Qué es un satélite

luna

Seguramente alguna vez has oído hablar de la luna es un satélite. Sin embargo, no todas las personas saben muy bien qué es un satélite. Esto es debido a que existen tanto satélites naturales como artificiales. Cada uno de ellos tiene unas características y funciones diferentes y se deben estudiar por separado.

Por ello, en este artículo vamos a contarte todo lo que debes saber sobre qué es un satélite, cuáles son sus características y cuáles la importancia que tiene cada uno de ellos.

Qué es un satélite

que es un satelite artificial

Un satélite puede tener dos definiciones depende si nos estamos refiriendo a la parte natural o a la parte artificial. Si nos referimos a la parte natural estaremos hablando de un cuerpo celeste opaco que gira alrededor de un planeta primario. Por otro lado, el satélite artificial es un aparato puesto en órbita alrededor de la Tierra con fines científicos, militares o para las comunicaciones.

Tipos de satélites

que es un satelite

Satélites naturales

Un satélite natural es un cuerpo celeste no creado por el hombre que orbita otra órbita. El tamaño de un satélite suele ser más pequeño que el cuerpo celeste que sigue rodeando. Este movimiento se debe a la fuerza de atracción ejercida por la gravedad del objeto más grande sobre el objeto más pequeño. Es por eso que comienzan a funcionar continuamente. Lo mismo es cierto para la órbita de la tierra en relación con el sol.

Cuando hablamos de satélites naturales, también se suele denominar el nombre común de los satélites. Dado que llamamos a nuestra luna la luna, las otras lunas de otros planetas están representadas por el mismo nombre. Cada vez que usamos la palabra luna, se refiere a un cuerpo celeste que orbita otro cuerpo celeste en el sistema solar, aunque puede orbitar planetas enanos, como planetas internos, planetas externos e incluso otros cuerpos celestes pequeños como los asteroides.

El sistema solar consta de 8 planetas, 5 planetas enanos, cometas, asteroides y al menos unos 146 satélites planetarios naturales. La más famosa es nuestra luna. Si comenzamos a comparar el número de lunas entre los planetas interiores y los planetas exteriores, veremos una gran diferencia. Los planetas interiores tienen pocos satélites o ninguno. Por otro lado, los planetas restantes, llamados exoplanetas, tienen varios satélites debido a su gran tamaño.

No hay satélites naturales hechos de gas. Todos los satélites naturales están hechos de roca sólida. Lo más normal es que no tengan atmósfera propia. Debido a su pequeño tamaño, estos cuerpos celestes no tienen una atmósfera adecuada. Tener una atmósfera provoca varios cambios en la dinámica del sistema solar.

No todos los satélites naturales son del mismo tamaño. Descubrimos que algunos son más grandes que la luna y otros mucho más pequeños. La luna más grande tiene un diámetro de 5.262 kilómetros, llamada Ganímedes, y pertenece a Júpiter. Como era de esperar, los planetas más grandes del sistema solar también deberían tener las lunas más grandes. Si analizamos las pistas, encontraremos si son regulares o irregulares.

En cuanto a la morfología, ocurrirá lo mismo. Algunos objetos son esféricos, mientras que otros tienen formas bastante irregulares. Esto se debe a su proceso de formación. Esto también se debe a su velocidad. Los objetos que se forman rápidamente adquieren formas más irregulares que los que se forman más lentamente, al igual que las trayectorias y los períodos de tiempo. Por ejemplo, la luna tarda unos 27 días en orbitar la Tierra.

Satélites artificiales

Son producto de la tecnología humana y se utilizan para obtener información sobre los cuerpos celestes que estudian. La mayoría de los satélites artificiales orbitan alrededor de la Tierra. Son de gran importancia para el desarrollo de la ciencia y la tecnología humanas. Hoy en día no podemos prescindir de ellos.

A diferencia de los satélites naturales como la luna, los satélites artificiales son construidos por humanos. Se mueven alrededor de objetos más grandes que ellos porque son atraídos por la gravedad. Suelen ser máquinas muy complejas con tecnología revolucionaria. Fueron enviados al espacio para obtener mucha información sobre nuestro planeta. Podemos decir que los escombros o restos de otras máquinas, naves espaciales impulsadas por astronautas, estaciones orbitales y sondas interplanetarias no se consideran satélites artificiales.

Una de las principales características de estos objetos es que fueron lanzados por cohetes. Un cohete no es más que cualquier tipo de vehículo, como un misil, una nave espacial o un avión, que puede impulsar un satélite hacia arriba. Están programados para seguir la ruta según la ruta establecida. Tienen una función o tarea importante que completar, como observar la nube. La mayoría de los satélites artificiales que orbitan nuestro planeta siguen girando constantemente a su alrededor. Por otro lado, tenemos satélites enviados a otros planetas o cuerpos celestes, que deben ser rastreados para información y monitoreo.

Uso y función

geoestacionarios

La luna actúa sobre las mareas y sobre el ciclo biológico de numerosos organismos. Existen dos tipos de satélites naturales:

  • Satélites naturales regulares: son aquellos cuerpos que giran alrededor de un cuerpo de mayor tamaño en el mismo sentido que este gira en torno al sol. Es decir, las órbitas tienen el mismo sentido aunque una sea mucho más grande que la otra.
  • Satélites naturales irregulares: aquí vemos que las órbitas son muy alejadas de sus planetas. La explicación de ello es posible que sea que su formación no se haya realizado cerca de los mismos. Si no que estos satélites pudieron ser capturados por la atracción gravitacional del planeta en concreto. También puede existir un origen que explica la lejanía de estos planetas.

Entre los satélites artificiales encontramos los siguientes:

  • Geoestacionarios: son los que se mueven de este a oeste por encima del ecuador. Siguen la dirección y la velocidad de rotación de la tierra.
  • Polares: Se llaman así porque se extienden de un polo a otro en dirección norte-sur.

Entre estos dos tipos básicos, tenemos algunos tipos de satélites que se encargan de observar y detectar las características de la atmósfera, el océano y la tierra. Se llaman satélites ambientales. Se pueden dividir en algunos tipos, como geosincronización y sincronización solar. El primero son los planetas que orbitan alrededor de la Tierra a la misma velocidad que la velocidad de rotación de la Tierra. El número de segundos es el número de segundos que transcurren en un determinado punto de la tierra a la misma hora todos los días. La mayoría de los satélites de telecomunicaciones que se utilizan para la predicción meteorológica son satélites geoestacionarios.

Espero que con esta información puedan conocer más sobre qué es un satélite sus características.


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