¿Te imaginas estar de noche viendo como toda la costa se tiñe de una luz azulada? Esto es lo que ocurre en algunos lugares del mundo. Se tratan de las enzimas dinoflagellata luciferis. Estos microorganismos lanzan unos tipos de flash azulados cuando son estimulados mecánicamente mediante el movimiento de las olas. La razón de que hagan eso es para cegar a sus posibles depredadores y así deshacerse de ellos.
Los lugares donde se encuentran las enzimas dinoflagellata luciferis corresponden a los ecosistemas más frágiles y vulnerables del mundo. Unas de ellas, como por ejemplo, las recientemente afectadas por los huracanes, las bahías Bioluminescent y Mosquito de Puerto Rico. Éste particular modo de defensa además, crea un singular efecto especial casi salido de cine. En algunas ocasiones ha sido
El efecto Foxfire de los hongos
Otro de los efectos luminiscentes que podemos encontrar por la noche. El término «Foxfire» sirve para referirse a la bioluminiscencia emitida por algunos hongos de la madera en descomposición. El género de hongos que producen esta luz es de la «Armillaria». Este tipo de hongos, conocidos también como el «hongo de la miel», poseen una vida sumamente extensa. Además, algunos de ellos constituyen de los mayores organismos vivos. De forma, puramente individual, el más grande de ellos alberga una extensión total de 8’9 km cuadrados de extensión, cuya vida excede los mil años.
Algunas de las especies de Armillaria, no sólo llegan a producir el Foxfire, sinó también «fuego fatuo«. Éste fenómeno consiste en la inflamación de ciertas materias, cómo el fósforo y el metano principalmente. Ocurre cuando las sustancias de los hongos y otros animales y vegetales en putrefacción, se elevan y forman pequeñas llamas que se ven andar por el aire a poca distancia de la superficie.
Luces que llenan de color, en contados sitios, las noches y las llenan de magia, de mitos y leyendas.