El invierno es la estación que solemos asociar con el frío, los paisajes nevados, los resfriados, los deportes de nieve. Pero parece que poco a poco el otoño se va alargando, que luego vienen unos pocos días en los cuales se registran temperaturas bajas, pero que pronto se pasan y regresa la primavera. ¿Dónde queda, pues, ese frío que nos hacía temblar cada vez que salíamos a la calle? Incluso parece que las olas de frío que tenemos ahora no son como las de antes.
En este artículo vamos a hacer un repaso de cómo ha sido el invierno 2017, y cómo podría ser en los próximos años. ¿Cuándo entra el invierno? Vamos a verlo.
¿Cuándo entra el invierno?

¿Cuando empieza el invierno? El invierno es una estación esperada por muchos. Después de un verano muy caluroso, se suele desear que los meses más fríos del año lleguen lo antes posible. Aunque pueden traernos alguna que otra enfermedad, como la gripe o los resfriados, durante esta estación apetece mucho salir a la calle o al campo y disfrutar de los deportes de invierno.
Pero, ¿cuándo entra el invierno? Pues dependerá de en qué hemisferio del planeta te encuentres . Así, si estás en el hemisferio norte, el primer día oficial es el 20 o el 21 de diciembre, mientras que si estás en el hemisferio sur, ese día es el 20 o 21 de junio.
Resumen del invierno del 2017

Según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) el invierno del 2017 tuvo un carácter cálido y seco en general. La temperatura media fue 8,5ºC, que son 0,6ºC más de la media de esta estación tomando como periodo de referencia 1981-2010. Ha sido el decimotercer invierno más cálido desde 1965, y el cuarto más cálido desde que comenzó el siglo XXI, por detrás del 2015-16, 2000-01 y 2007-08.
Se registraron anomalías térmicas positivas de alrededor de +1ºC en Galicia, Cataluña, Baleares, Comunidad Valenciana, así como en los sistemas Cantábrico, Ibérico y Central, sureste de Castilla-La Mancha y suroeste de Castilla y León. En el resto del país, las anomalías fueron negativas, de entre 0 y -1ºC.
Si hablamos de las precipitaciones, fue en general seco, con una precipitación media un 20% menor de lo habitual, que es de 160mm. Diciembre y enero fueron secos, pero en zonas del sureste peninsular y Baleares fue muy húmedo. En Canarias, Extremadura y centro de Andalucía fue seco o muy seco.
Resumen del invierno 2016

El invierno 2016 empezó el 22 de diciembre del 2015, y terminó 20 de marzo. Fueron unos meses interesantes, en los que se registraron récords, tanto de precipitaciones como de temperaturas.
Precipitaciones
Según las predicciones de la AEMET, se esperaba que en la mitad norte de la península lloviera más de lo habitual, y que en el resto del país las precipitaciones se mantuvieran dentro de lo normal; es decir, que si normalmente no suele llover en tu zona, este año tampoco habría grandes cambios. Y así fue.
Ya el 11 de enero del 2016 os hablábamos de un fuerte temporal que estaba causando estragos en todo el norte, especialmente en Pontevedra, Lugo y A Coruña. Durante días las lluvias no dejaron de caer, inundando calles y provocando desprendimientos de tierra, cortes de tráficos e incluso desbordamiento de ríos. En este mes la precipitación media fue de 90mm, un 41% más de lo normal (63mm).
En febrero tuvimos otro temporal, con olas de hasta 11,95km y vientos que soplaron con mucha intensidad, de hasta 170km/h en el norte. Esta vez, las regiones más afectadas fueron San Sebastián, además de Galicia. Pero las lluvias cayeron abundantemente en todo el norte. Este mes fue muy húmedo en conjunto, con una precipitación media de 88mm (valor que supera en un 66% el normal, que es de 53mm).
En marzo las precipitaciones se mantuvieron en valores normales, excepto en el cuadrante sureste peninsular y en Baleares, que fueron inferiores.
Temperaturas

Según la AEMET, donde iba a a llover más de lo esperado, sería donde el mercurio del termómetro se mantendría en valores normales; en cambio, en el resto de comunidades habría un 55% de probabilidades de que pasasen un invierno más cálido de lo normal. ¿Acertó?
En buena parte sí. En el mes de enero la temperatura media se situó en 9.5ºC (2,3ºC más de lo normal, teniendo como periodo de referencia 1981-2010), convirtiéndose así en el más cálido desde 1961. En la mitad nordeste peninsular y en algunos puntos del sur la anomalía térmica fue algo más reducida, de 1ºC.
En febrero en la mitad este peninsular, Baleares y en algunos puntos del archipiélago canario, la temperatura ha sido de entre 0,5 y 2,5ºC más alta (periodo de referencia: 1981-2010). En el resto de España los valores se mantuvieron normales o ligeramente inferiores, especialmente en áreas de montaña de la Cordillera Cantábrica, Sierra Morena, Sistema Central y Sistema Béltico. Las temperaturas máximas fueron 0,2ºC más altas, y las mínimas 1,2ºC superiores a lo habitual, por lo que la oscilación térmica diurna fue inferior a lo que tendría que ser.
En marzo, las temperaturas continuaron superando los valores normales, especialmente en la mitad este del país, incluyendo el archipiélago balear, el cuadrante suroeste y en las Islas Canarias. En el cuadrante noroeste no hubo grandes cambios.
¿Cómo será el invierno 2018? Y ¿los próximos?

Si bien a día de hoy (11 de julio del 2017) aún es un poco pronto para saber cómo será el próximo invierno, lo más probable es que sea igual o muy parecido al que hemos pasado, con una temperatura media de 8-9ºC, pero hasta que no se vayan acercando las fechas y no vayan saliendo modelos de predicción, será difícil saberlo con un poco de seguridad.
Teniendo en cuenta que, según las predicciones, el año 2016 va a ser el más cálido de la historia, superando incluso al 2015, y que el fenómeno El Niño contribuirá a que el mercurio de los termómetros siga subiendo, es probable que la temperatura media alcance los 1,14ºC. Esto significa que tendremos un invierno que será cada vez más cálido y más seco, especialmente en la región mediterránea.
Ahora bien, El Niño se mantiene activo entre 8 y 10 meses, por lo que si empiezan a notarse sus efectos en noviembre del 2015, es probable (no seguro) que en septiembre del 2016 pasemos a una fase neutral. Pero esto no quiere decir que no se esperen temperaturas de récord, ya que el calentamiento global es un fenómeno que no se va a detener, a menos que se tomen medidas realmente eficaces para reducir la emisión de gases contaminantes a la atmósfera, ni tampoco el ser humano va a dejar de contaminar el planeta de un día para otro. Y, aún así, aún tendrían que pasar 10.000 años para que el planeta se pudiese recuperar.
Así pues, quizás acabemos pasando unas navidades muy secas en conjunto, y sobretodo cálidas, bajo un cielo azul el cual cada vez tendrá una mayor concentración de gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono.