La ciudad de Vigo se prepara para un fin de semana decisivo en la lucha contra la contaminación lumínica, un problema ambiental que ya no solo preocupa a astrónomos, sino también a la ciudadanía, a la comunidad científica y a las administraciones. Durante los días 6 y 7 de marzo, la urbe se convertirá en punto de encuentro de especialistas, entidades sociales y empresas tecnológicas que trabajan para proteger el cielo nocturno.
En estas jornadas se mezclarán debate social, análisis científico y propuestas tecnológicas, con especial atención al papel de Galicia y del conjunto de España en la observación del firmamento, la salud pública y la gestión de un alumbrado más eficiente. Todo ello con un mismo hilo conductor: cómo reducir el exceso de luz artificial sin renunciar a la seguridad ni al desarrollo urbano.
Vigo como epicentro estatal contra la contaminación lumínica

Durante este fin de semana, Vigo se situará en el mapa nacional como referencia en la protección del cielo nocturno gracias a un completo programa de actividades coordinado por el colectivo Calidade do Ceo Nocturno y la asociación Cel Fosc, entidad de ámbito estatal dedicada a combatir la contaminación lumínica.
El encuentro reunirá a investigadores de prestigio, empresas tecnológicas gallegas y representantes de la sociedad civil. Se abordarán cuestiones que van desde la medición precisa de la luz artificial hasta sus efectos sobre la salud, la biodiversidad y las oportunidades de desarrollo económico ligado a cielos oscuros de calidad.
Además, la ciudad será la sede de la Asamblea General de Cel Fosc, lo que refuerza el peso de Vigo en la agenda ambiental española. No es solo una cita técnica: es también un escaparate de cómo una urbe muy iluminada puede liderar el debate sobre cómo usar la luz de forma más responsable.
Las actividades estarán abiertas tanto a especialistas como a público general, de forma que vecinos, colectivos sociales y personas interesadas puedan acercarse a un tema que, aunque a menudo pasa desapercibido, influye directamente en su calidad de vida.
Jornada técnica y divulgativa en la UNED de Vigo

El viernes 6 de marzo, la actividad se concentrará en el Aula Vigo de la UNED-Pontevedra, situada en la avenida de Beiramar. Allí tendrá lugar una jornada organizada por Calidade do Ceo Nocturno en colaboración con la propia UNED y Cel Fosc, que combinará una parte más técnica con otra abierta al público general.
Durante la sesión cerrada se celebrará un encuentro entre empresas del sector espacial, desarrolladores de instrumentación y personal investigador para explorar nuevas formas de medir la contaminación lumínica, tanto desde tierra como desde el espacio. La idea es ir más allá del diagnóstico cualitativo y avanzar hacia herramientas de seguimiento continuo y de alta resolución.
Ya en formato abierto, se desarrollará una mesa redonda incluida en los Diálogos sobre iluminación artificial y contaminación lumínica, que podrá seguirse presencialmente y en línea. En este espacio se debatirán propuestas de mitigación, se compartirán experiencias locales y se analizará cómo compatibilizar seguridad, eficiencia energética y respeto por la noche.
Este formato mixto —una parte más profesional y otra de carácter divulgativo— pretende acercar el conocimiento científico a la ciudadanía, evitando que el debate quede restringido a despachos y laboratorios y dando voz también a plataformas vecinales y colectivos de sensibilización.
Satélites y sensores para medir la luz nocturna
Uno de los ejes más innovadores del programa es el trabajo conjunto de Alén Space y SC Robotics para mejorar la medición de la contaminación lumínica desde el espacio. Ambas compañías, con sede en el área de Vigo, se han especializado en sectores clave: la primera en el desarrollo de pequeños satélites y la segunda en sensores y sistemas de medición avanzados.
Hasta ahora, el estudio de la luz artificial nocturna depende en gran medida de satélites diseñados originalmente para otros fines, lo que limita la precisión de los datos disponibles. La comunidad científica lleva años señalando la necesidad de contar con instrumentación propia, calibrada específicamente para registrar emisiones de luz en distintos rangos espectrales y con mayor detalle espacial y temporal.
En las reuniones previstas en Vigo se explorarán posibles diseños de cargas útiles, fotómetros y cámaras que puedan volar a bordo de microsatélites, así como redes de sensores terrestres capaces de complementar los datos orbitales. Esta combinación permitiría disponer de mapas de contaminación lumínica más fiables sobre la evolución de la iluminación urbana y periurbana.
La participación de investigadores como Alejandro Sánchez (IAA-CSIC), Eduard Masana e Héctor Linares (ICCUB-IEEC) aportará la perspectiva científica necesaria para definir qué parámetros deben medirse, con qué exactitud y con qué frecuencia, de manera que los futuros sistemas resulten realmente útiles para la investigación y la gestión del territorio.
En paralelo, se analizarán imágenes satelitales nocturnas ya disponibles de la ciudad de Vigo, como las recogidas en el mapa global de contaminación lumínica, con el fin de mostrar de forma visual cómo se distribuye actualmente la luz artificial y qué zonas generan un mayor resplandor hacia el cielo.
El papel de Cel Fosc y el movimiento ciudadano
La asociación Cel Fosc desempeña un papel central en este encuentro. Además de coordinar buena parte del programa, celebra en Vigo su Asamblea General anual, reuniendo a socios de distintos puntos del país que trabajan en la defensa del cielo estrellado.
Esta entidad se ha convertido en uno de los principales interlocutores entre administraciones, comunidad científica y colectivos ciudadanos cuando se trata de revisar reglamentos de alumbrado, valorar nuevos proyectos o proponer mejoras en instalaciones ya existentes. Su presencia en la ciudad ayuda a situar el debate sobre la luz artificial en un plano más amplio que el estrictamente local.
Durante las jornadas, representantes de Cel Fosc y de otras iniciativas sociales abordarán experiencias de éxito en la reducción de la contaminación lumínica, así como obstáculos habituales: normativas desactualizadas, falta de coordinación entre administraciones o proyectos que priorizan la estética sobre la funcionalidad y el impacto ambiental.
La cita de Vigo quiere servir, además, como espacio para tejer alianzas entre asociaciones vecinales, entidades ambientales y grupos astronómicos, con el objetivo de que la defensa del cielo nocturno tenga un arraigo real en los barrios y no se quede solo en campañas puntuales.
Que una asamblea de ámbito estatal se celebre en una ciudad tan intensamente iluminada envía también un mensaje simbólico: incluso los núcleos urbanos más brillantes pueden replantearse su relación con la noche y convertirse en laboratorio de buenas prácticas.
Salud, seguridad y participación vecinal en la Deputación de Pontevedra
El sábado 7 de marzo, las actividades se trasladarán a la sede de la Deputación de Pontevedra en Vigo, en la rúa Eduardo Chao. Esta segunda jornada tendrá un enfoque claramente social y divulgativo, dirigida sobre todo a colectivos vecinales de la ciudad y del área metropolitana.
Organizada por Cel Fosc con el apoyo de la Asociación de Vecinos Vigo Centro y la Federación Veciñal Eduardo Chao (FAVEC), la sesión abordará cuestiones que afectan directamente al día a día de la población: desde los efectos de la sobreiluminación sobre el sueño, los ritmos circadianos y la salud, hasta su relación con la seguridad y el uso de recursos energéticos.
Se explicarán modelos de iluminación pública más sostenibles, que pasan por ajustar niveles de intensidad, limitar el uso de tonalidades frías, dirigir mejor los haces de luz y evitar deslumbramientos innecesarios. La idea es desmontar la falsa percepción de que “cuanta más luz, más seguridad”, mostrando que un diseño adecuado puede ser más efectivo y menos perjudicial.
Los asistentes tendrán ocasión de conocer el ejemplo del Destino Turístico Starlight Illas Atlánticas de Galicia mediante la experiencia de la empresa Piratas de Nabia. Este caso mostrará cómo la preservación de cielos oscuros puede convertirse también en recurso turístico y económico, generando actividad sin aumentar la presión sobre el medio.
La jornada incluirá, además, análisis de fotografías nocturnas, mediciones terrestres e imágenes de satélite cedidas por la fundación Stars4All, con la participación del investigador Alejandro Sánchez. Estas herramientas permitirán visualizar de forma muy concreta cómo la luz de la ciudad invade el entorno y qué márgenes de mejora existen.
Contaminación lumínica: un problema también para la fauna y los ecosistemas
El debate que tendrá lugar en Vigo se enmarca en un contexto internacional en el que la contaminación lumínica se reconoce cada vez más como una presión ambiental con efectos sobre la biodiversidad. No solo altera la observación astronómica: también modifica los comportamientos de numerosas especies.
En Europa, distintos proyectos han demostrado que la iluminación blanca y de onda corta puede desorientar a aves migratorias, interferir en los ciclos de insectos nocturnos o cambiar los patrones de actividad de mamíferos como los murciélagos, que dependen de la oscuridad para alimentarse y desplazarse.
Experiencias como la del municipio danés de Gladsaxe, en el área de Copenhague, muestran que es posible replantear el alumbrado urbano para hacerlo más compatible con la fauna. Allí se han instalado farolas LED de tonalidad roja en zonas próximas a colonias de murciélagos, con el objetivo de reducir el impacto sobre estas especies sin comprometer la seguridad vial.
La elección de longitudes de onda más largas, como las que emite la luz roja, se basa en investigaciones que apuntan a un menor efecto sobre la orientación y el comportamiento de los animales nocturnos en comparación con la luz blanca o azulada, omnipresente en muchas ciudades europeas desde la expansión de la tecnología LED.
Este tipo de iniciativas encaja en programas como Lighting Metropolis – Green Mobility, que agrupan a ciudades de Dinamarca y Suecia con el fin de reducir la huella ambiental del alumbrado público manteniendo los niveles de seguridad y eficiencia energética exigidos en entornos urbanos.
Europa y la iluminación responsable: de la infraestructura a la salud
Más allá de la fauna, la contaminación lumínica se vincula cada vez con mayor claridad a la salud humana y al bienestar. Numerosos estudios apuntan a que la exposición nocturna a luz intensa, especialmente en rangos azulados, puede suprimir la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño y los ritmos circadianos.
Esta alteración puede derivar en trastornos del descanso, cambios metabólicos y otros efectos secundarios, lo que ha llevado a organismos internacionales a recomendar un uso más prudente de la iluminación durante la noche, tanto en espacios públicos como en interiores.
El caso de Gladsaxe, con sus luminarias LED rojas de bajo impacto, ilustra cómo algunas ciudades europeas empiezan a integrar estos hallazgos científicos en el diseño de sus infraestructuras. No se trata únicamente de ahorrar energía, sino de concebir la luz como un elemento que interactúa con cuerpos y ecosistemas.
En este contexto, decisiones aparentemente técnicas —como la temperatura de color o la orientación de una farola— pasan a formar parte de una estrategia más amplia de sostenibilidad urbana, en sintonía con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas.
Para destinos turísticos y áreas metropolitanas, estas medidas tienen además una dimensión simbólica: el propio alumbrado se convierte en seña visible de compromiso ambiental, algo que cada vez valoran más tanto residentes como visitantes.
Vigo como laboratorio de soluciones y de cooperación
Con la llegada de estas jornadas, Vigo se posiciona como un espacio de prueba para nuevas formas de gestionar la noche, en el que convergen ciencia, tecnología, participación vecinal y estrategias de desarrollo local.
La colaboración entre empresas de alta tecnología, universidades, asociaciones y administraciones permite abordar la contaminación lumínica desde múltiples ángulos: medición precisa, elaboración de normativas, rediseño del alumbrado, sensibilización ciudadana y aprovechamiento de oportunidades económicas ligadas a cielos de calidad.
La combinación de sesiones técnicas, mesas redondas abiertas, análisis de imágenes satelitales y ejemplos de astroturismo demuestra que la gestión de la luz nocturna no es un asunto marginal, sino un reto transversal que afecta a sectores tan diversos como la energía, la movilidad, la salud, la biodiversidad y el turismo.
A partir de este fin de semana, la experiencia acumulada en Vigo y en otros puntos de Europa abre la puerta a que más municipios españoles revisen su alumbrado con criterios ambientales, integrando soluciones como equipos de medición específicos, tecnologías LED mejor seleccionadas y planificación urbana sensible a la oscuridad.
Todo apunta a que el futuro del cielo nocturno dependerá, en buena medida, de cómo ciudades como Vigo, apoyadas por la comunidad científica y la ciudadanía organizada, sean capaces de repensar la relación entre desarrollo urbano y oscuridad, asumiendo que la noche también necesita ser protegida.
