Qué son y cómo se forman las tormentas y rayos

Seguramente has visto alguna vez una tormenta de rayos y truenos y eres uno de los dos tipos de personas frente a estos fenómenos meteorológicos: o bien las odias o te encantan. Las tormentas de rayos y truenos suelen ser fenómenos espectaculares dignos de captar con nuestras cámaras fotográficas y de vídeos. Si encima tienen lugar cuando es de noche, son aún más espectaculares e increíblemente hermosas.

Sin embargo, ¿sabes por qué suceden y cuál es la mejor forma de protegerse ante ello? Si quieres aprender más sobre las tormentas y rayos, este es tu post 🙂

Definición de tormenta

La tormenta no es más que una perturbación violenta en la capa de la atmósfera que se caracteriza por tener fuertes lluvias, ráfagas de viento, rayos y truenos y hasta granizo en algunas ocasiones. Por lo general, son eventos meteorológicos que duran poco tiempo (más o menos unos 20 minutos o 1 hora como mucho) y afectan solamente a una zona específica.

Estas tormentas tienen lugar más frecuentemente en lugares donde las temperaturas son más bajas o templadas. El récord mundial de la zona donde hay más tormentas al año se lo lleva la isla de Java, con más de 225 días de tormentas y rayos al año.

¿Cómo se crea una tormenta?

Es fascinante ver una tormenta de rayos o, por el contrario, algo muy peligroso si te encuentra en zonas más desfavorables. Las tempestades se forman cuando en la atmósfera tiene lugar una fuerte corriente de aire ascendente.

Cuando el aire de la superficie caliente asciende, se topa con capas de aire más frío en altitud y se condensa formando nubes de desarrollo vertical. Estas nubes comienzan siendo cumulus humilis y se tornan de ese aspecto a algodón esponjoso. Conforme esa inestabilidad atmosférica que provoca la corriente de aire ascendente crece, las nubes de desarrollo vertical se trasforman en cumulus congestus.

Cuando la nube alcanza un tamaño demasiado grande, se le llama cumulonimbus y descargan todo el agua almacenada.

La formación de una tormenta se divide en tres fases:

Primera fase

Las corrientes de aire ascendentes hacen que se vaya formando una nube de hasta 7.500 metros de altitud. La nube va acumulando gotas de agua y va tomando forma.

Segunda fase

Cuando la nube crece aún más, alcanzan alturas de hasta 12.000 metros, ocupando prácticamente toda la región de la troposfera. Debido al contraste de temperaturas que tiene lugar entre la capa más baja del aire que asciende y la capa en altitud donde se forma la nube, en el interior se pueden registrar hasta temperaturas de -40 y -50 grados.

Las corrientes de aire ascendentes pueden alcanzar una velocidad de hasta 100 kilómetros por hora. Cuando chocan con la nube, las gotas de aire que llevan en su interior se condensan y se van almacenando en gotas de agua helada, cristales de hielo e incluso copos de nieve, dependiendo de las temperaturas ambientales.

Cuando por su propio peso caen van enfriando el aire caliente de las capas más bajas y, por lo tanto, lo van haciendo más pesado. Es entonces cuando se forma una corriente de aire descendente a una velocidad de unos 50 kilómetros por hora que hace arrastrar toda la lluvia y/o nieve hacia la superficie terrestre. Esta es la razón por la que la mayoría de las gotas de lluvia que tienen lugar en una tormenta son más grandes.

Tercera fase

Cuando la nube está completamente cargada de gotas de agua y existe la corriente de aire descendente, se descarga completamente en cuestión de minutos.

Conforme la nube va perdiendo agua y volumen, cesa la corriente de aire descendente y la nube, por su parte más alta, es dispersada por el viento. Esta es la razón por la que las tormentas suelen durar poco tiempo, pero son muy intensas.

Tormentas y rayos

Uno de los fenómenos que tiene lugar durante las tormentas son los rayos. Los rayos no son más que cortas descargas de electricidad que tienen lugar en el interior de la nube, entre nube y nube o desde una nube hasta un punto del suelo. Para que tenga lugar un rayo que tope con el suelo, debe ser un lugar elevado y que exista un elemento que resalte sobre los demás.

La intensidad que posee un rayo es mil veces superior a la corriente que tenemos en casa. Si somos capaces de morir electrocutados por las descargas de un enchufe, imaginaos lo que puede hacer un rayo. Sin embargo, existen muchos casos en los que personas que han sufrido el golpe de un rayo, han sobrevivido. Esto se debe a que la duración del rayo es muy corta, por lo que su intensidad no llega a ser mortal.

Son rayos son capaces de propagarse a unos 15.000 kilómetros por hora y medir de largo cerca un kilómetro. Se han podido registrar en tormentas muy grandes hasta rayos de cinco kilómetros de longitud.

Por otro lado, tenemos el trueno. El trueno es la explosión que provoca la descarga eléctrica que es capaz de retumbar durante mucho tiempo a causa de los ecos que se forman entre las nubes, el suelo y las montañas. Mientras más grandes y densas sean las nubes, mayor es el eco que se produce entre ellas.

Debido a que el rayo se propaga más deprisa por la velocidad de la luz, vemos el rayo antes de oír los truenos. Sin embargo, esto ocurre simultáneamente.

Cómo se generan los relámpagos

Los rayos se pueden representar perfectamente por el fenómeno que ocurre en nuestro hogar cuando conectamos de forma errónea los polos positivos de una toma de corriente. Cuando hacemos esto, provocamos un cortocircuito que hace saltar los plomos.

Esa breve chispa que vemos al provocar el cortocircuito es prácticamente un relámpago pero a pequeña escala. Este fenómeno tiene lugar entre nubes que tienen una carga eléctrica contraria. En el interior de una nube existen polos opuestos en los extremos que se concentran en cargas positivas y negativas y entre las nubes y tierra.

Cuando esto ocurre, tiene lugar un rayo en el interior de la nube, entre nube y nube y entre nube y la tierra. Cada descarga dura medio segundo y, aunque da la ilusión de solo ser un rayo, son miles de descargas.

Con esta información podréis conocer algo más acerca de la formación de las tormentas y la razón de su ser.

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Graduado en Ciencias Ambientales y Máster en Educación Ambiental por Universidad de Málaga. Mi objetivo es dar a conocer toda la información de medioambiente a los lectores de manera sencilla, clara y entretenida para que se aprendan los valores de la naturaleza y la necesidad de preservarla.

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