Albedo de la Tierra

Albedo reflejado

Uno de los factores que influyen en la regulación de la temperatura a nivel global es el albedo de la Tierra. Se conoce como efecto albedo y se trata de un parámetro que influye enormemente en la temperatura y, por lo tanto, está afectando en el cambio climático. Se debe conocer muy bien los efectos del albedo para poder sacar conclusiones y elaborar planes que ayuden a disminuir los efectos del calentamiento global.

En este artículo vamos a explicar qué es el albedo de la Tierra y cómo fluctúa y hace variar la temperatura global. ¿Cómo afecta este fenómeno al cambio climático?

¿Qué es el albedo de la Tierra?

Albedo de la Tierra

Hemos mencionado que este efecto influye en las temperaturas globales en cierta manera. El albedo es un efecto que se produce cuando los rayos de Sol inciden sobre una superficie y estos rayos son devueltos de nuevo al espacio exterior. Como sabemos, no toda la radiación solar que incide sobre nuestro planeta se queda o es absorbida por la tierra. Parte de esta radiación solar se refleja de nuevo a la atmósfera por la presencia de nubes, otra es retenida en la atmósfera por los gases de efecto invernadero y el resto llega a la superficie.

Pues bien, dependiendo del color que tiene la superficie sobre la que inciden los rayos solares, se reflejará mayor cantidad o se absorberá mayor cantidad. Para colores oscuros, la tasa de absorción de rayos solares es mayor. El negro es el color que más cantidad de calor es capaz de absorber. Por el contrario, colores más claros son capaces de reflejar mayor cantidad de radiación solar. En este caso, el blanco es el que tiene una tasa de absorción mayor. Esta es la razón por la que antes en los pueblos sólo se veían casas de color blanco. Es una forma de aislar la casa de las altas temperaturas del verano por una menor absorción de calor.

Pues el conjunto de todas las superficies del planeta y sus tasas de absorción y reflejo de los rayos solares componen el albedo de la Tierra. Dependiendo del color predominante o de los diferentes tipos de superficie que hay en nuestro planeta, estaremos absorbiendo más cantidad de radiación solar incidente o menos. Este hecho tiene gran repercusión en el cambio climático como veremos en este artículo.

Albedo y cambio climático

Descenso del albedo por el calentamiento global

Seguramente estaréis pensando qué tiene que ver este efecto con el cambio climático y el calentamiento global. Pues el albedo de la Tierra influye enormemente, además de todos los gases de efecto invernadero y el aumento de su concentración en la atmósfera. Los polos de la Tierra tienen un efecto de albedo muy pronunciado, dado que la superficie es totalmente blanca a causa de la presencia de casquetes polares. Esto hace que gran parte, por no decir la mayoría, de la radiación solar que incide sobre la superficie de los polos sea reflejada de nuevo y no se almacene como calor.

Por otro lado, superficies con un tono más oscuro como lo son los mares, océanos e incluso los bosques nos encontramos con una mayor tasa  de absorción. Esto es debido a que los mares son de color oscuro al igual que las copas de los árboles. Al reflejarse menos cantidad de radiación solar, su tasa de absorción es mayor.

La relación entre el albedo de la Tierra y el cambio climático es que con el derretimiento inminente de los casquetes polares está disminuyendo la cantidad de rayos solares que son devueltos al espacio exterior. La parte que se está derritiendo está modificando su color de claro a oscuro, por lo que se absorberá más calor y aumentará aún más la temperatura terrestre. Esto es como la pescadilla que se muerde la cola.

Estamos aumentando las temperaturas mundiales por un aumento de los gases de efecto invernadero que retienen calor en la atmósfera y, por ende, se están derritiendo los casquetes polares que, a su vez, contribuían con un efecto de enfriamiento gracias al reflejo de los rayos solares que incidían sobre su superficie.

Bosques considerados como demonios

Efecto albedo

Como el ser humano tiende siempre a irse a los extremos, en cuanto escuchan que los bosques tienen mayores tasas de absorción de rayos solares se echan las manos en la cabeza. No sólo ocurre con esto, sino con todo aquello que desconocen. Ni todo es un extremo ni todo es otro. A ver, es cierto que un bosque es capaz de absorber más cantidad de radiación solar, por lo que se incrementará la temperatura. Además, conforme los casquetes polares acaben derritiéndose, se irá reemplazando por superficie marítima, siendo esta más oscura y, por lo tanto, aumentando su absorción.

Pues bien, aunque esto sea así, hay que tener en cuenta que los bosques contienen millones de especies de plantas que realizan la fotosíntesis y que van a depurar nuestra atmósfera, reduciendo la concentración de gases de efecto invernadero que hemos vertido a la atmósfera. Es imposible que el ser humano acabe endemoniando a estos bosques solamente por tergiversar una información que no ha sabido tratar o que no entiende correctamente.

Además, existen numerosos estudios que corroboran la influencia de las grandes masas boscosas en la presencia de las precipitaciones. Conforme más masas boscosas, mayor cantidad de precipitaciones, algo fundamental para la sequía a nivel mundial provocada por el cambio climático. Aunque es una tontería mencionarlo, toda precaución es poca, pero los árboles también nos aportan el oxígeno que respiramos y que sin él no podríamos vivir.

Solución al problema

Nieve y reflejo de los rayos solares

No hay que endemoniar a los árboles ni llevarse a un extremo las cosas. Lo importante es reducir la concentración de gases de efecto invernadero de la atmósfera utilizando energías renovables y modificando hábitos de consumo para alterar el sistema económico. Esto hará que haya menos cantidad de gases que retengan calor en la atmósfera y, por lo tanto, no se derretirán los polos de la Tierra. Si no se derriten los polos, no aumentará la superficie que absorbe calor, ni aumentarán los niveles del mar.

Si plantamos y aumentamos la extensión de los bosques, estaremos disminuyendo también aún más la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera.

Esperemos que el cambio climático no siga avanzando y la gente no siga demonizando a los bosques por esta causa.

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