Observar el humo nos puede dar información sobre el clima

cambio climatico

Al examinar de cerca el humo que emana de las chimeneas, podemos obtener información valiosa sobre el estado actual de la atmósfera. El comportamiento del humo, ya sea que provenga de chimeneas residenciales o industriales, o que sea producido por eventos naturales como incendios forestales o erupciones volcánicas, está influenciado en gran medida por las condiciones meteorológicas. La observación del humo puede darnos un montón de información sobre el clima.

En este artículo de ecología verde vamos a contarte cómo la observación del humo puede darnos un montón de información sobre el clima.

Observación del humo

humo y contaminacion

Al desarrollar modelos de dispersión de contaminantes, es fundamental considerar no sólo los patrones del viento sino también el nivel de estabilidad atmosférica. Esta estabilidad juega un papel importante a la hora de determinar la concentración de contaminantes en un lugar específico en un momento determinado.

El humo, compuesto de gases y partículas, pasa a formar parte del aire a una temperatura significativamente mayor que la de su entorno. En circunstancias normales, la columna asciende naturalmente a través de la atmósfera, a menos que sople una poderosa ráfaga de viento en el punto de emisión (como el orificio de salida de la chimenea), lo que hace que la columna se estire horizontalmente a lo largo de largas distancias. Al examinar una columna que exhibe estos rasgos, podemos determinar rápidamente tanto la dirección como la fuerza del viento.

Atmósfera inestable y humo

viaje del humo

Cuando la atmósfera es inestable, el humo emitido por una chimenea tiene mayor tendencia a dispersarse, extendiéndose ampliamente tanto en dirección horizontal como vertical. En una condición atmosférica inestable, el humo se eleva rápidamente y se expande a medida que aumenta la velocidad del viento a mayores altitudes. Si existen condiciones favorables para la precipitación dentro de estos ambientes sinópticos inestables, algunos de los contaminantes se integran en las gotas de lluvia a medida que descienden. De hecho, ciertos contaminantes pueden incluso facilitar directamente la formación de núcleos que sirven como base para el crecimiento de las gotas.

Cuando se observa estabilidad atmosférica, especialmente durante el invierno, la dispersión del humo se vuelve significativamente más desafiante. Esta estabilidad se caracteriza por la presencia de altas presiones y una inversión térmica, donde el aire frío se encuentra cerca de la superficie terrestre mientras que el aire más cálido reside arriba. En regiones donde el aire tiende a estancarse de forma natural, como valles o mesetas rodeadas de montañas, la presencia de fábricas o zonas urbanas provoca a menudo un aumento notable de la contaminación atmosférica. Estos elevados niveles de contaminación pueden representar amenazas importantes tanto para el medio ambiente como para la salud humana.

La presencia de inversiones térmicas se puede detectar visualmente a través de los penachos emitidos por las chimeneas. Inicialmente, el humo se eleva verticalmente, pero al llegar a la capa de inversión donde descansa el aire más cálido, se expande horizontalmente en todas direcciones. Esta ampliación le confiere un aspecto diferenciado, como se muestra en la fotografía adjunta. Cuando persisten las condiciones anticiclónicas propicias para la formación de estas inversiones y existen numerosos focos de emisión, como zonas industriales con múltiples chimeneas o ciudades densamente pobladas con altos niveles de tráfico y edificios, la contaminación atmosférica resultante se convierte en un problema peligroso. No sólo plantea preocupaciones medioambientales sino que también amenaza la salud pública.

Tipos de penachos de humos según el viento

Estos son los diferentes tipos de penachos de humo que se generan dependiendo del viento que hay en ese momento:

Penacho de humo vertical

Cuando el viento es calmado o tiene una ligera brisa, el penacho de humo tiende a elevarse verticalmente. Este tipo de penacho es característico en condiciones atmosféricas estables, donde no hay una influencia significativa de vientos cruzados. La columna de humo asciende de manera uniforme, manteniendo una forma cilíndrica o ligeramente cónica a medida que se dispersa en la atmósfera.

Penacho de humo inclinado

Cuando el viento sopla en una dirección dominante, el penacho de humo puede inclinarse hacia el lado opuesto a la dirección del viento. Su efecto es más notable en condiciones de vientos moderados a fuertes, donde la fuerza del viento supera la tendencia natural del humo a elevarse verticalmente. El penacho de humo puede adoptar una forma alargada y curva, extendiéndose en la dirección del viento y dejando una estela visible a medida que se dispersa en el aire.

Penacho de humo disperso

Cuando hay vientos cambiantes o turbulentos, el penacho de humo puede dispersarse en múltiples direcciones, formando una nube de partículas suspendidas en el aire. Es común en áreas donde hay obstáculos como edificios, árboles o terreno irregular que alteran el flujo del viento. El humo se fragmenta en pequeñas corrientes que se mueven en diferentes direcciones, creando un patrón de dispersión caótico y dificultando la predicción de su trayectoria.

Penacho de humo laminar

En condiciones de vientos estables y uniformes, el penacho de humo puede adoptar una forma laminar, donde las capas de aire se desplazan de manera ordenada y paralela entre sí. Suele ocurrir con mayor frecuencia en áreas abiertas y planas, donde el viento no encuentra obstáculos significativos que alteren su flujo. El humo se extiende en una capa delgada y uniforme, manteniendo una dirección y velocidad constante a medida que se dispersa en el ambiente.

¿Y el humo de los incendios forestales?

humo de incendios

El humo generado por los incendios forestales no solo afecta la calidad del aire local, sino que también puede tener un impacto significativo en el clima a escalas regionales y globales. Este impacto se debe a la liberación de una variedad de gases y partículas en la atmósfera, que interactúan con la radiación solar, alteran los patrones de circulación atmosférica y pueden influir en la temperatura y la precipitación.

Los incendios forestales emiten grandes cantidades de dióxido de carbono (CO2) y otros gases de efecto invernadero a la atmósfera. Estos gases atrapan el calor solar en la atmósfera, contribuyendo al calentamiento global y al cambio climático a largo plazo.

El humo de los incendios forestales también contiene una variedad de aerosoles y partículas finas, como el carbono negro y los sulfatos. Estas partículas pueden actuar como núcleos de condensación para la formación de nubes y afectar la reflectividad de la atmósfera, lo que a su vez puede influir en la cantidad de luz solar que llega a la superficie terrestre.

El calor liberado por los incendios forestales puede generar corrientes ascendentes de aire caliente, que a su vez influyen en los patrones de circulación atmosférica a gran escala. Estas alteraciones en la circulación atmosférica pueden afectar la distribución de las precipitaciones y los vientos en regiones adyacentes, lo que tiene implicaciones importantes para el clima regional.

Espero que con esta información puedan conocer más sobre la cantidad información que nos puede dar la observación de los penachos de humo.


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