Supernova

Supernova brillante

En el universo las cosas también “mueren” de alguna manera, no son eternas. Las estrellas que vemos sobre el firmamento también tienen un fin. La forma en la que mueren hace que se forme una supernova. Hoy vamos a centrarnos en qué es una supernova, cómo se forma y qué consecuencias tiene que haya una en el universo.

Si quieres saber más sobre la supernova, este es tu post.

Qué es una supernova

Supernova

Todo esto de las supernovas tiene su origen en 1604, con el astrónomo Johannes Kepler. Este científico descubrió la aparición de una nueva estrella en el firmamento. Se trata de la constelación de Ofiuco. Esta constelación pudo verla durante 18 meses nada más. Lo que no se comprendía en aquella época es que lo que realmente Kepler estaba viendo en el cielo no era más que una supernova. Hoy en día ya conocemos lo que son las supernovas y cómo la vemos en el firmamento. Por ejemplo, Casiopea es una supernova.

Y es que la supernova no es más que la explosión de una estrella que se produce como el final de la etapa de la vida de una estrella. Son estadillos que lanzan en todas las direcciones toda la materia que estaba contenida en el astro. Los científicos siempre se han preguntado el por qué explotan de esta forma las estrellas cuando ya están moribundas. Se sabe que un astro explota cuando el combustible que genera energía en el núcleo de la estrella se acaba. Esto hace que la presión de radiación que está evitando de forma continua el colapso de la estrella se acaba y la estrella cede a la gravedad.

Cuando esto ocurre, se da lugar a residuos estelares que no son estables frente a la gravedad que no cesa en ningún momento. Al fin y al cabo, al igual que muchas cosas tenemos aquí en la Tierra que dependen del combustible, en una estrella ocurre lo mismo. Sin ese combustible que esté alimentando a la estrella, no puede seguir brillando en el firmamento.

Existen dos tipos de supernovas. Las que se forman con una masa de 10 veces la del Sol y las que son menos masivas. Las estrellas que son de un tamaño 10 veces el Sol, son llamadas estrellas masivas. Estas estrellas producen una supernova mucho más grande cuando llegan a su fin. Son capaces de producir un residuo estelar tras la explosión que se trataría o bien de una estrella de neutrones o de un agujero negro.

Mecanismo de las estrellas

Ondas gravitacionales

Hay otro sistema que hace que pueda aparecer una supernova y no es por la explosión de una estrella. Se le conoce como mecanismo “caníbal” y se traduce en la aparición de una supernova donde una enana blanca se coma a su compañera, por así decirlo. Para que esto ocurra, se necesita un sistema binario. Y es que una enana blanca no puede estallar, sino que se va enfriando progresivamente conforme se queda sin combustible. Se va haciendo poro a poco de menor tamaño y menos luminosa.

Por ello, este mecanismo de creación de supernovas necesita un sistema binario donde se pueda producir la fusión de una enana blanca con otra. También puede ocurrir que el núcleo de una estrella ya en la fase final de la evolución se coma a su compañera. En el caso de estos sistemas binarios, la enana blanca que está a punto de morir debe recibir la materia que necesita por parte de su compañera hasta formar una determinada masa. Normalmente, esa masa tiene un límite de tamaño que suele ser 1,4 veces el tamaño del Sol. Llegados a este límite, llamado límite de Chandrasekhar, la rápida compresión que ocurre en el interior hace encender de nuevo el combustible termonuclear que forma la supernova. Este combustible termonuclear no es más que una mezcla de carbono y oxígeno a una alta densidad.

La única manera de hacerlo es que otra estrella pueda transferirle masa y tal cosa sólo es posible en un sistema binario. Cuando esto ocurre, el astro moribundo explota y se lleva por delante a su hermana, sin dejar ningún tipo de superviviente. Esto es lo que ocurrió en 1604 con la estrella de Kepler.

Tras la explosión de estos sistemas binarios tan sólo quedan nubes de polvo y gas. En algunos casos, es posible que quede la estrella compañera que es capaz de moverse de su sitio inicial, debido a la gran onda expansiva que ha generado la explosión.

Una supernova vista desde la Tierra

Supernova de Kepler

Como hemos mencionado varias veces en este artículo, Kepler fue capaz de ver una supernova en el cielo en el año 1604. Claro que, por aquel entonces, no sabía bien lo que estaba viendo. Gracias a la tecnología que está desarrollada hoy día, tenemos instrumentos de medición y observación más sofisticados y eficientes con los que podemos observar las explosiones estelares incluso fuera de la Vía Láctea.

Han habito explosiones de estrellas que han hecho historia y que se han podido observar desde nuestro planeta. Estas supernovas apareciendo como si fueran nuevos objetos de apariencia estelar y aumentaron mucho su brillo. Esto siguió así, hasta tal punto de convertirse en el objeto más brillante en el firmamento. Imaginaos que día a día estáis observando el universo y, de repente, un día visualizan un objeto muy brillante en el cielo. Probablemente, sea una supernova.

Se sabe que la supernova que observó Kepler era más brillante que los planetas del Sistema Solar como Júpiter y Marte, aunque menos que Venus. También hay que decir que el brillo producido por la supernova es menor que el que produce el Sol y la Luna. También hay que tener en cuenta la velocidad que tarda la luz en llegar a la Tierra y conocer la distancia a la que ocurre la supernova. Si esta explosión ocurre fuera de la Vía Láctea, probablemente, estemos viendo una explosión que realmente ya ha pasado, pero que la imagen está tardando más en llegarnos por la distancia  a la que nos encontramos.

Espero que con esta información puedan saber más sobre la supernova.

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