El fenómeno de La Niña

la niña produce fuertes lluvias

El fenómeno de El Niño es escuchado en casi todo el mundo dada su repercusión en el clima del mundo. Sin embargo, no es conocido bien lo que es y cómo funciona. Por el contrario, existe también un fenómeno opuesto al Niño conocido como La Niña.

La Niña también produce cambios importantes en el clima del planeta y sus repercusiones son bastante importantes. Por ello, vamos a hablar de este fenómeno en profundidad. ¿Quieres saber todo sobre el fenómeno de La Niña?

Fenómeno de El Niño

fenómeno de El Niño

Para conocer bien el fenómeno de La Niña, primero debemos entender bien cómo funciona El Niño. Primero, ¿por qué le dicen fenómeno y por qué El Niño? Un fenómeno en las ciencias naturales no es algo extraordinario, sino cualquier manifestación física que puede observarse tras la observación directa o la medición indirecta. Por ello, El Niño y la lluvia son fenómenos meteorológicos.

El nombre de El Niño se lo pusieron los pescadores del pueblo de Paita al norte de Perú en alusión al niño Jesús, ya que este fenómeno hacia su aparición en la temporada de Navidad.

¿En qué consiste el fenómeno de El Niño? Pues bien, el comportamiento normal de los vientos Alisios en el Pacífico es que soplen de dirección este a oeste. Estos vientos empujan el agua de las costas sudamericanas y las llevan hasta Oceanía y Asia. Toda esa agua caliente amontonada genera lluvias y un clima tropical en estas zonas. Lo que ocurre en Sudamérica es que todo el agua cálida que se ha desplazado es reemplazada por agua fría que emerge de las profundidades hacia la superficie. A esta corriente de agua fría se le llama corriente de Humboldt.

Esta situación de agua caliente en el oeste y agua fría en el este crea una diferencia de temperaturas en todo el Océano Pacífico, dándonos un clima tropical en Oceanía y parte de Asia. Mientras, el viento en lo alto de la atmósfera el viento se mueve en dirección opuesta, lo que da como resultado un sistema de circulación de aire que constantemente empujan las aguas cálidas hacia el oeste. Esto es la situación normal que hay en el Océano Pacífico y el clima.

Pero el fenómeno de El Niño, que ocurre de manera regular en ciclos de tres a cinco años, cambia toda esta dinámica. Este fenómeno comienza provocando una caída de los vientos Alisios, provocando que toda el agua cálida almacenada en Oceanía se desplace hacia Sudamérica. Cuando este agua llegan estas aguas a las costas, se evaporan y producen fuertes lluvias inusuales, mientras  el clima en el otro lado del Pacífico se vuelve seco, provocando fuertes sequías.

Fenómeno de La Niña

el fenómeno de la niña es contrario al del niño

Ya conocéis el funcionamiento normal de las corrientes oceánicas y los vientos Alisios del Océano Pacífico. Pues ahora os será más fácil entender qué es el fenómeno de La Niña.

El nombre La Niña, se escogió por ser opuesto al Niño, aunque no tiene mucho sentido, ya que se trata del Niño Jesús. Cuando se da este fenómeno, los vientos Alisios soplan con una fuerza mayor a lo normal, lo que provoca que mucha más agua caliente se almacene en las costas de Oceanía y Asia. Cuando esto ocurre, se dan lluvias extremas en estos lugares, pero se da una fuerte sequía en Sudamérica.

Estos dos fenómenos producen escasez de peces y desastres naturales.

Consecuencias del fenómeno de La Niña

la niña provoca sequías en peru

El fenómeno de La Niña suele tener una duración de meses y las consecuencias que trae son las siguientes:

  • Disminuye la presión del nivel del mar en la región de Oceanía, y un aumento de la misma en el Pacífico tropical y subtropical junto a las costas de América del Sur y América Central; lo que provoca el aumento de la diferencia de presión que existe entre ambos extremos del Pacífico ecuatorial.
  • Los vientos alisos se intensifican, provocando que las aguas profundas relativamente más frías a lo largo del Pacífico ecuatorial, queden en la superficie.
  • Los vientos alisios anormalmente intensos, ejercen un mayor efecto de arrastre sobre la superficie del océano, aumentando la diferencia de nivel del mar entre ambos extremos del Pacífico ecuatorial. Con ello el nivel del mar disminuye en las costas de Colombia, Ecuador, Perú y norte de Chile y aumenta en Oceanía.
  • Como resultado de la aparición de aguas relativamente frías a lo largo del Ecuador, la temperatura superficial del mar disminuye por debajo del valor medio climatológico. Esto constituye la evidencia más directa de la presencia del fenómeno La Niña. Sin embargo las máximas anomalías térmicas negativas son menores a las que se registran durante El Niño.
  • Durante los eventos de La Niña las aguas calientes en el Pacífico ecuatorial, se concentran en la región junto a Oceanía y es sobre esta región, donde se desarrolla corrientes frias por la niña.
  • Aumentan las precipitaciones al sudeste de Asia, en partes de África, en Brasil y en Australia, donde las inundaciones pasarían a ser algo común.
  • Aumenta la frecuencia de las tormentas tropicales y de los huracanes en los Estados Unidos.
  • Nevadas que podrían ser históricas en algunas partes de los EEUU.
  • Sequías importantes en el oeste de las Américas, en el Golfo de México y en el nordeste de África. La temperatura en estos lugares podría ser algo más baja de lo habitual.
  • En el caso de España y de Europa en general, las precipitaciones podrían aumentar significativamente.

Fases del fenómeno de La Niña

corrientes frias por la niña

Este fenómeno no ocurre así de un momento a otro, sino que para manifestarse completamente, pasa por diversas fases.

La primera fase consiste en que el fenómeno de El Niño comience a debilitarse. Normalmente, estos dos fenómenos son cíclicos, por lo que después de uno comienza el otro. Cuando los vientos Alisios que han cesado, vuelven a comenzar a sopla y a estabilizarse la corriente de aire como es normal, puede comenzar a sucederse La Niña si la velocidad de los vientos Alisios comienza a ser anormalmente alta.

Se sabe que La Niña comienza a producirse cuando los vientos Alisios soplan con más fuerza y se produce un desplazamiento más temprano de la zona de convergencia intertropical hacia el norte de su posición habitual. Además, aumenta la zona de convección en el Pacífico.

Los científicos identifican que La Niña se está desarrollando cuando se produce:

  • Un debilitamiento de la corriente contra ecuatorial, ocasionando que las aguas cálidas proveniente de las costas asiáticas, afecten poco las aguas del pacifico de América.
  • Una ampliación de los afloramientos marinos, que se producen como consecuencias de la intensificación de los vientos alisios. Los afloramientos tienen lugar cuando una gran cantidad de agua superficial es reemplazada por el agua fría en profundidad y ascienden todos los nutrientes que había debajo de las capas más superficiales. Con un exceso de nutrientes, los organismos y peces que viven allí proliferan y es muy positivo para la pesca.
  • El fortalecimiento de la corriente ecuatorial del sur, especialmente cerca del ecuador, arrastrando aguas frías que disminuyen las temperaturas del pacifico tropical oriental y central.
  • Una mayor cercanía de la termoclina( región donde hay un rápido descenso en la temperatura)a las superficie del mar en el pacifico tropical, lo que favorece la permanencia de especies marinas que encuentran sus alimentos durante periodo largos.

La última fase ocurre cuando los vientos Alisios comienzan a perder fuerza y a soplar con la fuerza que lo hace normalmente.

¿Qué ciclos tiene el fenómeno de La Niña?

consecuencias del niño

Cuando La Niña tiene lugar, suele durar entre 9 meses y 3 años, dependiendo de su intensidad. Normalmente, conforme menor es su duración más intenso son los efectos que produce. Los impactos más graves y dañinos se muestran durante los primeros 6 meses.

Por lo general comienza desde mediados de año, alcanza su intensidad máxima a finales y se disipa a mediados del año siguiente. Se presenta con una frecuencia menor de la que lo hace El Niño. Suele ocurrir entre periodos de 3 a 7 años.

¿Podemos detener estos fenómenos?

La respuesta es no. Si quisiéramos controlar la presencia o intensidad de ambos fenómenos, deberíamos ser capaces de controlar las temperaturas del Océano Pacífico. Debido a la cantidad de agua que hay en este océano, deberíamos de emplear toda la energía generada en la explosión de 400.000 bombas de hidrógeno de 20 megatones cada una para poder calentar el agua. Una vez pudiéramos hacer eso, podríamos calentar el agua del Pacífico a nuestra voluntad, aunque tendríamos que volver a enfriarlo.

Por lo tanto, hasta que no se encuentre una forma de poder controlar estos fenómenos, sólo nos queda prevenir, estar muy alertas ante la presencia de estos fenómenos para poder crear políticas de actuación y reducción de los impactos y, sobretodo, prestar ayuda a los damnificados.

Aún no se conoce científicamente por qué ocurren estos fenómenos, pero sí se sabe que están ocurriendo con mayor frecuencia debido al cambio climático. El aumento de las temperaturas globales está desestabilizando la presencia de estos fenómenos y la circulación de las masas de agua.

Con esta información seguro que cada vez que oigáis el nombre de ambos fenómenos, seguro que sabéis lo que es.

¿Aún no tienes una estación meteorológica?
Si te apasiona el mundo de la meteorología, hazte con alguna de las estaciones meteorológicas que te recomendamos y aprovecha las ofertas disponibles:
Estaciones meteorológicas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *