Tragedia en el pico Tablato: tres fallecidos y una herida en un alud en Panticosa

  • Un alud en el pico Tablato, junto al balneario de Panticosa, ha causado tres muertos y una herida leve en un grupo de seis esquiadores de montaña.
  • Las víctimas son montañeros muy experimentados, entre ellos el pediatra y divulgador Jorge García Dihinx, su pareja Natalia Román y el guipuzcoano Eneko Arrastua.
  • En el rescate han intervenido GREIM de Jaca, Huesca y Panticosa, Unidad Aérea, 112, perros de búsqueda y servicios sanitarios, con un operativo rápido y coordinado.
  • Las autoridades insisten en que el riesgo cero en montaña no existe y recuerdan la importancia de la prudencia ante situaciones de placas de viento y nieve reciente.

Alud en Panticosa

La montaña aragonesa amanece de luto tras un grave accidente en el Pirineo oscense. Un alud en Panticosa en las inmediaciones del pico Tablato, en el entorno del balneario de Panticosa (Huesca), ha acabado con la vida de tres montañeros y ha dejado a una cuarta persona herida leve por hipotermia, en una jornada que muchos habían elegido para disfrutar de la nieve y el sol.

El siniestro ha conmocionado especialmente al mundo del montañismo y a los vecinos del valle, porque las víctimas eran personas muy experimentadas en la alta montaña, bien conocidas en el Pirineo y en los círculos de aficionados al esquí de travesía. La magnitud del operativo de rescate, coordinado en tiempo récord, y las posteriores declaraciones de las autoridades han vuelto a poner sobre la mesa una realidad incómoda: la seguridad absoluta en la montaña no existe.

El alud en Panticosa: qué ha pasado y dónde se ha producido

El accidente se ha producido en la cara oeste del pico Tablato, una cima situada en el entorno del balneario de Panticosa, en el Pirineo oscense. El grupo de seis personas practicaba esquí de montaña o esquí de travesía a unos 2.700 metros de altitud, en una zona muy frecuentada por aficionados debido a su amplio desnivel y sus itinerarios clásicos.

Según la información facilitada por la Guardia Civil y el servicio de emergencias, la avalancha se desencadenó a primera hora de la tarde. El 112 Aragón recibió el aviso en torno a las 13:00-13:10 horas, cuando uno de los integrantes del grupo, que había logrado salir ileso, consiguió contactar con los servicios de emergencia y ubicó con bastante precisión el lugar del suceso.

La avalancha fue consecuencia de la rotura de una placa de nieve, un tipo de alud típico de situaciones alternas de frío y nevadas, en las que el manto nivoso se estructura en láminas. Una de estas capas se fractura y desliza sobre las inferiores, arrastrando consigo la nieve y el hielo que encuentra a su paso y a las personas que están sobre la placa.

El director general de Interior del Gobierno de Aragón, Miguel Ángel Clavero, ha detallado que se trata de “un típico alud de invierno de frío-nevada, frío-nevada”, con placas en láminas, una de las cuales se rompe y provoca el deslizamiento. Se ha descrito un deslizamiento amplio de hielo y nieve, con un recorrido largo ladera abajo.

Un grupo muy experto sorprendido por la avalancha

Las seis personas implicadas eran montañeros con un elevado grado de experiencia en alta montaña y esquí de travesía. Las autoridades y los representantes del mundo del montañismo en Aragón han insistido en que no se trataba de un grupo inexperto, sino de esquiadores que conocían muy bien el terreno y las condiciones del Pirineo.

Entre las víctimas se encontraba el pediatra del Hospital San Jorge de Huesca, Jorge García Dihinx, de 55 años, muy conocido tanto en el ámbito sanitario como en la comunidad montañera. Era un apasionado de los deportes de nieve, miembro del club Peña Guara de Huesca y autor de la web meteorológica “lameteoqueviene”, una referencia para quienes consultan el estado de la nieve y el tiempo antes de salir a la montaña.

Junto a él ha perdido la vida su pareja, Natalia Román (también citada como Natalia Ramón en algunas fuentes), de 36 años y natural de Zaragoza, que compartía su afición por la alta montaña. El tercer fallecido es Eneko Arrastua, montañero de Irún (Guipúzcoa), muy aficionado al esquí y a las carreras por montaña, integrante del grupo Kbrnzs, heredero de los conocidos Mugalaris de la localidad guipuzcoana.

La persona herida leve es una mujer de 29 años vecina de Ordizia (Guipúzcoa), que sufrió hipotermia y golpes tras quedar parcialmente sepultada por la nieve. Las otras dos personas, hombres de 60 y 51 años, vecinos de Ordizia y de Zaragoza respectivamente, resultaron ilesas y pudieron salir de la zona por sus propios medios.

Estas dos personas ilesas han tenido un papel clave: han sido quienes han dado la voz de alarma, aportando datos precisos sobre la localización del grupo, lo que ha permitido activar el operativo y concentrar rápidamente los medios de rescate.

Cómo se desarrolló el rescate en el pico Tablato

Tras recibir el aviso, el Centro 112 Aragón activó un amplio dispositivo en el que intervinieron diferentes unidades especializadas. Se movilizaron los Grupos de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de Panticosa, Jaca y Huesca, la Unidad Aérea de la Guardia Civil, personal sanitario del 061, el helicóptero del 112 y varias patrullas de Seguridad Ciudadana de la zona de Sabiñánigo y Biescas.

Al lugar acudió también un equipo de unos 15 especialistas de montaña de la Guardia Civil, acompañados por dos perros entrenados en la búsqueda de personas en avalanchas. Estos medios cinológicos, junto con la experiencia de los rescatadores, resultan determinantes cuando cada minuto cuenta, especialmente en caso de personas enterradas total o parcialmente bajo la nieve.

El médico del 061 que se encontraba integrado en el operativo con los GREIM fue quien certificó el fallecimiento de las víctimas en la propia zona del accidente. Posteriormente, los servicios funerarios trasladaron los cuerpos al Instituto de Medicina Legal de Zaragoza para practicar las correspondientes autopsias.

En previsión de que pudiera tratarse de un grupo aún más numeroso, Interior activó también a los Bomberos de Huesca y se mantuvo contacto con la Unidad Militar de Emergencias (UME), aunque finalmente no fue necesaria su intervención. El delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán, ha señalado que se trató de “un deslizamiento bastante largo de hielo y nieve” y ha destacado la rapidez con la que se pudo localizar el punto exacto del alud.

Según explicó el jefe de los GREIM, Baín González, en la zona había además otro grupo que practicó el llamado “auto socorro”, una ayuda inmediata prestada por los propios compañeros o por montañeros cercanos tras un alud. Ese primer auxilio, junto con la llegada de los equipos de rescate, permitió sacar de la nieve a varias personas en los primeros minutos, algo crucial para la supervivencia.

Dimensiones del alud y estado de la nieve en la zona

Las dimensiones de la avalancha dan una idea de la violencia del fenómeno. Los equipos desplazados han descrito un alud de unos 300 metros de ancho por unos 700 metros de largo, con espesores de nieve que alcanzaban hasta los 12 metros en algunos puntos. A pesar de que la cantidad de nieve acumulada no era especialmente grande en la zona, las condiciones eran propicias a la formación de placas.

En días previos al suceso, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) había emitido un parte de aludes advirtiendo de la presencia de nieve reciente y placas de viento en las cotas altas de los macizos pirenaicos. El nivel de peligro se situaba en 2 sobre 5, una situación que, aunque no es la más extrema, sí puede enterrar total o parcialmente a una persona, especialmente en laderas propicias y con sobrecarga por el paso de esquiadores.

Los espesores estimados por AEMET indicaban entre 5 y 15 centímetros de nieve nueva a partir de 1.300-1.500 metros de altitud, aumentando hasta 60-80 centímetros en torno a los 2.100 metros. En cotas superiores, como la del pico Tablato, las acumulaciones podían ser mayores, con capas de nieve muy influenciadas por el viento y la orografía.

Además de la nieve reciente, se señalaba el riesgo de desprendimientos de nieve en laderas altas que no habían sido purgadas tras el temporal del fin de semana. La exposición solar es otro factor determinante: el sol puede desestabilizar el manto nivoso y fomentar la aparición de avalanchas de nieve húmeda en altitudes medias y altas, sobre todo durante las horas centrales del día.

En el sector de Tena y Aragón, donde se encuentra Panticosa, la campaña “Montaña Segura”, impulsada por el Gobierno de Aragón, Aramón y la Federación Aragonesa de Montañismo (FAM), ya había advertido de que “las capas débiles en la base del manto siguen activas” en las umbrías por encima de los 2.000 metros y recomendaba “máxima prudencia” en ese tipo de terreno.

Quiénes son las víctimas del alud en Panticosa

El impacto de esta tragedia se multiplica por la relevancia y el cariño que despertaban las personas fallecidas en sus respectivos entornos. Los tres montañeros que han perdido la vida formaban parte de un grupo muy ligado al Pirineo y a la difusión de la cultura de montaña.

Una de las víctimas es Jorge García Dihinx, pediatra del Hospital San Jorge de Huesca y conocido divulgador en redes sociales, donde acumulaba cientos de miles de seguidores en su cuenta de Instagram @jorgegarciadihinx. Además de su labor profesional, era una figura de referencia para muchos aficionados a la montaña gracias a sus publicaciones sobre meteorología, esquí de travesía, salud, nutrición y vida activa.

Su pareja, Natalia Román, de 36 años y zaragozana, compartía esa pasión. Ambos eran habituales de las cumbres pirenaicas y de las rutas de esquí de montaña. Las redes y los círculos montañeros han recogido numerosos mensajes destacando su compromiso con la seguridad, el conocimiento del Pirineo y el amor por estas montañas.

El tercer fallecido es Eneko Arrastua, de 48 años, natural y vecino de Irún. Muy vinculado al deporte en la naturaleza, practicaba esquí, carreras por montaña y actividades de alta montaña. Formaba parte del grupo Kbrnzs, antes conocidos como los Mugalaris de Irún, muy populares por sus retos y salidas en el entorno pirenaico.

La cuarta afectada, que ha logrado sobrevivir, es una mujer de 29 años, residente en Ordizia (Guipúzcoa). Fue localizada semienterrada cuando llegaron los equipos de rescate, con síntomas de hipotermia pero consciente. Fue evacuada por helicóptero al Hospital San Jorge de Huesca, donde está recibiendo atención médica.

Los otros dos integrantes del grupo, hombres de 60 y 51 años, vecinos de Ordizia y Zaragoza, resultaron totalmente ilesos. Además de dar el aviso, colaboraron con los equipos de emergencia en las primeras labores de localización y apoyo en la zona.

Reacciones institucionales y duelo en la montaña aragonesa

La noticia del alud ha provocado una oleada de reacciones institucionales y de muestras de condolencia. El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha cancelado su agenda para desplazarse hasta Panticosa, desde cuyo helipuerto ha atendido a los medios y ha trasladado su pésame a las familias y al mundo del montañismo.

Azcón ha subrayado que se trataba de “personas muy queridas y expertas, no solo montañeros sino también meteorólogos”, y que el conocimiento que tenían de la montaña estaba entre los más altos del país. Para el presidente aragonés, lo ocurrido ha sido un “golpe de mala suerte” que ha segado la vida de “tres amantes del Pirineo que vivían por y para el Pirineo”.

Durante su intervención, Azcón ha insistido en que “la montaña aragonesa está de luto” y ha calificado el suceso como “uno de los peores aludes que se recuerdan” en la comunidad, tanto por el número de víctimas como por el peso que tenían en el ámbito montañero. Ha evitado dar oficialmente los nombres hasta que la Guardia Civil comunicara formalmente la identidad a las familias.

También se ha desplazado a Panticosa la candidata socialista a la presidencia aragonesa, Pilar Alegría, que ha decidido suspender su agenda de precampaña. A través de las redes, ha enviado un mensaje de cariño a las familias y ha expresado su reconocimiento al trabajo de los servicios de rescate y emergencias, valorando especialmente la labor de la Guardia Civil de montaña.

El delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán, ha comparecido desde la zona para detallar algunos aspectos del suceso y, sobre todo, para recordar la importancia de la prudencia en cualquier salida a la montaña. Beltrán ha reiterado que “el riesgo cero no existe”, aunque se vaya bien equipado y las condiciones parezcan aceptables, y ha explicado que el alud se ha debido a la fractura de una placa de nieve que ha arrastrado tanto nieve como hielo, provocando el arrollamiento de los esquiadores.

El mensaje de los equipos de rescate: auto socorro y prudencia

Más allá de la crónica del accidente, los especialistas en rescate de montaña han aprovechado para recordar varias claves que pueden marcar la diferencia en situaciones de este tipo. El jefe de los GREIM, Baín González, ha explicado que, en este caso, la actuación inmediata de otro grupo que estaba en la zona practicando “auto socorro” permitió desenterrar a varias personas en los primeros instantes.

El auto socorro consiste en que los propios compañeros y otros grupos cercanos acometan un primer rescate rápido tras el alud, utilizando el material de seguridad (ARVA, pala, sonda) y aplicando los protocolos básicos de búsqueda. Este tipo de intervención es crucial porque, en caso de enterramiento total, las primeras decenas de minutos son determinantes para la supervivencia.

González insiste en que hay que mantener y reforzar la cultura de la prudencia en la montaña invernal. Aunque el grupo afectado era muy experto, los profesionales recuerdan que los días posteriores a nevadas, con presencia de placas de viento y capas débiles en la base del manto, exigen máxima atención a la hora de escoger itinerarios, pendientes y orientaciones.

En este caso concreto, el alud ha sido descrito como especialmente dramático porque, de un grupo de seis personas, tres han perdido la vida, una ha resultado herida y sólo dos han salido indemnes. Los responsables de Interior del Gobierno de Aragón insisten en que episodios como este deben servir para que cualquier persona que se mueva por la alta montaña, incluso con experiencia, sea aún más responsable y consciente de los riesgos.

Las autoridades autonómicas y la Delegación del Gobierno en Aragón han reiterado que seguirán lanzando avisos y campañas de seguridad, así como actualizando la información sobre el riesgo de aludes. Aun así, recalcan que la decisión final de salir, la elección de la ruta y la evaluación del terreno siempre dependen de quienes se calzan los esquís o las botas.

El Pirineo aragonés vuelve a recordar que, pese a ser las montañas como refugio y motor de vida para miles de personas, la montaña tiene siempre un componente de incertidumbre. El alud del pico Tablato deja un vacío profundo entre familiares, amigos y la comunidad montañera, y al mismo tiempo refuerza el mensaje de que, por mucha experiencia y preparación que se tenga, resulta imprescindible extremar la cautela ante cualquier señal de inestabilidad en la nieve.

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