Un fuerte temporal con granizo, lluvia intensa y ráfagas de viento alteró por completo la tarde de este viernes en la ciudad de Salta y en varias localidades cercanas del Valle de Lerma. En cuestión de minutos, el agua y las piedras cubrieron calles y veredas, generando un importante nivel de anegamientos, daños materiales y cortes de servicios.
Según datos oficiales y reportes de distintos medios locales, en apenas una hora se acumularon alrededor de 17 milímetros de lluvia, acompañados por ráfagas que llegaron a los 48 km/h y una intensa caída de granizo. El fenómeno encontró a la capital provincial con temperaturas superiores a los 31 grados, lo que contribuyó a una situación de inestabilidad marcada que ya venía siendo advertida por los servicios meteorológicos.
Impacto del temporal en la ciudad de Salta

El núcleo urbano más afectado fue la zona sur de la capital salteña, seguida por sectores del norte y varias calles del centro, donde el agua se acumuló con rapidez y complicó seriamente la circulación. La combinación de granizo, lluvia intensa en poco tiempo y desagües sobrecargados dejó imágenes de calzadas completamente cubiertas y vehículos avanzando a muy baja velocidad.
Uno de los puntos críticos fue el canal Esteco, donde la acumulación de agua provocó serios problemas para vecinos y automovilistas. Quienes se desplazaban por esa arteria tuvieron que esquivar charcos profundos, ramas caídas y zonas directamente intransitables, en un escenario que se repitió en otras vías principales.
Desde el inicio del episodio, el sistema de emergencias municipal registró al menos 22 llamadas a la línea gratuita 105 por caída de ramas y otros cinco avisos vinculados a postes de empresas de cable, de acuerdo con los datos aportados por la Municipalidad de Salta. Estos reportes ayudaron a organizar los operativos para despejar la vía pública y prevenir accidentes.
Las brigadas de la Subsecretaría de Protección Ciudadana realizaron recorridos constantes por los barrios más comprometidos, atendiendo urgencias relacionadas con árboles inclinados, cables a baja altura y estructuras inestables. Paralelamente, equipos de la Secretaría de Desarrollo Social realizaron relevamientos casa por casa para identificar las necesidades de las familias afectadas.
En muchas viviendas se reportó ingreso de agua por techos y patios, mientras que en otros casos hubo daños más severos, con voladura de chapas y filtraciones que afectaron muebles y electrodomésticos. Aun así, hasta el cierre de la jornada las autoridades locales indicaron que no se habían dispuesto evacuaciones y que los dispositivos de alojamiento preventivo permanecían activos pero sin ocupación.
Daños materiales, caída de árboles y anegamientos

La infraestructura urbana también sufrió el impacto del temporal. Personal policial debió intervenir en la caída de un poste telefónico en la intersección de las calles San Juan y Ayacucho, donde se procedió a acordonar la zona con cinta de peligro para evitar el paso de peatones y vehículos hasta que se completaran las tareas de retiro.
En otra esquina, un árbol de gran porte se desplomó sobre la calle San Juan y Talcahuano, dañando un vehículo Toyota Corolla perteneciente a una mujer de 47 años. No se informó de heridos, pero los daños materiales en el coche fueron significativos, según describieron los testigos que compartieron imágenes en redes sociales.
También se registró la caída de un árbol sobre tendidos eléctricos, lo que obligó a las autoridades a emitir advertencias específicas a los vecinos para que no se acercaran a los cables y reportaran de inmediato cualquier chispa o ruido extraño. En distintos barrios aparecieron ramas de gran tamaño y restos de vegetación diseminados por las calzadas.
La acumulación de agua se hizo notar no solo en el centro, sino también en arterias principales y sectores ya conocidos por su vulnerabilidad ante lluvias intensas. Los conductores tuvieron que lidiar con charcos profundos, alcantarillas saturadas y obstáculos en plena calzada, mientras que muchos peatones se vieron obligados a refugiarse en comercios o portales a la espera de que el nivel del agua descendiera.
En barrios como Villa San Antonio y Villas Chartas, así como en el entorno de las calles Pellegrini y Tucumán y la zona del balneario Xamena, vecinos reportaron caída de granizo de distintos tamaños, acompañada de cortos pero intensos chaparrones. Las imágenes compartidas mostraban veredas tapizadas de hielo y agua, generando una estampa poco habitual incluso para una región acostumbrada a tormentas estivales.
Complicaciones en servicios y energía eléctrica

El temporal tuvo un efecto directo sobre el servicio eléctrico en distintos barrios de la capital y áreas cercanas. Zonas como La Viña y Coronel Moldes, entre otras áreas adyacentes, sufrieron cortes de luz que se extendieron durante parte de la tarde y primeras horas de la noche, en algunos casos ligados a la quema de transformadores y a la caída de ramas sobre el tendido.
Empresas concesionarias como LUSAL y EDESA desplegaron cuadrillas en el micro y macrocentro para restablecer el suministro lo antes posible. Los trabajos incluyeron recambio de equipos dañados, revisión de líneas afectadas y retiro de restos vegetales que podían representar un riesgo adicional.
Además de los problemas eléctricos, los servicios de telecomunicaciones también se vieron alterados por la caída de postes de empresas de cable y el movimiento de estructuras expuestas al viento. En ciertos puntos se registraron interrupciones de internet y telefonía, lo que dificultó la comunicación en los momentos de mayor intensidad del fenómeno.
Mientras tanto, la línea gratuita 105 permaneció operativa para recibir avisos sobre inundaciones, árboles caídos u obstrucciones en la vía pública, con el objetivo de derivar los casos más urgentes a los equipos de emergencia y de mantenimiento. Este canal de contacto seguirá activo mientras duren las condiciones meteorológicas adversas.
Pese a la magnitud del temporal, las autoridades resaltaron que no se registraron víctimas fatales ni heridos de gravedad asociados de forma directa al episodio. El foco se centró, principalmente, en los daños materiales, la afectación de la circulación y la necesidad de recuperar cuanto antes la normalidad en los barrios más golpeados.
Alerta amarilla y situación meteorológica en la provincia
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene una alerta amarilla por tormentas para gran parte de la provincia de Salta, con diferentes franjas horarias y regiones afectadas. La advertencia indica la posibilidad de nuevas tormentas de variada intensidad, algunas localmente fuertes, con abundante lluvia en cortos periodos, caída de granizo, alta frecuencia de rayos y ráfagas destacadas.
Según el sistema de alertas, durante las últimas horas del viernes y a lo largo del sábado la advertencia abarcará todo el territorio provincial. Para la noche del viernes, la probabilidad de tormentas se ubica entre el 10% y el 40%, y se mantendría en rangos similares durante la madrugada del sábado, con un breve respiro en la mañana cuando la chance de precipitación no superaría el 10%.
Sin embargo, las condiciones podrían volver a complicarse a partir de la tarde y la noche del sábado, cuando las probabilidades de nuevas tormentas aumentarían hasta situarse cerca del 70%. En ese contexto, se esperan máximas que rondarían los 35 grados, un cóctel que vuelve a favorecer la formación de núcleos convectivos intensos.
De cara al domingo, el SMN prevé que la alerta amarilla se reduzca principalmente a la franja oeste de la provincia, hasta la ciudad capital. Durante las primeras horas de ese día aún se contemplan posibles chaparrones y tormentas aisladas, pero con una tendencia a la baja en la probabilidad de precipitación, que oscilaría entre el 10% y el 40% a lo largo de la jornada.
En cuanto a las áreas específicas, el aviso incluye la Puna de Cachi, La Poma, Los Andes, Molinos, San Carlos y Cafayate; la Pre Puna de Iruya, Orán y Santa Victoria; además de los Valles de Cachi, Cafayate, Chicoana, La Caldera, La Poma, Molinos, Rosario de Lerma y San Carlos. También se encuentran bajo vigilancia Capital, Cerrillos, Guachipas, La Viña, zonas bajas de Chicoana, La Caldera y Rosario de Lerma, así como la región montañosa de Cafayate.
En estas áreas se estiman acumulados de lluvia de entre 20 y 40 milímetros, con posibilidad de superar esos valores en forma puntual. En sectores de mayor altitud, especialmente en la cordillera, no se descarta que parte de las precipitaciones se presenten en forma de nieve o granizo, sumando un factor adicional de riesgo en rutas de montaña y pasos elevados.
El Valle de Lerma y otras zonas también afectados
Más allá de la capital, el temporal con granizo se hizo sentir en varias localidades del Valle de Lerma, donde se replicaron los problemas de anegamientos, caída de ramas y cortes puntuales de energía. Las tormentas, según los avisos del SMN, impactaron de manera intermitente en departamentos como Cerrillos, Rosario de Lerma y Chicoana, entre otros.
En la franja comprendida entre las 12 y las 18 horas, otra alerta amarilla se extendió a Anta, General Güemes, La Candelaria, Metán, Rosario de la Frontera y las Yungas de Iruya, Orán y Santa Victoria. Para estos sectores, los pronósticos anticipaban tormentas de variada intensidad, algunas fuertes, con abundante caída de agua en periodos muy cortos, granizo ocasional y ráfagas que podrían alcanzar los 70 km/h.
Los valores de precipitación acumulada para estas zonas se calculan entre 40 y 70 milímetros, aunque el organismo nacional no descarta registros superiores en ciertos puntos específicos. Esta situación obliga a mantener la atención sobre ríos y arroyos que responden rápidamente a lluvias concentradas, con riesgos de crecidas súbitas.
En varios municipios del Valle de Lerma, los equipos de emergencia locales coordinaron con la provincia y con Defensa Civil el monitoreo de los sectores más vulnerables, en especial aquellos donde se combinan pendientes pronunciadas, suelos saturados y presencia de viviendas cercanas a cauces o canales.
Las autoridades insistieron en que, mientras la alerta siga vigente, la población debe estar atenta a los comunicados oficiales y evitar circular innecesariamente por rutas o caminos rurales durante los episodios de lluvia intensa, tanto por el riesgo de derrumbes como por la posible formación de barro y baches repentinos.
Recomendaciones de las autoridades y medidas preventivas
Ante el escenario de inestabilidad y los daños registrados, la Municipalidad de Salta difundió una serie de recomendaciones dirigidas a vecinos, comerciantes y conductores. El objetivo principal es reducir el impacto de nuevos episodios de lluvia fuerte y prevenir accidentes mientras continúe la alerta meteorológica.
Entre las medidas más destacadas figura la prohibición de arrojar latas, botellas o residuos que puedan obstruir los desagües pluviales, así como la recomendación de no sacar las bolsas de basura durante el desarrollo de la tormenta. Mantener limpias las bocas de tormenta y evitar que la basura llegue a las alcantarillas es clave para que el agua pueda escurrir con mayor rapidez.
En el caso de las obras en construcción, se pidió asegurar chapas, ladrillos, tirantes y otros materiales sueltos que puedan ser levantados por el viento o desplazados por el agua, lo que supone un doble riesgo: por un lado, para quienes transitan por la calle y, por otro, para las instalaciones eléctricas cercanas.
Para quienes se desplazan en coche, la recomendación es retirar los vehículos de zonas anegables y evitar circular por calles que ya presenten acumulación de agua importante. En caso de tener que conducir, se insiste en hacerlo a baja velocidad, con las luces encendidas en todo momento y manteniendo una distancia de seguridad mayor de la habitual.
Las autoridades recuerdan que la lluvia reduce la visibilidad y modifica las distancias de frenado respecto a condiciones de tiempo seco, por lo que conviene planificar los desplazamientos con más margen, revisar el estado de los neumáticos y, si es posible, aplazar los viajes no urgentes durante los tramos horarios de mayor inestabilidad.
En paralelo, los organismos municipales y provinciales indicaron que los centros preparados para alojar eventuales evacuados permanecen listos y operativos en caso de ser necesarios. Hasta el momento no ha sido preciso activar estos dispositivos, pero el operativo de asistencia y prevención se mantendrá durante todo el fin de semana mientras no se modifiquen las alertas.
La línea gratuita 105 continúa habilitada para informar sobre inundaciones, árboles caídos, postes inclinados o cualquier otra obstrucción en la vía pública. La consigna es no intentar mover por cuenta propia objetos pesados o que estén en contacto con cables, y esperar la llegada del personal especializado.
La sucesión de tormentas con granizo, viento intenso y lluvias concentradas que viene registrando Salta pone de manifiesto, una vez más, la vulnerabilidad de algunos sectores urbanos y rurales frente a fenómenos meteorológicos cada vez más extremos. El episodio de este viernes ha dejado al descubierto la necesidad de seguir reforzando desagües, redes de servicios y protocolos de emergencia, así como la importancia de la colaboración ciudadana para minimizar daños cuando el tiempo se complica en cuestión de minutos.