El fuego de San Telmo: ¿qué es?

Avión

Imagen: Aero Hispano Blog

En la antigüedad si navegabas con frecuencia era muy fácil que acabases encontrándote con lo que terminó llamándose el Fuego de San Telmo, ese fuego que parecía no arder nunca y que te permitía seguir tu curso sin mayores complicaciones.

Pero, ¿qué es realmente y cómo se forma?

El fuego de San Telmo se puede definir como el resplandor luminoso que recuerdan a las chispas que saltan del metal durante una tormenta intensa. Estas chispas, a diferencia de los rayos, no tienen una dirección concreta, y se pueden ver durante varios minutos después de aparecer. Así pues, no es un tipo de rayo y tampoco es fuego (de hecho, es un plasma). Se le puso ese nombre debido a que San Telmo es el patrón de los marineros, aquel que los protege.

Su origen lo podemos encontrar en la electricidad estática de la atmósfera, y se produce en las puntas de los objetos altos, es decir, en mástiles, alas de los aviones, en los postes de luz, entre otros. Este fenómeno se produce cuando una tormenta intensa ha creado un campo eléctrico tal, que es capaz de ionizar el aire. La ionización es un fenómeno el cual se produce con átomos o moléculas cargadas eléctricamente debido a la falta o exceso de electrones respecto a una molécula que es neutra. Cuando la diferencia entre unas y otras es lo suficientemente alta, surgen las chispas del Fuego de San Telmo.

Fuego de San Telmo

Aunque no causa heridos, sí que se conoce un caso en donde hubieron víctimas mortales. El 6 de mayo de 1937 murieron 36 personas que iban en el zepelín Hindenburg. Esto fue debido a que el hidrógeno que se utilizaba antiguamente para llenarlos tenía un alto riesgo de inflamación.

Pero actualmente, si has de coger un avión o barco y te pilla el Fuego de San Telmo… tranquilo, y disfruta de él, que no hay peligro.

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