La gran muralla verde del Sáhara contra la desertificación

recorrido muralla verde África

Recorrido de la muralla verde

Todavía en marcha, y cuyo desarrollo comenzó hace una década, este proyecto que atraviesa 11 países nació con el propósito de lograr frenar el avance de desertificación de esta gran zona africana. Es conocida como La Gran Muralla Verde del África, o Iniciativa para la Gran Muralla Verde del Sáhara y Sahel. Su objetivo es muy simple, pero gigantesco. Financiado con 7.000 millones de euros aproximadamente, esta muralla pretende abarcar 8.000 kilómetros de longitud con 15 de anchura. Para hacernos una idea, un total de 120.000 kilómetros cuadrados. ¡Lo equivalente casi a la cuarta parte de extensión de España!

Tiene además una doble intención. Por un lado la de impedir que el desierto avance, y por otro mitigar los efectos del cambio climático. Plantar millones de árboles tiene muchos beneficios, y que se hayan escogido las acacias como árbol no es casualidad. Resisten fuertemente la sequía y además su sombra ayuda a ahorrar agua en las zonas de cultivo. Entre sus beneficios también están la de que muchas personas deban abandonar estas zonas por falta de alimentos.

El corredor verde, una idea casi centenaria

desierto y bosque sahara África

A pesar de ser nueva, ésta idea se remonta a 1927. El ingeniero forestal francés Louis Lavauden acuñó el término “desertificación” para explicar que los desiertos avanzan a raíz de la explotación agraria y degradación de tierras áridas. 25 años más tarde, en el 1952,  la idea de mejorar las condiciones de vida en el Sáhara no desvanecieron. Otro ingeniero forestal, el inglés Richard St. Baber Baker sugirió la idea de construir una gran muralla de 50km y crear una “barrera verde” de árboles para contener la propagación del desierto.

Las sequías en el Cuerno de África y en el Sahel en los años 70, iniciaron un comienzo de ideas para paliar toda esta situación. No fue hasta el 2007, donde la Unión Africana aprobó este proyecto que atravesaría todo el continente, desde el Senegal hasta Djibouti. Un ambicioso proyecto que, aún y ambicioso y en marcha, hay quién dice que podría ponerse algo más de esfuerzo.

¿Es correcto modificar un ecosistema a nuestro antojo?

iniciativa verde´Sáhara Sahel

Es quizás la parte donde, como otras tantas veces, se ve que nuestras acciones pueden influir fuertemente en algo que se ha creado naturalmente. Puede que Louis Lavauden tuviera razón en llamar “desertificación”, pero también ahora sabemos que el clima puede ser cambiante. Las críticas son nuevamente servidas. Las personas “detractoras” argumentan que, un ecosistema sano y natural influido por el clima, no puede considerarse como una especie de enfermedad natural.

Otra controversia que se deriva, es la de que si realmente esto debe suponer una mejora en las condiciones de vida de la población allí existente, no es muy “normal”. Es decir, en lugar de atrapar el problema, el foco, lo que se hace es trazarle un perímetro. Por otro lado, también sería más apropiado ocupar grandes extensiones, y no una línea estrecha tan larga. La idea final hay que añadir que fue la de rodear todo el Sáhara, que junto con las zonas verdes hay existentes hacen de la “muralla” verde, algo poco visible.

¿Se podrían barajar otras opciones?

muralla verde en el Sáhara

Sobre la mesa siempre han habido diferentes modos de enfocar un mismo problema. Una de estas opciones, se trata de la técnica basada en la capacidad de la tierra par regenerar flora por si misma. Se conoce como la memoria ecológica o regeneración natural gestionada por agricultores. Las inundaciones y los animales pueden trasportar semillas a lugares donde pueden brotar. Los sistemas de raíces de árboles antiguos además, pueden producir nuevos brotes. Este sería un modo de restablecer el paisaje de una forma más natural y sin necesidad de plantar árboles directamente.

África tiene opciones, potencial, pero fuertemente marcada por su explotación y cambio climático. La muralla verde supone un barrera, un freno del que no se puede retroceder más. Sea como sea que se logre, esperemos que al final, sirva como un punto y aparte. Donde escribir una nueva historia, llena de vida y sin tierras áridas.

¿Aún no tienes una estación meteorológica?
Si te apasiona el mundo de la meteorología, hazte con alguna de las estaciones meteorológicas que te recomendamos y aprovecha las ofertas disponibles:
Estaciones meteorológicas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *