Todo lo que se sabe del incendio en la refinería de Cartagena de Repsol

  • Incendio en la unidad Topping 3 de la refinería de Repsol en el Valle de Escombreras, con gran columna de humo visible desde varios municipios
  • Activación de ES-Alert, confinamiento preventivo y recomendación de cerrar puertas y ventanas en Alumbres, Escombreras, Portmán y otras localidades cercanas
  • El fuego se controló con medios propios de Repsol y quedó extinguido sobre las 23:00 horas, sin víctimas ni propagación fuera de la planta
  • Se han abierto investigaciones internas y se reclaman pesquisas ambientales y revisión del plan de emergencias por el riesgo de nube tóxica

Incendio en la refinería de Cartagena

Un incendio en la refinería de Cartagena de Repsol, en el Valle de Escombreras, provocó en la tarde del lunes una enorme columna de humo negro visible desde distintos puntos del municipio y las poblaciones cercanas. El suceso generó una gran inquietud entre los vecinos y obligó a activar los protocolos de emergencia por el riesgo asociado a la nube de humo.

Las autoridades autonómicas y municipales activaron de inmediato sus mecanismos de aviso masivo y recomendaron a la población de las áreas próximas confinarse en casa, con puertas, persianas y ventanas cerradas, mientras los equipos de la propia empresa trabajaban en la extinción del fuego. Pese al impacto visual y a la alarma inicial, no se registraron heridos ni daños personales.

Cómo y dónde se originó el incendio en la refinería de Cartagena

El fuego se declaró alrededor de las 17:50 horas en la unidad conocida como Topping 3, una de las instalaciones de destilación primaria de crudo del complejo industrial de Repsol en el Valle de Escombreras. Esta unidad trabaja con petróleo crudo a altas temperaturas, lo que la convierte en una zona especialmente sensible a cualquier fallo de proceso.

Según la información facilitada por la compañía y las fuentes de emergencias, el origen más probable del incendio estaría en la explosión de un tanque de almacenamiento de crudo o en un equipo asociado a la transformación de crudo en gasóleo dentro de esa misma unidad. La detonación inicial habría generado de inmediato una intensa combustión y la característica columna de humo negro.

El Centro de Coordinación de Emergencias 1-1-2 de la Región de Murcia informó de que el incendio se mantuvo confinado dentro del perímetro industrial de la planta, sin riesgo de extensión a otras instalaciones cercanas ni al exterior del complejo. Aun así, se activó el seguimiento permanente del suceso ante el volumen de humo liberado y su posible afección a núcleos habitados próximos.

Repsol activó sus planes internos de emergencia nada más detectarse el incidente, movilizando a su parque de bomberos interno y al personal especializado en seguridad industrial. La empresa indicó desde el primer momento que contaba con medios suficientes para controlar el fuego, aunque solicitó apoyo externo y se coordinó en todo momento con los servicios públicos de emergencia.

Fuentes municipales y autonómicas precisaron que, a pesar del carácter aparatoso del incendio, no se produjo ningún fallo estructural en el resto de instalaciones de la refinería y que la situación, aunque preocupante, permaneció en todo momento bajo supervisión técnica y operativa.

Humo en la refinería de Cartagena

Gran columna de humo negro y alerta por posible nube tóxica

La consecuencia más visible del siniestro fue la gran nube de humo negro que se elevó sobre el Valle de Escombreras y que pudo verse desde barrios de Cartagena y desde varias pedanías y localidades del entorno, como Alumbres, Escombreras y Portmán. Numerosos vecinos avisaron al 1-1-2 al observar la columna y escuchar las detonaciones asociadas al incidente.

Las autoridades calificaron el fenómeno como nube potencialmente tóxica, fruto de la combustión incompleta de hidrocarburos pesados. Por este motivo, el Gobierno regional decidió activar el Plan de Emergencia Exterior para el sector químico de la zona, una herramienta diseñada para incidentes industriales que pueden afectar a la población más allá del recinto de la planta.

A través del sistema de avisos de protección civil, se emitió un mensaje masivo ES-Alert a los teléfonos móviles de la población afectada, advirtiendo explícitamente de la presencia de humo que podía resultar perjudicial para la salud e instando a tomar medidas básicas de autoprotección en los hogares y en los vehículos.

En el mensaje se insistió en que los vecinos debían permanecer en lugares cerrados, no salir a la calle y evitar la ventilación con aire del exterior. En el caso de las personas que se encontraban conduciendo, se recomendó seguir dentro del vehículo, cerrar ventanillas y anular las entradas de aire exterior, alejándose de la zona del valle industrial.

Esta combinación de explosiones iniciales, llamas y una densa humareda generó momentos de preocupación entre los residentes de los núcleos próximos. Asociaciones vecinales de Alumbres y otras poblaciones señalaron que el fuego resultó muy aparatosa, aunque subrayaron que, según la información que recibían, el siniestro parecía estar contenido dentro de la instalación.

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Localidades afectadas y recomendaciones de confinamiento

Las indicaciones de las autoridades se dirigieron de forma especial a los vecinos de Alumbres, Borricén, Portmán, Vista Alegre, Roche y el entorno inmediato del Valle de Escombreras. En estos núcleos, se aconsejó expresamente permanecer en casa con puertas, ventanas y persianas totalmente cerradas, al menos durante varias horas y, en algunos casos, durante toda la noche.

Los mensajes oficiales reiteraron que no se habían detectado daños personales ni una afectación directa fuera del perímetro de la planta, pero subrayaron el principio de precaución ante la nube de humo. Se pidió a la ciudadanía evitar desplazamientos hacia el polígono industrial y sus inmediaciones mientras continuaran las labores de extinción y refrigeración.

El Gobierno regional y el Ayuntamiento de Cartagena insistieron en que la población debía informarse únicamente a través de canales institucionales, como el portal municipal, la web del 1-1-2 y los perfiles oficiales en redes sociales del Ejecutivo autonómico y del consistorio. Paralelamente, efectivos de Protección Civil del Ayuntamiento de Cartagena se movilizaron para reforzar sobre el terreno la comunicación directa con los vecinos.

Se recordó también que, una vez recibido el mensaje ES-Alert, la recomendación de refugio en interior y cierre de accesos de aire tenía una vigencia inicial de unas dos horas, entre las 19:00 y las 21:00, aunque desde el Ayuntamiento se pidió mantener estas medidas de precaución durante la noche en los núcleos más cercanos al valle industrial.

Desde la Delegación del Gobierno en la Región de Murcia se informó de que los recursos estatales estaban coordinados con la planta y con los servicios de emergencia autonómicos y locales, siguiendo la evolución del suceso en tiempo real y preparados para reforzar la respuesta si el escenario cambiaba.

Valle de Escombreras con incendio en refinería

Respuesta de emergencias y control del fuego

En paralelo a las actuaciones dentro de la planta, se desplegó un dispositivo preventivo en el exterior con efectivos de la Policía Local y de los Bomberos del Ayuntamiento de Cartagena, que se situaron en los accesos al complejo industrial para intervenir en caso de que fuera necesario. Según explican fuentes municipales, durante las primeras horas su papel fue fundamentalmente de seguimiento y apoyo.

El parque de bomberos interno de Repsol en Escombreras asumió el peso de las tareas de extinción, aplicando el protocolo habitual en incendios de este tipo: cortar el suministro de hidrocarburos, permitir que el combustible ya liberado se consuma de forma controlada y refrigerar las zonas adyacentes para evitar la propagación de las llamas a otros equipos o tanques.

Desde el 1-1-2 se recibieron decenas de llamadas de vecinos que alertaban de la columna de humo negro, lo que motivó una comunicación constante entre el Centro de Coordinación de Emergencias, la refinería y los responsables municipales y autonómicos. La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, se desplazó al lugar para seguir directamente la situación junto a los técnicos y responsables de seguridad.

Las actualizaciones oficiales indicaron que el incendio se consideró controlado en torno a las 19:00 horas, aunque aún se observaban llamas residuales en el interior de la instalación afectada. Los trabajos de extinción total y enfriamiento continuaron durante varias horas más, hasta la noche.

Repsol comunicó posteriormente a las autoridades que el fuego quedó completamente extinguido alrededor de las 23:05-23:26 horas, momento en que se dio por normalizada la situación operativa. A partir de entonces, las unidades de emergencia que se habían desplazado de forma preventiva -entre ellas, 061, Protección Civil y bomberos municipales- fueron regresando a sus bases al comprobarse que no existía ya riesgo de reactivación ni de extensión.

Sin heridos, pero con investigación abierta y preocupación ambiental

Uno de los datos que más han destacado tanto la empresa como las instituciones es que no se han registrado heridos ni daños personales como consecuencia del incendio. La propia petrolera trasladó al 1-1-2 y al Ayuntamiento que no había trabajadores afectados, ni dentro de la zona de Topping 3 ni en otras partes del complejo.

Pese a ello, la compañía ha anunciado que ha puesto en marcha una investigación interna para aclarar las causas exactas del suceso, determinar el origen preciso de la explosión inicial en el área de almacenamiento o transformación de crudo y revisar el funcionamiento de todos los sistemas de seguridad y detección.

En su comunicado, la empresa subrayó que sus planes de emergencia funcionaron según lo previsto y agradeció el trabajo de los empleados que participaron en la intervención, así como el ofrecimiento de ayuda por parte de las administraciones públicas y colectivos vecinales. La dirección del complejo industrial aseguró que, tras la extinción, la actividad en la planta de Cartagena ha ido recuperando la normalidad, una vez verificadas las condiciones de seguridad.

Por otra parte, organizaciones ecologistas como Ecologistas en Acción han pedido a la administración regional y al Ayuntamiento de Cartagena una investigación exhaustiva y la apertura de un expediente informativo que permita depurar posibles responsabilidades y evaluar las consecuencias reales del episodio, especialmente en lo que respecta a la calidad del aire y al impacto sobre la salud de los residentes cercanos.

La entidad reclama, además, una revisión profunda del Plan de Emergencia Exterior del Sector Químico del Valle de Escombreras (PLANQUIES), aprobado recientemente por la Comunidad Autónoma, con el objetivo de reforzar las medidas de prevención, mejorar los controles sobre las instalaciones industriales y ampliar los mecanismos de vigilancia ambiental en una zona donde se ha concentrado un gran número de actividades potencialmente contaminantes.

Ecologistas en Acción ha insistido en que episodios como este evidencian la necesidad de un mayor control público sobre las emisiones contaminantes y de una información transparente a la ciudadanía sobre los riesgos asociados a los complejos petroquímicos y energéticos, tanto en situaciones normales de funcionamiento como en caso de accidente.

Aunque el incendio de la refinería de Cartagena no ha dejado heridos y se logró estabilizar y extinguir en cuestión de horas, el suceso ha vuelto a poner en primer plano el debate sobre la seguridad industrial y la protección de la población en el entorno del Valle de Escombreras, así como la importancia de contar con planes de emergencia eficaces, sistemas de aviso rápidos como ES-Alert y un seguimiento riguroso de los posibles impactos ambientales y sanitarios asociados a grandes instalaciones de procesado de hidrocarburos.