El cambio del viento al sur durante la noche ha complicado la situación del incendio que afecta a Degaña y su entorno. Las rachas han empujado el frente por las cumbres en dirección a Ibias, forzando a los servicios de emergencia a redoblar esfuerzos para sostener las líneas de defensa.
Las autoridades han trasladado que, pese a un ligero respiro a media mañana, la jornada entraña horas difíciles hasta que el aire role a componente norte. El operativo insiste en la prudencia: la orografía y la masa boscosa ralentizan el avance, pero el viento sigue siendo la gran incógnita.
Cambio del viento complica las labores en Degaña
El fuego, originado en la zona leonesa de Anllares, uno de los frentes de incendio en León, superó la primera línea de defensa y continúa avanzando por crestas hacia el límite con Ibias. El puesto de mando ha priorizado la franja de Cienfuegos para impedir la entrada del frente en el concejo, con atención especial a los puntos donde el viento del sur canaliza las llamas.
Durante la mañana, el seguimiento en el Cecopi ha confirmado que la dirección del aire se mantenía desfavorable, lo que complica el trabajo de remate. Aun así, los responsables del dispositivo señalan una ligera mejora intermitente que permite sostener el perímetro mientras se aguarda el cambio de régimen.
Refuerzos aéreos y terrestres en el frente principal
La respuesta sobre el terreno se ha incrementado con una decena larga de aeronaves dedicadas a Degaña y unidades de coordinación, además del helicóptero de la Guardia Civil Cuco. En tierra, operan decenas de efectivos de distintos cuerpos, maquinaria pesada y brigadas forestales desplazadas para asegurar pistas y núcleos.
El Principado ha pedido el apoyo de la UME y ha acercado retenes a los pueblos más expuestos como medida preventiva. La prioridad es proteger viviendas y reforzar las líneas en altura, donde el viento acelera la propagación y dificulta el trabajo directo con herramientas.
Ventana de mejora con componente norte
Las previsiones apuntan a un giro del viento hacia el norte a primera hora de la tarde, lo que debería favorecer la contención del frente y facilitar los vuelos de descarga. Hasta entonces, el mando del operativo anticipa un tramo de resistencia, con maniobras defensivas en los sectores más activos.
El esperado alivio podría permitir consolidar anclajes y remates en las cumbres, donde se concentra el esfuerzo para evitar que las lenguas de fuego busquen el valle. La caída de temperaturas prevista para las próximas horas sumaría un margen adicional al dispositivo.
Efecto de las rachas en la comarca suroccidental
El mismo viento que complica Degaña ha reactivado puntualmente focos en Genestoso (Cangas del Narcea) y en el entorno de Caunedo-Gúa-Perlunes (Somiedo), según los informes de incendios en directo. Algunas aeronaves han apoyado estos puntos de forma selectiva, mientras retenes con autobombas vigilan el perímetro para actuar de inmediato.
En estos frentes colaboran equipos de Asturias junto a refuerzos externos, incluida la Comunidad Foral de Navarra y dotaciones internacionales. No obstante, el grueso de los medios se concentra en Degaña por su potencial de afección a población y por la complejidad del relieve.
Trabajo en cumbres y líneas de defensa
Con el empuje del sur, la estrategia pasa por atacar el incendio en altura y sostener líneas cortafuegos para impedir que el frente salga de las crestas hacia Ibias. En la vertiente leonesa, las defensas levantadas en valle han ido ganando solidez, lo que ayuda a estabilizar el flanco que alimenta el avance.
Las cuadrillas han ejecutado contrafuegos y limpieza de márgenes en zonas clave, combinando descargas aéreas con trabajo de motosierra y herramientas manuales. Aunque el efecto del agua en masa arbolada es más lento, las repeticiones de descarga y el esfuerzo terrestre están conteniendo las reproducciones.
Situación y evolución reciente
Tras un arranque de jornada complejo, el giro parcial del aire ha permitido contener el empuje más preocupante y limitar la superficie afectada en el frente de Degaña. El balance de la tarde es más favorable, pero la meteorología manda y el incendio no puede darse por estabilizado mientras persistan rachas y focos calientes en altura.
Las autoridades insisten en la prudencia y en la necesidad de mantener los medios reforzados hasta consolidar los perímetros. La combinación de viento, relieve y combustible obliga a un seguimiento permanente y a ajustar el dispositivo en función de cada cambio de componente.
El balance general deja una fotografía de mejora progresiva en Degaña vinculada al papel del viento: cuando ha soplado del sur, el operativo ha resistido para evitar saltos; con la entrada de norte, se han abierto ventanas para consolidar líneas y reducir el empuje hacia Ibias.