La corriente en chorro

la corriente en chorro es condicionante del clima global

En la circulación de vientos global existen numerosas corrientes que transportan el frío y el calor y lo distribuyen por todos los rincones del planeta. Muchas corrientes se alimentan de las diferencias en los cambios de presiones, otras en las densidades del aire, algunas del ascenso de vapor de agua proveniente de los océanos, etc.

Hoy venimos a hablar de la famosa corriente en chorro. Se trata de flujos de aire que van circulando en altura a gran velocidad y alrededor del planeta, de oeste a este, aprovechando las discontinuidades que existen entre las células convectivas. ¿Quieres saber cómo funciona y qué efectos tiene en el clima la corriente en chorro?

Corrientes en chorro

la corriente en chorro se da en el hemisferio norte y sur

Se le suele denominar corriente en chorro en singular, pero existen cuatro corrientes grandes en chorro circulando el planeta, dos en cada hemisferio.

Primero tenemos la corriente en chorro polar, que se encuentra a los 60° de latitud, tanto en el hemisferio norte como en el sur, y es la responsable de la dinámica general de la atmósfera en latitudes medias.

También tenemos la corriente en chorro subtropical que circula en torno a los 30° y tiene menos importancia en la meteorología de la zona. Debido a que esta tiene menos influencia sobre el clima, es menos nombrada y sólo considerada como importante y condicionante la corriente en chorro polar.

Estas corrientes se encuentran casi llegando al límite de la troposfera, a unos 10 kilómetros de altura en latitudes medias, donde pueden alcanzar velocidades extraordinarias de unos 250 km/h, incluso llegándose a encontrar vientos de hasta 350 km/h. Para ahorrar en combustible y disminuir el tiempo del viaje, muchos aviones comerciales vuelan en esas corrientes para aprovechar el impulso de la velocidad del viento.

Los chorros tienen una anchura típica de unos 200 kilómetros y un espesor que oscila entre los 5.000 y los 7.000 metros, aunque los vientos máximos sólo se alcanzan en su parte central, lo que se conoce como el núcleo del chorro. El chorro que afecta a la península ibérica es el polar.

¿Cuándo se descubrió esta corriente?

oscilaciones de la corriente en chorro

Se comenzó a estudiar estas corrientes de aire durante la segunda guerra mundial y los primeros estudios se hicieron públicos al finalizarse, ya que durante el conflicto bélico, este estudio fue un secreto militar. Los japoneses fueron los primeros en descubrir que por el hemisferio norte y sur circulaba una gran corriente de aire que tenía velocidades extraordinarias y lo aprovechó para lanzar globos bombas a los estadounidenses.

En un principio, Estados Unidos no tenía miedo de que Japón pudiera planear un ataque aéreo estando situado a unos 7.000 km el uno y del otro y separados por océano. Esa distancia para los aviones que existían era casi inalcanzable.  Sin embargo, el descubrimiento de la corriente en chorro permitió a los japoneses hacer vuelos de reconocimiento hasta la costa oeste de los EEUU, y además idearon un ingenioso método de ataque. Soltaban desde Japón unos gigantescos globos de papel de los que colgaban abundantes explosivos. Cuando los globos lograban alcanzar el chorro cruzaban el Pacífico en un tiempo récord y con ayuda de un temporizador soltaban la carga sobre su objetivo. Consiguieron detonar más de 1000 explosivos provocando incendios forestales en toda la zona oeste de Estados Unidos.

Características de la corriente en chorro

corriente chorro verano e invierno

El chorro polar se forma justo en las zonas donde convergen las masas de aire cálido que proceden del Ecuador con las corrientes frías provenientes del polo Norte. Estas corrientes van rodeando la Tierra y oscilando formando ondas de aspecto similar a los meandros de un río.

Dependiendo de la época del año en la que nos encontremos, el chorro no está siempre en la misma latitud, sino que se produce un balanceo estacional. Durante los meses de verano y primavera se sitúa a unos 50° latitud Norte y en invierno se encuentra a unos 35-40° latitud N. En invierno la potencia del chorro es mucho mayor que en verano y alcanza velocidades más extremas. Durante los meses de verano la masa de aire cálido tropical es más potente, por lo que desplaza a la corriente en chorro más al norte. Por otro lado, en invierno, las masas de aire polar están más fortalecidas, por lo que son capaces de expandirse más a latitudes más bajas.

El Chorro Polar  se corresponde en superficie con el Frente Polar y sus ondulaciones, llamadas ondas de Rossby, dan lugar a altas presiones  a la derecha de la corriente y bajas presiones a la izquierda, que en superficie se reflejan como anticiclones (los anticiclones subtropicales, como el anticiclón de las Azores, que tiene una enorme influencia en la Península Ibérica) y borrascas (las borrascas atlánticas del Frente Polar), respectivamente.

Por tanto, la trayectoria de la corriente determina la trayectoria de las borrascas atlánticas asociadas al Frente Polar. La trayectoria que tiene la corriente en chorro depende enteramente de su velocidad. Cuando la velocidad es mayor, la corriente de aire sigue una trayectoria desde oeste a este y va oscilando suavemente. Cuando tiene lugar este tipo de circulación se le llama zonal o paralela.

Por otro lado, cuando la velocidad de la corriente va disminuyendo, se van acentuando las ondas y se van generando profundas vaguadas hacia el sur y dorsales hacia el norte, que van originando en superficie zonas con bajas y altas presiones. Cuando tiene lugar este tipo de circulación se le denomina azonal o meridiana.

Vaguadas y dorsales

la corriente en chorro produce vaguadas y dorsales

Las vaguadas que se forman por la circulación más lenta de la corriente en chorro polar son penetraciones de aire frío hacia el sur de la trayectoria zonal de la corriente. Estas vaguadas tienen dinámica ciclónica por lo que se manifiestan en superficie como borrascas.

Las dorsales son todo lo contrario. Permiten la penetración de aire tropical hacia el norte, con naturaleza anticiclónica, y va dejando rastros de mayor temperaturas y buen tiempo. Cuando las vaguadas y las dorsales se van mezclando y alternando otorgan gran variabilidad al tiempo de las latitudes medias.

En ocasiones, estas masas de aire desplazadas de sus latitudes habituales pueden desprenderse del chorro principal, quedando aisladas del mismo. Si esa masa de aire desprendida del resto del chorro procede de una vaguada, se denomina depresión aislada en niveles altos o más conocida coloquialmente como gota fría.

Anticiclón de las Azores

el anticiclón de los Azores afecta a la península Ibérica

Como se ha mencionado anteriormente, el anticiclón de las Azores influye enormemente en nuestro clima de la península Ibérica. Por ello, es importante saber qué ocurre a lo largo del año con él.

Se originan en las zonas intertropicales cercano al ecuador. En esa zona se encuentra debido a la gran insolación una zona de Convergencia intertropical caracterizado por la presencia de borrascas. En torno a esta zona se encuentra una gran zona de anticiclones que producen, por ejemplo, el desierto del Sáhara.

Uno de los anticiclones es el de las Azores. Cuando llega el verano y la cantidad de radiación solar incidente es mayor, el anticiclón se hincha. El anticiclón actúa como escudo y no permite que los frentes lleguen a la mayor parte de España, por lo tanto, no habrá lluvias. La única zona que está más desprotegida es el norte, por lo que sí se pueden colar los frentes que recorren la Europa central. Por ello nuestro verano registra muy pocas lluvias y muchos días soleados, y sólo en el norte podemos encontrar precipitaciones más abundantes.

En invierno, este anticiclón se hace más pequeño y se retira hacia el sur. Esta situación permitirá la entrada de frentes desde el Atlántico y sólo algo del sur y Canarias quedarán protegidos. También dejará paso libre a la entrada de vientos fríos procedentes del norte.

El hecho de que algunas primaveras u otoños sean más lluviosos o menos, depende de las oscilaciones del anticiclón de las Azores, que no se suele mover suavemente, sino que da pequeños botes arriba y abajo. Cuando el bote lo da para abajo, permite que los frentes entre en la península ibérica, y cuando lo da para arriba impide que los frentes se acerquen a nuestra península otorgándonos días de sol y buen tiempo.

Corriente en chorro y calentamiento global

mayores nevadas inundaciones y sequías

Se menciona continuamente en los medios que comunicación que el calentamiento global y el cambio climático aumentan la frecuencia e intensidad de las sequías e inundaciones. Sin embargo, no se menciona el por qué. Está relacionado con los cambios que produce en la corriente en chorro.

Sólo en los últimos 15 años, la devastadora sequía en California, las olas de calor en los Estados Unidos y Europa occidental, las inundaciones mortales en Pakistán, se agravaron cuando el cambio climático provocado por el hombre alteró estas enormes corrientes de aire.

Hay que tener en cuenta que si modificamos estos patrones y mecanismos de movimientos en las masas de aire cálidas y frías estaremos desencadenando más olas de calor, sequías y humedad adicional en el aire que conduce a más inundaciones. Cambios pequeños en estas corrientes pueden generar impactos en el clima global, como ralentizaciones de las masas de aire. Pero, ¿qué puede provocar que las masas de aire fría y cálida que circulan en la corriente en chorro vayan más lentas? Pues básicamente una menor diferencia de temperaturas entre el aire tropical y el aire polar. Esta menor diferencia se está dando por el calentamiento global, puesto que todo el aire del planeta se está calentando.

Tras varios estudios se ha llegado a la conclusión que el ser humano, tras la revolución industrial, ha provocado la reducción de un 70% de la velocidad de la corriente en chorro. Esto puede provocar un aumento de fenómenos extremos como la sequía y las inundaciones.

Como podéis ver, el clima del planeta está ajustado a estas corrientes y son un mecanismo que se debe mantener estables si queremos que los fenómenos meteorológicos se sigan dando correctamente.

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