
La información meteorológica mundial se ha convertido en algo imprescindible en nuestro día a día, desde planificar un simple viaje hasta diseñar políticas públicas frente al cambio climático. Detrás de los mapas del tiempo que vemos en la tele o en el móvil hay toda una red internacional de observatorios, satélites y centros de datos que trabajan coordinados las 24 horas del día.
Ese entramado global tiene un nombre y unos actores muy concretos. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Servicio de Información Meteorológica Mundial coordinan la recogida, procesamiento y difusión de predicciones oficiales de los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales. Vamos a ver con calma cómo funciona este sistema, qué papel juega el Observatorio de Hong Kong, por qué es tan importante para entender el clima actual y cómo podemos aprovecharlo desde cualquier parte del mundo, ya sea desde el ordenador o con una app en el móvil.
Qué es el Servicio de Información Meteorológica Mundial (WWIS)
La OMM, a través de sus estados miembros, ofrece observaciones y pronósticos oficiales generados por los Servicios Meteorológicos Nacionales. Para poner en orden y dar visibilidad a toda esa información nació el World Weather Information Service (WWIS), conocido en español como Servicio de Información Meteorológica Mundial.
Este servicio es un proyecto impulsado y patrocinado por la OMM para mostrar de forma integrada la predicción del tiempo de las principales ciudades del planeta, utilizando exclusivamente datos oficiales remitidos por los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales (SMHN). La idea es sencilla pero muy potente: que cualquier persona, medio de comunicación o institución pueda acceder a una fuente única, fiable y coordinada de información meteorológica mundial.
El Observatorio de Hong Kong (HKO), en Hong Kong (China), fue el organismo designado por la OMM para desarrollar y operar este sistema. Actúa como Centro de Recogida, integrando las predicciones enviadas por los distintos países y generando productos consolidados que luego se publican en la web del WWIS y se ponen a disposición de todos los miembros de la OMM.
Desde su diseño inicial, el WWIS se concibió no solo como una página donde consultar el tiempo, sino como una herramienta de visibilidad para los servicios meteorológicos nacionales, reforzando su reconocimiento público y mostrando de forma clara que el pronóstico oficial se basa en una cooperación internacional muy estrecha.
Antecedentes y evolución del proyecto WWIS
La historia del WWIS arranca formalmente en el año 2000, cuando la Comisión de Sistemas Básicos (CSB) de la OMM celebró su Duodécima Sesión en Ginebra, entre el 27 de noviembre y el 8 de diciembre. En ese encuentro se discutió la necesidad de dar más peso y visibilidad a los servicios meteorológicos que los SMHN ofrecen al público y a los medios de comunicación.
La Comisión acordó crear un proyecto piloto en el que se designaría un Centro de Recogida encargado de recopilar las predicciones meteorológicas remitidas por los servicios nacionales participantes. Ese Centro elaboraría un producto integrado con los pronósticos de las principales ciudades del mundo y lo pondría a disposición de todos los miembros de la OMM para su difusión.
En este contexto se perfila el Servicio de Información Meteorológica Mundial (WWIS), patrocinado por la OMM, para mostrar de manera unificada la información del tiempo procedente de los SMHN. Hong Kong, China, fue designado para liderar el desarrollo del concepto y actuar como Centro de Recogida, papel que mantiene hoy asumiendo además responsabilidades de coordinación operativa.
A partir de ahí, el proyecto fue escalando y consolidándose. En febrero de 2005 aparecieron las primeras versiones multilingües de la web del WWIS en inglés, árabe, chino y portugués. La 13ª Sesión de la CSB en San Petersburgo (23 de febrero al 3 de marzo de 2005) aprobó transformar el proyecto piloto en un componente plenamente operativo del Programa de Servicios Meteorológicos para el Público.
La expansión lingüística no se detuvo: en septiembre de 2006 se lanzó la versión en español; en enero de 2007 llegó el francés; en marzo de 2009 se incorporó el alemán; en agosto de 2009, el italiano; en marzo de 2011, la Federación Rusa puso en marcha la versión rusa; en diciembre de 2011, Polonia añadió el polaco; y posteriormente se sumó el coreano, de manera que el servicio pasó a estar disponible en once idiomas diferentes.
En 2014 el Observatorio de Hong Kong anunció el establecimiento del Servicio de Información Meteorológica Mundial como Centro de Producción o de Recolección de Datos (CPRD), reforzando su rol dentro de la infraestructura global de la OMM. Ese mismo año se lanzó una nueva versión de la web junto con un sitio móvil adaptado al uso masivo de smartphones.
La OMM: el pilar de la cooperación meteorológica global
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) es un organismo especializado de las Naciones Unidas responsable de la meteorología (tiempo y clima), la hidrología operativa y las ciencias geofísicas relacionadas. Aunque sus orígenes se remontan a 1947, la organización inició formalmente sus actividades en 1951 y tiene su sede central en Ginebra.
Actualmente la OMM reúne a 184 Estados Miembros, que colaboran a través de redes de observaciones meteorológicas, climatológicas, hidrológicas y geofísicas. El objetivo es compartir datos, normalizar procedimientos, impulsar la investigación y facilitar la transferencia de tecnología, formación y capacidades a escala mundial.
Entre sus metas principales se encuentra fomentar la cooperación global para establecer y mantener redes de estaciones de observación y garantizar el intercambio rápido de información meteorológica entre países. Sin la OMM, cada nación tendría que negociar acuerdos bilaterales para intercambiar datos, algo poco práctico y mucho menos eficiente.
La organización también se ocupa de promover la aplicación de la meteorología en sectores clave como la aviación, la navegación marítima, la agricultura, la gestión del agua, la protección del medio ambiente y la reducción del impacto de los desastres naturales. Además, impulsa la investigación científica en meteorología y disciplinas afines.
Entre sus programas científicos y técnicos destaca la Vigilancia Meteorológica Mundial (VMM), auténtica piedra angular de la actividad de la OMM. Esta red global suministra información meteorológica en tiempo casi real mediante sistemas de observación y enlaces de telecomunicación operados por los países miembros.
La VMM integra, entre otros elementos, cuatro satélites de órbita polar, cinco satélites geoestacionarios, unas 10.000 estaciones de observación en superficie, aproximadamente 7.000 estaciones de buque y unas 300 boyas fondeadas y a la deriva equipadas con estaciones automáticas. Gracias a este entramado es posible alimentar los modelos de predicción numérica que luego se traducen en los pronósticos que consultamos cada día.
En el caso de Colombia, el país es miembro de la OMM desde el 5 de enero de 1962. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) actúa como representante colombiano ante la organización. El máximo órgano de gobierno es el Congreso Meteorológico Mundial, que se reúne cada cuatro años para definir la política general de la OMM. Además de su sede en Ginebra, la organización cuenta con oficinas de enlace en Nueva York y Bruselas.
El widget de predicciones de ciudades del mundo
Uno de los elementos visibles para el usuario del Servicio de Información Meteorológica Mundial es el widget con predicciones de ciudades de todo el planeta. Este componente permite acceder de forma directa a las previsiones oficiales proporcionadas por los Servicios Meteorológicos Nacionales para un amplio listado de localidades.
En el widget se puede buscar y cambiar de ciudad fácilmente utilizando el icono de la lupa. Basta con escribir el nombre de la localidad en el cuadro de búsqueda y seleccionar la opción deseada. Una vez hecho esto, en posteriores visitas a la página se mostrará por defecto la predicción de la última ciudad consultada, lo que facilita mucho la consulta recurrente.
Por ahora, tanto los textos descriptivos como los nombres de las ciudades del widget están disponibles únicamente en inglés, algo relativamente habitual en plataformas internacionales de este tipo. No obstante, esto no afecta a la validez ni a la oficialidad de los datos, que proceden siempre de los SMHN participantes en el sistema coordinado por la OMM.
Este widget es muy útil para medios de comunicación, webs institucionales o portales especializados que quieran incrustar una predicción fiable sin tener que desarrollar su propio sistema de datos, manteniendo además la trazabilidad y el sello oficial de la OMM y de los servicios nacionales de meteorología.
MyWorldWeather: la app móvil del Servicio de Información Meteorológica Mundial
Con la popularización de los smartphones, la OMM dio el salto al bolsillo de los usuarios mediante la aplicación MyWorldWeather, la versión móvil del Servicio de Información Meteorológica Mundial. Esta app está disponible para las principales plataformas, principalmente iPhone y Android.
MyWorldWeather incorpora tecnología basada en la ubicación para detectar de forma automática dónde se encuentra el usuario. A partir de esa posición, la aplicación muestra las últimas predicciones oficiales para la ciudad más cercana, seleccionada de un conjunto de aproximadamente 1.600 ciudades repartidas por el mundo.
La evolución de la app ha sido progresiva. En 2011 se lanzó la primera versión para iPhone. En enero de 2013 el Observatorio de Hong Kong presentó una versión de prueba para Android con soporte en varios idiomas, entre ellos inglés, español y polaco. En marzo de 2013 se publicó una versión multilingüe para iPhone y Android, inicialmente en siete idiomas.
En agosto de 2013 se lanzó una nueva edición de MyWorldWeather compatible con iPhone y Android que pasó a soportar nueve idiomas: árabe, chino, inglés, francés, alemán, coreano, portugués, polaco y español. Posteriormente, en enero de 2016 se estrenó una versión para Android con soporte adicional para el italiano, reforzando aún más el carácter internacional de la aplicación.
El valor añadido de MyWorldWeather reside en que las predicciones proceden directamente del sistema coordinado por la OMM, lo que garantiza coherencia con los pronósticos nacionales y evita la dispersión de datos de origen dudoso que a veces se encuentra en apps no oficiales.
Importancia del intercambio global de datos meteorológicos
Para elaborar una buena predicción meteorológica no basta con conocer el tiempo de una ciudad o de un país concreto; se necesitan datos de toda la atmósfera terrestre. La atmósfera es un sistema continuo y lo que ocurre a miles de kilómetros puede influir en la evolución del tiempo local a medio plazo.
Si no existiera la OMM y la cooperación que articula, las naciones tendrían que negociar acuerdos bilaterales uno a uno para garantizar el intercambio de información y cubrir sus necesidades nacionales de predicción. Sería un proceso lento, fragmentado y mucho menos eficiente que el marco multilateral actual.
Gracias a la red de observación, satélites y centros de datos coordinada por la OMM, los servicios meteorológicos nacionales pueden alimentar sus modelos numéricos con un flujo constante de mediciones homogéneas y estandarizadas. Esto permite mejorar tanto la precisión de los pronósticos a corto plazo como las proyecciones climáticas a largo plazo.
El Servicio de Información Meteorológica Mundial se apoya precisamente en esa infraestructura global: centraliza y presenta de manera amigable una parte del enorme volumen de datos que circula entre los miembros de la OMM, enfocándose en las predicciones operativas para el público.
La OMM como voz autorizada sobre clima y cambio climático
Además de coordinar la observación y la predicción a corto plazo, la OMM actúa como portavoz autorizado sobre el estado del clima mundial y su evolución. Entre sus publicaciones más relevantes está el Informe sobre el Estado Global del Clima, que resume las condiciones climáticas del planeta año tras año.
Según uno de sus recientes informes, los once años comprendidos entre 2015 y 2025 han sido los más cálidos desde que existen registros instrumentales. El secretario general de la ONU, António Guterres, subrayó que cuando un patrón así se repite once veces dejar de ser casualidad y se convierte en una llamada a la acción urgente frente al cambio climático.
En ese informe, la OMM explica que 2025 se situó como el segundo o tercer año más cálido desde que se tienen datos, unos 176 años, con una temperatura media global cercana a la superficie aproximadamente 1,43 °C por encima de la media preindustrial (1850-1900). El año 2024 continúa figurando como el más cálido, con un incremento de unos 1,55 °C respecto a esos niveles.
La organización destaca que este calentamiento responde a un desequilibrio energético en el sistema terrestre: el planeta absorbe más energía del Sol de la que emite de vuelta al espacio. Ese desequilibrio se ha ido intensificando, sobre todo en las últimas dos décadas, debido al aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero (dióxido de carbono, metano, óxido nitroso) hasta niveles que no se alcanzaban desde hace al menos 800.000 años.
En 2024 se registró además el mayor incremento de CO₂ atmosférico desde que se miden estos datos de forma sistemática (desde 1957), impulsado no solo por las emisiones derivadas del uso de combustibles fósiles, sino también por una menor capacidad de absorción de carbono por parte de la biosfera terrestre y de los océanos.
Océanos, hielo y consecuencias a largo plazo
La mayor parte de la energía extra que captura el sistema climático no se queda en el aire que respiramos. Los humanos solo percibimos alrededor de un 1 % de ese exceso energético en forma de aumento de temperatura del aire cercano a la superficie; el resto se reparte entre océanos, continentes y masas de hielo.
Los océanos absorben cerca del 91 % del calor adicional, la superficie continental alrededor de un 5 % y las masas de hielo en torno a un 3 %. Esta distribución tiene consecuencias profundas para los ecosistemas marinos, la criosfera (hielos y glaciares) y el nivel del mar.
En 2025, el calor acumulado por los océanos alcanzó un nuevo récord histórico, y el ritmo de calentamiento se ha más que duplicado en los últimos 20 años en comparación con el periodo 1960-2005. Las implicaciones son muy serias: degradación de ecosistemas marinos, pérdida de biodiversidad, reducción de la capacidad oceánica para absorber CO₂ y una intensificación de las tormentas tropicales, entre otros efectos.
Las regiones polares también reflejan con claridad este cambio. Antártida y Groenlandia han sufrido pérdidas significativas de sus coberturas de hielo, mientras que en Islandia y en la costa pacífica de Norteamérica se han observado reducciones excepcionales de la masa glaciar. Además, la extensión media anual del hielo marino del Ártico en 2025 se situó entre los valores más bajos registrados por satélite.
A largo plazo, la combinación de calentamiento oceánico y deshielo está impulsando un aumento acelerado del nivel del mar, que ha ganado aproximadamente 11 centímetros desde el inicio de las observaciones por satélite en 1993. La OMM advierte que los cambios en la temperatura y en el pH de las profundidades oceánicas son esencialmente irreversibles a escalas de cientos o miles de años.
El Informe sobre el Estado Global del Clima se elabora gracias a las contribuciones de servicios meteorológicos e hidrológicos nacionales, centros climáticos regionales de la OMM, otros organismos de Naciones Unidas y decenas de expertos de todo el mundo. Es una síntesis clave para comprender el alcance real del calentamiento global.
La OMM y sus objetivos estratégicos
Más allá de los informes climáticos, la OMM mantiene una agenda de objetivos estratégicos que sustentan servicios como el WWIS. En primer lugar, busca facilitar la cooperación mundial para el establecimiento de redes de observación meteorológica, tanto en superficie como en altura, además de redes climatológicas, hidrológicas y geofísicas.
Otro objetivo fundamental es reforzar la aplicación práctica de la meteorología en sectores clave de la sociedad: la aviación y la navegación (donde la seguridad depende en gran medida de predicciones precisas), la agricultura (muy sensible a las variaciones del tiempo y del clima), la gestión del agua o la protección frente a fenómenos extremos.
La OMM también impulsa el desarrollo científico y la investigación en meteorología y disciplinas relacionadas, favoreciendo la innovación en modelos numéricos, sistemas de observación, tecnologías de telecomunicación y herramientas de predicción y alerta temprana.
El marco que proporciona esta organización permite a los países beneficiarse de conocimientos, datos y tecnología compartidos, algo especialmente valioso para estados con menos recursos que, de otro modo, tendrían muchas dificultades para mantener sistemas de observación y predicción avanzados.
Uso de cookies y analítica en portales meteorológicos oficiales
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Este tipo de prácticas se extiende a muchos portales de servicios meteorológicos y climáticos, que necesitan datos de navegación para mejorar la accesibilidad, priorizar contenidos y garantizar que la información crítica (como alertas de fenómenos extremos) llega de manera efectiva a la población.
En conjunto, la red de observación global coordinada por la OMM, los servicios como el World Weather Information Service, aplicaciones móviles como MyWorldWeather y la infraestructura digital de los portales oficiales conforman un ecosistema que permite disponer de predicciones fiables y de diagnósticos climáticos sólidos. Gracias a esta arquitectura internacional, los datos del tiempo y del clima pasan de ser simples cifras técnicas a convertirse en una herramienta esencial para la toma de decisiones de gobiernos, empresas y ciudadanía en un planeta cada vez más condicionado por el cambio climático.