Cambio climático en Marte

Marte, el planeta rojo

Marte es hoy día un mundo helado. Sin embargo, a lo largo de la historia tuvo momentos de mejor temperatura por el que discurrían ríos y mares, con glaciares fundidos, y posiblemente hubo vida en abundancia.

Sin embargo, hoy día, Marte presenta una superficie reseca en la que la cantidad de agua presente en su atmósfera a menudo se condensa en forma de escarcha, sobre todo cerca de su polo norte. En esa zona forma casquetes de hielo perennes. ¿Qué ocurrió con el clima de Marte?

La superficie y atmósfera de Marte

Aunque parezca inédito, aunque el CO2 retiene calor, en la región del polo sur del planeta Marte, reside gran cantidad de CO2 congelado. La superficie de este planeta no presenta indicios de agua, salvo en algunas zonas escarchadas o en forma de valles abiertos por antiguas inundaciones.

La atmósfera de Marte es fría, seca y está enrarecida. Ese tenue velo, compuesto en su mayoría por CO2, crea en la superficie una presión que es inferior al 1% de la registrada en la Tierra a nivel del mar. La órbita de Marte se encuentra un 50% más alejada del Sol que nuestro planeta. Además, la atmósfera que le rodea es finísima, lo que contribuye a ese clima tan gélido. Las temperaturas medias son de -60 grados, llegando a alcanzar temperaturas de -123 grados en los polos.

Todo lo contrario que el planeta Venus . El sol del mediodía es capaz de calentar lo suficiente la superficie para poder producir un deshielo ocasional, pero la baja presión atmosférica hace que evapore el agua casi al instante.

superficie marte

Aunque  la atmósfera encierra una pequeña cantidad de agua y a veces se producen nubes de agua y hielo, el clima marciano se caracteriza por las tormentas de arena o los vendavales de dióxido de carbono. En cada invierno, una ventisca de dióxido de carbono helado azota uno de los polos y, a medida que en el casquete polar opuesto se evapora el dióxido de carbono helado, se acumulan varios metros de esa nieve de hielo seco. Pero ni siquiera en el polo donde es verano y el sol luce todo el día las temperaturas suben tanto como para derretir esa agua helada.

El pasado de Marte

La mayoría de los cráteres de Marte se encuentran muy erosionados. A su alrededor de casi cada cráter más joven y grande se observan unas estructuras parecidas a las coladas de fango. Probablemente, estas deyecciones lodosas son remanentes helados de antiguos cataclismos, colisiones de asteroides o cometas con la superficie de Marte, que derritieron zonas del helado permafrost y excavaron enormes agujeros en la profundidad del subsuelo hasta llegar a zonas que contenían agua líquida.

Se han encontrado pruebas de que en alguna época se formaron en la superficie hielos que crearon paisajes típicamente glaciales. Entre ellas están las dorsales rocosas constituidas por los sedimentos que dejaron en sus propios márgenes los glaciares al deshelarse y las cintas serpenteantes de arena y grava depositadas bajo los glaciares por los ríos que corren bajo la capa de hielo.

posible lago en marte

Es posible que el ciclo del agua en Marte tuviera componentes en los episodios húmedos. Una atmósfera densa contendría, muy probablemente, una considerable cantidad de agua evaporada de los lagos y mares. El vapor de agua se condensaría para formar nubes y acabaría por precipitar en lluvia. El agua caída crearía escorrentía y gran parte se filtraría a través de la superficie. Por otro lado, las nevadas se habrían acumulado formando glaciares, y éstos descargarían su agua de deshielo en lagos glaciales.

Algunas de las imágenes tomadas de Marte revelan la existencia de enormes cauces de desagüe roturados en la superficie. Algunas de estas estructuras miden más de 200 kilómetros de ancho y se extienden a lo largo de 2000 kilómetros o más. La geometría de estos cauces de desagüe indica que el agua podría haber recorrido por la superficie nada menos que a unos 270 kilómetros por hora.

¿Un océano perdido?

En algunas zonas altas de Marte hay amplios sistemas de valles que desaguaban en depresiones de fondo sedimentario, zonas bajas que en algún tiempo estuvieron inundadas. Pero estos lagos no fueron las mayores acumulaciones de agua en el planeta. En recurrentes inundaciones, los cauces de desagüe descargaron hacia el norte y se formaron así una serie de lagos y mares transitorios. Según se puede interpretar en fotos, muchos de los rasgos que se observan alrededor de estas viejas cuencas de impacto marcan las zonas donde los glaciares descargaban en esas profundas masas de agua.

Según varios cálculos uno de los mayores mares al norte de Marte podría haber desplazado un volumen equivalente al del golfo de México y el mar Mediterráneo juntos. Cabe incluso la posibilidad de que hubiera existido un océano en Marte. La prueba de esto se basa en que muchos de los rasgos de las llanuras septentrionales recordaban la erosión de los litorales. A este hipotético océano se le denomino Océano Borealis. Se calcula que pudo ser como unas cuatro veces mayor que nuestro océano Ártico y se propuso el modelo del ciclo del agua en Marte que podría explicar su creación.

hielo en marte

La mayoría de los expertos en planetología acepta hoy en día que se formaron de modo recurrente grandes masas de agua en las llanuras septentrionales de Marte, pero muchos rechazan que haya existido un verdadero océano.

Cambio climático

En un Marte joven pudo darse una vigorosa erosión que alisara la superficie. Pero más tarde, a medida que avanzaba hacia una mediana edad, su rostro se tornó frío, seco y lleno de cicatrices. Desde entonces sólo habrá habido unos cuantos periodos templados dispersos que rejuvenecieran su superficie en ciertas zonas.

No obstante, sigue siendo en muy medida un misterio el mecanismo que alterna en Marte los regímenes suaves y severos. En estos momentos solo cabe aventurar explicaciones poco elaboradas de cómo podrían haber sucedidos estos cambios climáticos.

Una de las hipótesis de los cambios climáticos en Marte, se basa en la inclinación del eje de rotación desde su posición ideal, perpendicular al plano orbital. Al igual que la Tierra, Marte está ladeado ahora unos 24 grados. Esta inclinación varía con regularidad en el tiempo. La inclinación cambia también bruscamente. Cada 10 millones de años, más o menos, la variación del eje de la inclinación cubre, esporádicamente, hasta 60 grados. Asimismo la orientación del eje de inclinación y la forma de la órbita de Marte cambia con el tiempo, conforme a un ciclo.

valles marte

Estos mecanismos celestes, sobre todo la tendencia del eje de rotación a inclinarse de forma excesiva, originan temperaturas estacionales extremas. Hasta con una atmósfera enrarecida como la que cubre el planeta en la actualidad, las temperaturas estivales a latitudes medias y altas podrían haber superado sin parar durante semanas el punto de congelación en los periodos de gran oblicuidad, y los inviernos habrían sido incluso más duros de lo que son hoy día.

Con un suficiente calentamiento de uno de los polos durante el verano, sin embargo, la atmósfera debió de cambiar de forma drástica. Es posible que la emisión de gases desde el casquete polar recalentado, procedente del agua carbónica subterránea o del permafrost rico en dióxido de carbono, adensase la atmósfera en cuantía bastante para generar un clima de invernadero transitorio.  En esas condiciones pudo haber agua en la superficie. Las reacciones químicas acuosas habrían, a su vez, formado en esos periodos templados sales y rocas carbonatadas; el proceso iría extrayendo lentamente dióxido de carbono de la atmósfera y reduciendo, por tanto, el efecto invernadero. La vuelta a unos niveles moderados de oblicuidad enfriaría aún más el planeta y se precipitaría nieve de hielo seco, con lo que seguiría rarificándose la atmósfera y Marte retornaría a su estado gélido normal.

 

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