La Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) decidió levantar la contingencia ambiental atmosférica por ozono en la Zona Metropolitana del Valle de México tras constatar una mejora sostenida en la calidad del aire durante la tarde. La medida entró en vigor a las 19:00 horas de un domingo de abril, momento a partir del cual se cancelaron las restricciones extraordinarias que se habían impuesto por los elevados niveles de este contaminante.
Según los reportes del Sistema de Monitoreo Atmosférico de la Ciudad de México, desde aproximadamente las 18:00 horas todas las estaciones registraban concentraciones de ozono por debajo de los límites establecidos en la normativa. Ante este escenario más favorable, las autoridades ambientales tanto de la capital como del Estado de México optaron por desactivar la fase de contingencia, aunque mantendrán una vigilancia estrecha durante los siguientes días.
Levantamiento oficial de la contingencia y alcance de la medida
En un comunicado difundido en la tarde, la CAMe precisó que, con base en los Programas para Prevenir y Responder a Contingencias Ambientales Atmosféricas en la ZMVM —publicados por los gobiernos de Ciudad de México y Estado de México—, se daba por concluida la contingencia atmosférica por ozono y quedaban sin efecto las restricciones del programa de movilidad. El anuncio afecta directamente a los residentes y conductores de la capital y de los municipios conurbados, ya que se retiraron las restricciones adicionales del programa de movilidad.
La institución detalló que la suspensión incluye la desactivación de la Fase I de la contingencia, que se había puesto en marcha tras detectarse concentraciones horarias máximas de hasta 163 partes por billón (ppb) de ozono en estaciones como la ubicada en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, en Naucalpan de Juárez. Esa situación había obligado a reforzar las limitaciones a la circulación de vehículos y a recomendar la reducción de actividades al aire libre, especialmente para grupos vulnerables.
Desde la CAMe se subrayó que, aunque las medidas extraordinarias quedan sin efecto, el marco general de gestión de la calidad del aire sigue activo. Es decir, el Programa Hoy No Circula continuará funcionando, pero lo hará con su esquema normal, sin los ajustes adicionales que se aplican en episodios de contaminación intensa.
La decisión de levantar la contingencia se tomó de forma coordinada entre la Comisión Ambiental de la Megalópolis, la Secretaría de Medio Ambiente y las autoridades de la Ciudad de México y del Estado de México. Todas estas instancias se comprometieron a seguir de cerca la evolución de las condiciones meteorológicas y de los niveles de ozono, para reaccionar con rapidez en caso de que vuelva a deteriorarse la calidad del aire.
Factores meteorológicos que permitieron mejorar la calidad del aire
Los organismos de monitoreo explicaron que la entrada de aire húmedo procedente del océano Pacífico y del Golfo de México fue determinante para revertir el episodio de mala calidad del aire. A lo largo del día se registró un aumento progresivo de la humedad sobre el Valle de México, lo que propició la formación de más nubes en la zona metropolitana.
Este incremento de la nubosidad derivó en una reducción de la radiación solar incidente, un aspecto clave porque los procesos fotoquímicos que generan ozono troposférico dependen en gran medida de la intensidad de la radiación. Al disminuir la energía solar disponible, se ralentizó la formación de este contaminante, algo que se reflejó en las mediciones a partir de media tarde.
De hecho, los datos oficiales señalan que, desde aproximadamente las seis de la tarde, todas las estaciones de medición de la red registraban ya valores por debajo del umbral normativo. Esa mejora uniforme en toda la Zona Metropolitana del Valle de México fue lo que permitió a la CAMe confirmar que se podían retirar las restricciones especiales sin poner en riesgo la salud de la población.
Conviene recordar que la contingencia ambiental se había activado en días previos por una combinación de altas temperaturas, estabilidad atmosférica y vientos débiles, factores que dificultan la dispersión de los contaminantes y favorecen la acumulación de ozono cerca de la superficie. En la temporada seca-caliente, este tipo de episodios son relativamente frecuentes en la región, algo que también sucede en otras áreas urbanas densamente pobladas de Europa cuando se combinan calor, estabilidad y tráfico intenso.
Fin de las restricciones excepcionales y situación del Hoy No Circula
Con la desactivación de la contingencia, quedan sin efecto las restricciones vehiculares extraordinarias que se habían implementado con el objetivo de disminuir la emisión de precursores de ozono. Esto implica que el doble Hoy No Circula, o esquemas reforzados similares, dejan de aplicarse a partir de la hora indicada por las autoridades.
A partir del lunes posterior al levantamiento de la contingencia, el Programa Hoy No Circula vuelve a operar bajo sus reglas habituales, sin ampliaciones temporales de placas restringidas ni medidas adicionales por terminación de matrícula. Los conductores deberán atenerse únicamente al calendario ordinario establecido por la normativa local, tal y como sucede en otras grandes ciudades europeas con esquemas de restricción de tráfico permanente.
Además de la normalización de la circulación, se cancelan las medidas extraordinarias en el ámbito industrial y escolar, así como las recomendaciones más estrictas que se habían lanzado a la población vulnerable para limitar la actividad física al aire libre. Colegios, centros de trabajo y otras instituciones pueden retomar su rutina habitual, si bien se mantiene el llamado general a evitar emisiones innecesarias.
Las autoridades ambientales insistieron en que, pese a la mejora, la vigilancia de la calidad del aire seguirá siendo constante. Los boletines oficiales recordaron que, si los valores de ozono vuelven a situarse por encima de los límites de seguridad, se activarán de nuevo las fases correspondientes de contingencia, con el consiguiente paquete de restricciones y recomendaciones.
Recomendaciones para la ciudadanía tras la suspensión de la contingencia
La CAMe y los organismos ambientales locales aprovecharon el comunicado para pedir a la población que mantenga hábitos que ayuden a contener la contaminación, especialmente durante la semana posterior, en la que se esperan condiciones meteorológicas poco favorables para la dispersión de contaminantes: estabilidad atmosférica, vientos flojos y temperaturas por encima de los 30 °C.
Entre las principales sugerencias se encuentran la reducción del uso del vehículo particular y su correcto mantenimiento para limitar las emisiones de compuestos que favorecen la formación de ozono. También se recomienda organizar desplazamientos de forma más eficiente, compartir coche siempre que sea posible, o valorar alternativas como el transporte público o la bicicleta, una línea de actuación que también promueven numerosas ciudades europeas en episodios de contaminación.
Otra indicación importante es la de recargar gasolina en horarios de menor evaporación, preferentemente después de las 18:00 horas y antes de las 10:00 de la mañana. Se insiste asimismo en no seguir llenando el depósito cuando se libera el seguro de la pistola de la gasolinera, ya que ese gesto aparentemente inocuo favorece la emisión de vapores que contribuyen a la formación de ozono troposférico.
Las autoridades recomiendan continuar, en la medida de lo posible, con el trabajo a distancia, las compras y los trámites en línea, una forma relativamente sencilla de reducir desplazamientos y, por tanto, emisiones asociadas. Esta práctica, que se ha consolidado en muchas administraciones y empresas europeas, se considera una herramienta útil para aliviar la presión sobre la calidad del aire en grandes áreas metropolitanas.
En el ámbito doméstico, se insiste en evitar el empleo de productos como aromatizantes, aerosoles, pinturas, impermeabilizantes y solventes durante los días de mayor riesgo, ya que liberan compuestos orgánicos volátiles que pueden participar en los procesos fotoquímicos que generan ozono. En caso de ser necesario utilizarlos, se aconseja ventilar adecuadamente las estancias y limitar su uso al mínimo imprescindible.
También se hace hincapié en la reducción del consumo de gas en el hogar: acortar las duchas a cinco minutos, cocinar con recipientes tapados para aprovechar mejor el calor y revisar las instalaciones para detectar posibles fugas. Este tipo de medidas, además de contribuir a la disminución de emisiones, suele traducirse en un menor gasto energético, algo que preocupa tanto en México como en múltiples países europeos.
Contexto del episodio de ozono y perspectivas para los próximos días
El episodio que motivó la activación de la contingencia estuvo marcado por niveles elevados de ozono combinados con una situación meteorológica adversa: atmósfera muy estable, vientos de baja intensidad y temperaturas altas propias de la temporada seca-caliente. Esta combinación dificulta la dispersión de los contaminantes generados por el tráfico y la actividad industrial, lo que acaba incrementando los riesgos para la salud, sobre todo en personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares.
Durante los días previos a la suspensión, las mediciones mostraron concentraciones que superaban claramente los umbrales permitidos, lo que obligó a activar la Fase I de contingencia y a poner en marcha restricciones como el doble Hoy No Circula. A partir del cambio en las condiciones meteorológicas y del aumento de la humedad procedente de los océanos adyacentes, la situación comenzó a revertirse hasta entrar nuevamente en los parámetros considerados seguros.
Para la semana posterior al levantamiento de la contingencia se esperan temperaturas superiores a los 30 °C, vientos débiles y una atmósfera bastante estable. Aunque en el momento de la desactivación las concentraciones de ozono estaban por debajo de la norma, este pronóstico obliga a mantener una actitud prudente y a seguir las actualizaciones de los sistemas oficiales de monitoreo.
Las autoridades reiteraron su agradecimiento a la ciudadanía por el cumplimiento de las recomendaciones durante la fase de contingencia y animaron a mantener ese comportamiento responsable. La experiencia de este episodio, similar a la de otros registrados tanto en el Valle de México como en grandes ciudades europeas, vuelve a poner sobre la mesa la importancia de reducir las emisiones de manera estructural, más allá de las medidas puntuales que se adoptan en periodos críticos.
Con la suspensión de la contingencia por ozono y el retorno a la operativa normal de programas como Hoy No Circula, el Valle de México recupera su dinámica habitual, pero con el recordatorio de que las condiciones meteorológicas previstas aún pueden favorecer nuevos repuntes de contaminación. El seguimiento de los avisos oficiales, la colaboración ciudadana y la adopción de hábitos que reduzcan emisiones se mantienen como piezas clave para preservar una calidad del aire aceptable en la región y minimizar el impacto de futuros episodios de ozono.

