Ojo del huracán

ojo del huracan

El ojo del huracán es como la «huella dactilar» del sistema, que nos dice mucho sobre los procesos que ocurren en el ciclón en ese momento. Los meteorólogos utilizan esta información como herramienta de análisis de ciclones tropicales para predecir cómo evolucionará la tormenta en las próximas horas. Cuando hablamos del «ojo de un sistema ciclónico» nos referimos a ese centro sin nubes y aparentemente en calma, ya sea un huracán o un ciclón tropical y un tifón, porque es el mismo fenómeno, solo que se está desarrollando en una cuenca diferente.

En este artículo vamos a contarte todo lo que necesita saber sobre el ojo del huracán, como se forman y cuáles son sus características.

Qué es el ojo del huracán

centro de bajas presiones

Esta es un área simétrica casi circular en el centro de un ciclón tropical severo. En él se vislumbra un cielo despejado, y en el eje de simetría, el viento es ligero. Puede medir de 8 a 200 km de diámetro, aunque la mayoría suele tener entre 30 y 60 km (Weatherford y Gray 1988).

Allí se registra la presión más baja a nivel de la superficie, y la temperatura más alta se da en la troposfera media. NOAA explicó que la temperatura intraocular a una altitud de 12 km podría exceder la temperatura ambiente fuera de la tormenta en 10°C ya que el aire descendente se calentaba por compresión.

Formación del ojo del huracán

interior del ojo del huracan

El mecanismo exacto que produce los ojos sigue siendo un tema de debate entre los científicos. Una posible explicación es que el ojo es el resultado de un gradiente de presión vertical, relacionado con la cizalladura y la dispersión radial de los vientos tangenciales a gran altura. Otra hipótesis es que el ojo se forma cuando se libera calor latente de la pared para obligar al ojo a fluir hacia abajo.

La convección se organiza en bandas de lluvia (estrechas y alargadas), paralelas al viento horizontal, en espiral hacia el centro del sistema ciclónico (debido a la fuerza de Coriolis debida a la rotación de la Tierra). Los vientos alcanzaron su punto máximo en los niveles inferiores, lo que provocó que el flujo superior de la tormenta divergiera. Entonces, la circulación es causada por la convergencia de aire cálido y húmedo en la superficie (el cinturón ascendente), que luego diverge y se hunde más arriba en el cielo (los cinturones de lluvia flanqueantes).

El aire que desciende se calienta adiabáticamente y eventualmente fluye hacia el centro del ciclón, donde una banda de lluvia forma una pared alrededor del ojo. Como resultado, el ojo no parece turbio, lo que puede ser el resultado de los efectos centrífugos que extraen dinámicamente la masa del ojo hacia la pared y el aire descendente para compensar la convección del aire húmedo en la misma pared, explicó el AOML.

La «pared del ojo» y sus alternativas

formacion del centro del huracan

El ojo está delimitado por una «pared del ojo» que consta de nubes convectivas muy altas. Este anillo tiene los vientos más fuertes y dañinos a nivel de la superficie. El aire desciende lentamente a través de los ojos, pero fluye principalmente hacia arriba sobre las paredes.

Los huracanes severos (Categoría 3 o superior) a menudo forman las denominadas paredes del ojo secundarias más allá de la pared del ojo primaria inicial. Incluso pueden mostrar dos o más paredes oculares concéntricas.

El diámetro del ojo de un gran huracán puede reducirse a 10-25 kilómetros, momento en el que algunas bandas exteriores de lluvia pueden organizar un anillo exterior de tormentas eléctricas, moviéndose lentamente hacia adentro y hacia afuera. Principalmente humedad y velocidad. Esto debilita la pared interna y hace que desaparezca, siendo reemplazada por la pared externa, esto se llama el «ciclo de reemplazo del ojo».

Durante esta fase, el ciclón tropical comienza a debilitarse por un corto tiempo, pero luego la tormenta puede mantener su intensidad anterior, o (en algunos casos) ganar más intensidad, como sucedió antes de que el huracán Andrew tocara tierra en Miami (1992). fue uno de los ciclones tropicales más destructivos que azotó a los Estados Unidos en el siglo XX.

Por qué está tan tranquilo

El mecanismo exacto que produce el centro todavía se debate y está influenciado por varias teorías. Para ilustrar con un ejemplo cotidiano, es como una secadora de ropa: mientras gira, se crea un vacío en el centro. Algo similar sucede en un huracán, donde múltiples fuerzas, incluidas las centrífugas, hacen del centro un lugar limpio.

También hay casos en los que, en los ojos, debido a la alta temperatura y la presencia de aire caliente, el agua evaporada es arrastrada rápidamente hacia arriba, provocando que el aire se seque y no pueda condensarse, por lo que generalmente no se forman nubes. Actualmente, la presencia de satélites y radares permite rastrear el Ojo del Huracán en cualquier momento. Y los aviones de reconocimiento suelen entrar en ellos para obtener datos (su presión es uno de los principales indicadores del aumento de la intensidad). Sin embargo, hay algunas señales que pueden ayudarte a detectar que estás en el centro de un huracán (si tienes las herramientas para medirlo):

  • Fuerte caída de la presión atmosférica en la zona
  • La temperatura suele estar 10 ºC por encima de la temperatura ambiente
  • Sin instrumentos para medir estas variables, es suficiente pensar que las cosas no mejoran rápidamente después de que pasa un ciclón, y podrías estar justo frente a ti si hay una calma repentina.

Sin embargo, la razón por la que la parte más intensa de una tormenta suele aparecer detrás de los ojos hay que buscarla en la física. Para que te hagas una idea, echa un vistazo a dónde gira el agua cuando baja por el desagüe de la ducha o del lavabo. En condiciones físicas ideales (no impedidas por otras fuerzas principales o condiciones ambientales), siempre giraría en sentido contrario a las agujas del reloj si vivieras en el hemisferio norte, y sucedería lo contrario si vivieras en el hemisferio sur.

La razón detrás de esto, descubierta en el siglo XIX, se conoce como efecto Coriolis y es el resultado del movimiento de la Tierra alrededor de su eje. Esta fuerza hace girar los huracanes en el hemisferio norte en sentido antihorario.

Espero que con esta información puedan conocer más sobre el ojo del huracán y sus características.


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