En este planeta, todo lo que se mueve requiere de un motor para ser movido. Es decir, una fuerza que impulse a un objeto a que se mueva, ya que por sí solo no lo haría. Algo similar ocurre con las corrientes oceánicas.
Siempre hemos oído sobre las corrientes marinas. Sus efectos, importancia, influencia en el clima, etc. Sin embargo, quizá no sabemos bien cómo se forman estas corrientes marinas. El motor que mueve a las aguas oceánicas se generan por la acción combinada del viento, las mareas y la densidad del agua. Además, estos movimientos originan variaciones de temperaturas de las masas de agua de diversas latitudes y también generan movimiento. ¿Quieres saber más sobre las corrientes oceánicas?
La importancia de las corrientes oceánicas

Estas corrientes de las masas de agua son muy importantes ya que en las zonas donde hay más movimiento de agua, es donde suele haber más cantidad de nutrientes y, por lo tanto, de biodiversidad. Es gracias a los movimientos constantes por lo que las aguas de los diferentes océanos de todo el mundo han conservado sus características durante millones de años.
Las corrientes marinas no sólo transportan nutrientes, sino que también recorren enormes distancias transportando energía calorífica. Esto ayuda a la distribución de las temperaturas, las sales y los organismos por todos los rincones del planeta. Para muchos seres vivos que habitan en los océanos, las corrientes marinas son de vital importancia para el transporte de nutrientes, la estabilidad de las temperaturas y los largos desplazamientos. También son cruciales en el cambio climático y su impacto en la vida marina. De hecho, la está estrechamente relacionada con la salud de los ecosistemas.
Otra importancia que tienen en todo el planeta es que son grandes influentes en el clima. Las corrientes marinas generan lluvias, fenómenos meteorológicos como El Niño y otros muchos. Además, gracias a las corrientes marinas aumenta la productividad de las aguas. Para comprender mejor esta relación, puedes revisar el artículo sobre la diferencia entre tiempo y clima.
Cómo se forman las corrientes marinas

Como hemos comentado antes, las corrientes marinas son movimientos de agua que se producen dentro del mar y que son provocados por diferentes elementos como el viento, los cambios de salinidad y temperatura. Estas corrientes marinas pueden ser tanto superficiales como profundas debido a los cambios de densidad del agua.
Las corrientes marinas superficiales se deben más a la acción del viento. El viento se mueve en dirección a aquellas zonas donde exista una menor cantidad de presión atmosférica. Por lo tanto, si el viento desplaza a las corrientes oceánicas, éstas también se desplazarán a las zonas donde exista una menor presión.
Las corrientes marinas profundas se deben a los cambios en las temperaturas, salinidad y densidad. Las aguas más densas tienen a descender al fondo del mar. La densidad del agua depende del grado de salinidad y de la temperatura. Aguas más frías son más densas y se van al fondo marino, desplazando a las otras aguas más calientes a la superficie. Ese movimiento de las masas de agua genera las corrientes marinas. Para entender mejor estos aspectos, puedes consultar el artículo sobre la vida marina y el cambio climático.
De igual modo, aquellas aguas más salinas son más densas y tenderán a descender, desplazando a las aguas menos densas a la superficie, generando un movimiento de masas de agua. Para entender mejor estas dinámicas, puedes consultar el artículo sobre la espiral de Ekman, que explora la dinámica del movimiento de las corrientes.
Corrientes de agua superficial

Estas corrientes de agua superficiales se ven influenciadas por la distribución de los continentes y la rotación terrestre. La cantidad de radiación solar que incide sobre las aguas y la redistribución de calor también influyen en las características de estas corrientes.
En el Hemisferio norte se mueven de forma circular en sentido de las agujas del reloj. En el Hemisferio sur se mueven de forma circular en sentido contrario a las agujas del reloj. Además, es importante conocer que de las corrientes marinas depende la distribución de los nutrientes de las aguas. Los vientos Alisios que soplan hacia el oeste desplazan estas corrientes en ese sentido, permitiendo que asciendan aguas frías, profundas con gran cantidad de nutrientes. Estas zonas constituyen los Afloramientos. Son zonas muy ricas en pesca; las más importantes se encuentran en las costas de Perú y California, en América y en las costas del Sahara, Kalahari y Namibia, en África. Para profundizar en el tema de las corrientes marinas de los continentes, puedes visitar el artículo sobre corrientes marinas de los continentes, que proporciona más información relevante sobre la importancia de estos afloramientos.
Corrientes profundas

Las corrientes profundas son debidas a las diferencias de temperatura y de salinidad. Se les denominan corrientes termohalinas. Suelen estar afectadas por la topografía del fondo marino y por el giro de la Tierra.
La llamada cinta transportadora oceánica tiene lugar en el Atlántico norte y se genera una corriente de agua fría y muy salina, la corriente ártica. Ésta se hunde profundamente moviéndose hacia el sur. Una vez pasado el ecuador, pasando a latitud sur, la corriente de agua asciende al ser empujada por otra corriente de agua más fría. Esa corriente que golpea es la corriente antártica. El movimiento de estas corrientes es muy lento de 2 a 40 cm/s pudiendo tener una dirección opuesta a las corrientes superficiales. Es crucial comprender cómo estas corrientes afectan la salud de los ecosistemas marinos.
Al ascender las corrientes profundas se producen los afloramientos, donde se puede tener buenos rendimientos pesqueros. Para entender mejor cómo estas corrientes afectan el clima, puedes consultar el artículo sobre la corriente del Golfo, que examina su importancia en el contexto del cambio climático y su influencia en la producción de alimentos marinos.
Corrientes de mareas

Estas corrientes se generan por los movimientos del agua provocados por la atracción de la luna a la Tierra y la gravedad. Cuando la marea asciende o desciende el movimiento del agua va generando las corrientes. Esas corrientes son muy lentas y apenas influyen demasiado en la dinámica de los océanos. Sin embargo, su comprensión es clave para el estudio del comportamiento del océano.
Ejemplos de corrientes oceánicas
En todo el planeta existen corrientes oceánicas que destacan por su importancia.
Corriente Circumpolar Antártica

La Corriente Circumpolar Antártica es una corriente marina fría que fluye libremente de oeste a este alrededor de la Antártida, en la misma dirección del movimiento de rotación de la Tierra. Esto es así porque esta corriente no encuentra ningún continente en toda su trayectoria que interfiera en su circulación.
La corriente del Golfo

La corriente del golfo tiene un ancho medio de 80 a 150km y una profundidad entre 800 y 1200m. La velocidad más alta está cerca a la superficie y disminuye con la profundidad. La máxima velocidad que la corriente alcanza es de 2m/s.
Corriente de California
Se trata de una corriente oceánica fría del Pacífico que fluye en dirección sur a lo largo de la costa oeste de América del Norte, cerrando la circulación del agua entre los 48° y los 23° de latitud Norte. Se debe a la ascensión de agua fría desde las profundidades del océano, provocada por la desviación hacia el Sur de la corriente del Norte del Pacífico.
Con esta información podéis saber algo más sobre la importancia de las corrientes oceánicas en nuestro clima y cómo se forman. Estas dinámicas son esenciales para entender la biodiversidad marina y el impacto del tránsito marítimo en los ecosistemas.