La costa de Tenerife afrontó una situación especialmente complicada por un temporal marítimo con olas muy elevadas, que dejó un trágico balance y movilizó a todos los servicios de emergencia insulares.
Según datos de los operativos, la jornada se saldó con tres personas fallecidas y 15 heridas en distintos puntos del litoral, mientras estaba activada la prealerta por fenómenos costeros y se pedía no acercarse a muelles ni espigones.
Víctimas y rescates en distintos puntos de la isla

En la playa del Roque de Las Bodegas (Taganana), seis turistas franceses fueron sorprendidos por un golpe de mar y por la altura de las olas, pese a un balizamiento preventivo señalizando el riesgo. Una mujer sufrió lesiones de carácter moderado y fue evacuada en helicóptero medicalizado al Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria, mientras que otros cuatro afectados quedaron hospitalizados y un quinto fue atendido en el lugar.
El suceso más grave se produjo en el muelle de Puerto de la Cruz, alrededor de las 15:00, cuando una ola arrastró a diez personas que se encontraban en el espigón. Agentes de la Policía Local y viandantes se lanzaron al agua para auxiliar a los afectados hasta la llegada de los recursos sanitarios.
Pese a los esfuerzos del personal del Servicio de Urgencias Canario, que desplazó cinco ambulancias y practicó maniobras avanzadas de reanimación, una mujer no pudo ser reanimada y se certificó su fallecimiento. Otras nueve personas resultaron heridas (tres graves, cuatro moderadas y dos leves) y fueron derivadas a diferentes centros sanitarios de la isla, incluido el Hospital Universitario de Canarias y el Hospital del Norte.
Parte del grupo afectado en Puerto de la Cruz formaba parte de pasajeros de un crucero que había llegado a la isla por la mañana y se desplazó en guagua para realizar una excursión, según fuentes consultadas.
En la playa de El Cabezo (Granadilla de Abona), los socorristas localizaron a un varón flotando en el mar. Se le practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar, pero resultaron infructuosas y se confirmó su fallecimiento.
Además, a las 16:42, el Centro Coordinador de Emergencias 112 recibió un aviso por la caída de un hombre al mar en la zona de Charco del Viento (La Guancha). Un helicóptero del Gobierno de Canarias lo rescató y lo trasladó a la helisuperficie del muelle de Santa Cruz de Tenerife, donde el personal sanitario confirmó su muerte debido a la gravedad de las lesiones.
Condiciones del mar y prealerta vigente
La Comunidad Autónoma mantenía la prealerta por fenómenos costeros con olas que podían alcanzar hasta los cuatro metros y viento de fuerza seis en la escala de Beaufort, un escenario que incrementa notablemente el riesgo en paseos litorales, espigones y playas expuestas.
El 112 detalló que el empeoramiento se concentraba en el litoral norte y oeste de El Hierro, La Palma y La Gomera, así como en Fuerteventura y Lanzarote, y en la costa norte de Tenerife y Gran Canaria, con un oleaje previsto de entre 2,5 y 4 metros según tramos del día.
Recomendaciones y prevención
Ante situaciones de mar adversa, las autoridades insisten en no acercarse a muelles, espigones, charcos ni zonas de rompiente, respetar balizamientos y señalizaciones preventivas y evitar conductas de riesgo como intentar captar imágenes en la primera línea del litoral.
También se recomienda extremar la prudencia en paseos marítimos, retirar objetos de zonas expuestas al oleaje y seguir en todo momento las indicaciones del 112 y de los servicios de seguridad locales, porque una sola ola puede sorprender incluso a corta distancia del agua.
Balance y seguimiento del episodio
Con todos los recursos desplegados, el balance provisional del temporal en la isla se mantiene en tres fallecidos y 15 heridos, con traslados a los principales hospitales de Tenerife y múltiples intervenciones coordinadas entre Policía Local, SUC, Salvamento y equipos de rescate en costa.
El episodio ha puesto de manifiesto, una vez más, que cuando el mar está duro conviene mantener la distancia y atender las alertas: la combinación de mar de fondo y viento dejó escenas de gran peligro en cuestión de segundos, con consecuencias fatales.