Eón Hádico

chorro de lava magma

El eón hádico, también conocido como hadeico o hadeano, es el período más antiguo de la Tierra. Comprende desde la formación de la Tierra hace unos 4.550 millones de años hasta hace unos 4.000/3.800 millones. El período, no es del todo exacto, sino un período informal debido a que no se han fijado ni reconocido oficialmente esos límites. La comisión que se encarga de establecer los límites y estudiar la estratigrafía, geología y geocronología a escala mundial es la Comisión Internacional de Estratigrafía.

Supereón Eón Millones de Años
Precámbrico Proterozoico 2.500 a 540
Precámbrico Arcaico 3.800 a 2.500
Precámbrico Hádico 4.550 a 3.800

Éste período, tan desconocido, es a la vez el punto de inicio de nuestro planeta. Se estima que, probablemente, todo el sistema solar se estaba formando en medio de una gran nube de gas y polvo. El eón hádico es además el período en el que la Tierra sufre grandiosos cambios. Debido a grandes erupciones volcánicas, e incluso el momento en el que la Tierra y muchos planetas interiores del sistema solar, recibieron enormes impactos de grandes asteroides. Uno de ellos fue la Luna contra la Tierra (del cual hablamos hace poco, en curiosidades de la Tierra, punto 5).

Evidencias del Eón Hádico

cinturon supracortical de Isua

Cinturón Supracortical de Isua. Se descubrió el fósil microbiano más antiguo de todos, data de 3.480 millones de años

Buscando las rocas más antiguas, nos vamos a Groenlandia, Canadá y Australia. Tienen una edad de 4.400 millones de años. Las rocas hádicas, encontradas en las últimas décadas del siglo XX, son unos minerales de cristal individuales de zircón. Aunque son los minerales más antiguos que se conocen, y que se esconden muy hondamente depositados bajo sedimentos al oeste de Canadá y la región Jack Hills de Australia occidental, no pertenecen a formaciones rocosas.

Las formaciones rocosas más antiguas que se conocen datan de hace 3.800 millones de años. La más antigua conocida se encuentra en Groenlandia, conocida como el “cinturón supracortical de Isua”. Se encuentran algo alterados por diques volcánicos que penetraron en las rocas después de haber sido depositadas. En el libro “Concepciones sobre el origen de la vida” de Diego Sebastián González y Maricel Ciela Gutiérrez nos encontramos, con datos técnicos, pero muy mágicos, una de las preguntas que siempre nos hemos echo. ¿Dónde empieza la vida? Y allí están, las primeras evidencias tempranas, en el cinturón supracortical de Isua, en el Eón Hádico.

El Origen de la Vida en la Tierra

formación planeta Tierra arte

Los sedimentos de Groenlandia contienen formaciones de hierro bandeado. En un principio se creyó que posiblemente contuvieran carbono orgánico, lo que indicaría que muy posiblemente empezaran a existir las primeras moléculas auto-replicantes. Ahora hay una evidencia temprana de que la vida proviene del cinturón supracortical de Isua, de Groenlandia Occidental, y también de las islas Akilia, de la misma zona. Hay que tener presente que, aunque en esa zona se encontraran las evidencias científicas, no podemos señalarla en el pasado. Recordemos que la Tierra, no sólo acababa de formarse, sino que tras casi su formación, prosiguió el movimiento de las placas continentales.

Las formaciones rocosas que lo componen presentan una concentración de -5,5 del Carbono (C) 13, el C13. Esto es debido al ambiente biótico que prefiere el isótopo C12 que es más ligero. El C13 en la biomasa, presenta unas concentraciones de -20 y -30, mucho menores a las concentraciones que se encontraron en las formaciones rocosas. A partir de éstas técnicas se especula que realmente la vida en nuestro planeta podría comenzar hace 3.850 millones de años, a finales del eón Hádico.

El comienzo del agua

magma representación artística

Se considera que entre las partículas con las que se formó el planeta, debió existir una cierta cantidad de agua. Éstas moléculas no debieron sucumbir a la gravedad, y alejándose del centro, fueron quedando en su superficie. Tras que el planeta llegara al 40% de su formación, estas moléculas de agua junto con otras de muy volátiles también debieron encontrarse en la parte superficial, en muy grandes cantidades ya. Llama la atención la falta de muchos gases nobles que debieron escapar, como el helio o el hidrógeno. Eso condujo a pensar que algo catastrófico debió ocurrir en la primeriza atmósfera. De entre las hipótesis, tenemos la teoría de Theia, que comentamos en ese artículo pasado (punto 5), se daba explicación al porqué la Luna existe como tal.

Su efecto catalizador en la vida

magma lava y agua

Las sugerencias de cómo el agua actuó de catalizador, fueron dadas por Lazcano y Miller en 1994. La vinculación, explicaron, vendría dada por la circulación de las aguas a través de las fumarolas submarinas oceánicas. El tiempo de recirculación total duraría 10 millones de años, pero todo compuesto orgánico podría ser destruído a temperaturas mayores a 300ºC. Así que, tras ese enfriamiento paulatino, un organismo primitivo heterótrofo de ADN-proteínas con un genoma de 100 kilobases, tardaría unos 7 millones de años en acabar evolucionando a un genoma de cianobacteria con 7.000 genes.

Y hay algo que no hemos dicho, que quizás alguna día reciba respuesta. Hoy sigue siendo la gran pregunta a responder. La vida, por lo que se sabe, sólo puede existir en forma de carbono o silicio. En nuestro planeta, existe como carbono, no cómo silicio, quién sabe si quizás en otro lugar sí. Pero la pregunta realmente es, ¿Cómo pudo desarrollarse vida si la probabilidad de que eso ocurriera era prácticamente nula?

Es inevitable que si pensamos en ello por la noche, levantemos la mirada a las estrellas. Dejándonos invadir por los grandes pensamientos que afloran.

Tras el eón Hádico, prosiguió el eón Arcaico. Si te interesa saber como continuó, clica aquí.

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