El terremoto que ha sacudido hoy el centro de la península ibérica puede hacernos dudar sobre qué es realmente y cómo se produce este fenómeno meteorológico que tantas veces ha sido protagonista de los telediarios.
Adéntrate conmigo en el ojo del terremoto para aprender más sobre él.
¿Qué es?

Los terremotos son un fenómeno geológico que se origina por una sacudida de la corteza terrestre debido al roce de las placas tectónicas. Estas placas, aunque invisibles, configuran la superficie de nuestro planeta y su movimiento puede generar una liberación de energía que se manifiesta como un seísmo. La corteza terrestre está compuesta por varias placas tectónicas que flotan sobre la capa de magma, y el lugar donde estas placas interactúan puede crear desde montañas hasta fallas. La Falla de San Andrés en América del Norte es un ejemplo famoso donde los movimientos de las placas han causado algunos de los terremotos más devastadores.
Estos lugares son propensos a registrar intensidades muy altas, llegando incluso a tener una magnitud de 7.2 en la escala de Richter. Hablando de escalas, vamos a profundizar en cómo se miden los terremotos y la importancia de la medición de estos fenómenos.
¿Cómo se miden los terremotos?
La escala más conocida para medir la magnitud de un terremoto es la escala de Richter, desarrollada por el sismólogo estadounidense Charles F. Richter en 1935. Esta escala mide la magnitud del fenómeno pero no proporciona información sobre el daño causado. Para ello, los expertos utilizan también la escala de Mercalli, que evalúa los efectos de un terremoto en el entorno, y la escala sismológica de momento, que considera factores como la rigidez de la roca y la distancia a la que se ha desplazado.

En este mapa puedes ver la intensidad que pueden tener los terremotos si tocan el suelo español según la escala Richter. Las categorías son las siguientes:
- Intensidad de 3 o menos: No se suele sentir y no causa daños perceptibles.
- Intensidad de 3 a 6: Se nota, puede causar pequeños daños.
- Intensidad de 6 a 7: Puede causar graves daños en ciudades enteras.
- Intensidad de 7 a 8: Los daños son muy importantes, pudiendo devastar un área de más de 150 km.
Los terremotos que alcanzan o superan los 8 grados en la escala Richter pueden causar pérdidas materiales significativas en áreas extensas. Sin embargo, en España no se tiene constancia de que se hayan registrado terremotos de tal magnitud.
La escala de Richter y otras escalas
Como mencionamos anteriormente, la escala de Richter mide la magnitud de un terremoto basándose en la amplitud de las ondas sísmicas. Cada incremento uno en esta escala implica un aumento de cerca de 32 veces en la energía liberada. Así, un terremoto de magnitud 7 es aproximadamente 32 veces más potente que uno de magnitud 6. Este método ha sido fundamental para entender la magnitud de los terremotos, aunque no está exento de limitaciones.
Por ejemplo, la escala de Mercalli proporciona una evaluación subjetiva de un terremoto, calificado en números romanos del I al XII, dependiendo de los efectos observados sobre la población y las estructuras. Aquí se aborda cómo se sintió el terremoto en diferentes lugares, el daño que causó y la reacción de las personas. Este análisis puede variar considerablemente según la proximidad al epicentro y las características del terreno. Para más información sobre este tema, puedes consultar el artículo sobre el sismograma.
¿Cómo se clasifican los terremotos?
Los terremotos se clasifican de acuerdo a diferentes escalas:
- Menos de 3.5: Las máquinas los registran, pero la población no los percibe.
- Entre 3.5 y 5.4: Son perceptibles pero suelen causar daños menores.
- Entre 5.5 y 6.0: Pueden causar daños ligeros a edificios.
- Entre 6.1 y 6.9: Son peligrosos en áreas muy pobladas y pueden ocasionar graves daños.
- Entre 7.0 y 7.9: Se considera un gran terremoto que puede provocar graves daños en áreas grandes.
- 8 o más: Gran terremoto que causa destrucción total en comunidades cercanas.
Por otro lado, la escala de Magnitud de Momento (Mw) se ha tornado más común en las últimas décadas, a medida que la tecnología de medición avanzó. Este método se basa en la energía liberada en el momento del sismo y considera variables como la superficie de la falla y la cantidad de desplazamiento. Un aumento en un dígito de magnitud en esta escala indica que la energía liberada es unas 32 veces mayor que la de un terremoto de magnitud inferior. Esto significa que un terremoto de 6 grados libera 32 veces más energía que uno de 5 grados, y así sucesivamente.
¿Qué instrumentos se utilizan para medir terremotos?
Los instrumentos más utilizados para medir movimientos sísmicos son los sismógrafos. Estos dispositivos detectan las vibraciones de la Tierra y producen un registro visual conocido como sismograma. Los sismógrafos han evolucionado a lo largo del tiempo, y los modernos son capaces de registrar terremotos en tiempo real, proporcionando información valiosa para la alerta temprana.
Un sismógrafo típico consiste en un sensor que se desplaza cuando ocurre un temblor. Este sensor está conectado a un sistema de registro que grafica los movimientos del suelo, lo que permite a los científicos analizar la fuerza, la duración y otros aspectos de un terremoto. La precisión y la ubicación de los sismógrafos también son factores críticos que influyen en la calidad de los datos precisos que se obtienen. Además, es esencial entender el contexto geológico en el que se producen estos fenómenos.

¿Por qué es importante medir los terremotos?
Comprender cómo se miden los terremotos es vital para diversas razones. En primer lugar, ayuda a evaluar los riesgos en áreas propensas a sismos, permitiendo a las comunidades planificar y prepararse para posibles desastres. Las mediciones precisas permiten a los ingenieros diseñar edificios y estructuras que sean más resistentes a los seísmos, salvaguardando vidas humanas y reduciendo daños materiales.
Además, la investigación sobre terremotos y sus mediciones contribuye al desarrollo de sistemas de alerta temprana que pueden proporcionar valiosos segundos o minutos de aviso a las personas antes de que las ondas sísmicas lleguen a su ubicación. Estos segundos pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
La interpretación de los datos de terremotos no solo se ocupa de medir la magnitud de un temblor, sino que también incluye el análisis de patrones y tendencias a lo largo del tiempo. Esto puede aportar información sobre la actividad sísmica en determinadas regiones y ayudar a predecir futuros movimientos. Haz clic en este enlace para saber más sobre cómo se relacionan los terremotos con otros fenómenos naturales como las erupciones volcánicas en el artículo sobre relación entre terremotos y erupciones volcánicas.

El estudio de los terremotos y su medida es una disciplina compleja que combina la geología, la ingeniería y la tecnología. A medida que avanzamos en la tecnología de medición, también crecen nuestra comprensión y nuestra capacidad para proteger a la sociedad de los riesgos sísmicos.
