Nuevo tanque de tormentas en el Barranco de la Muerte de Zaragoza

  • Construcción de un tanque de tormentas junto al cementerio de Torrero con 20.000 m³ de capacidad y 837.127,71 euros de inversión
  • Segunda fase de un plan hidráulico que incluye diques de laminación y un gran colector en la Z-30
  • Financiación clave de AWS con 14 millones de euros para reforzar la resiliencia frente a lluvias extremas
  • Objetivo: reducir de forma significativa el riesgo de inundaciones en Parque Venecia y la red viaria principal

Tanque de tormentas en el Barranco de la Muerte

El Ayuntamiento de Zaragoza ha dado un paso decisivo para reforzar la protección frente a inundaciones en el entorno del Barranco de la Muerte y el barrio de Parque Venecia. El Gobierno municipal ha aprobado el proyecto para construir un nuevo tanque de tormentas junto al cementerio de Torrero, una pieza clave dentro de un plan hidráulico de varias fases diseñado para hacer frente a episodios de lluvias torrenciales cada vez más frecuentes.

Un tanque de tormentas para proteger Parque Venecia y la Z-30

Infraestructura hidráulica en Zaragoza

El nuevo depósito se ubicará sobre una superficie aproximada de 5.000 metros cuadrados en los campos de fútbol próximos al cementerio de Torrero. Allí se excavará un gran cuenco con capacidad para almacenar hasta 20.000 metros cúbicos de agua, que actuará como un pulmón hidráulico en momentos de fuertes lluvias, reteniendo el agua de forma temporal para descargarla de manera controlada.

En la actualidad, los caudales de pluviales procedentes del cementerio se vierten sobre esta zona y acaban descendiendo hacia su salida natural por el canal perimetral del Barranco de la Muerte. Con el nuevo tanque, esos volúmenes se desviarán y se laminarán antes de alcanzar puntos críticos, reduciendo el riesgo de que se repitan escenas como las inundaciones registradas en julio de 2023, que afectaron con especial intensidad a Parque Venecia.

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha incidido en que este tipo de intervenciones constituyen un auténtico “escudo” frente a episodios tormentosos extremos. Según ha explicado, el objetivo es anticiparse a los efectos del cambio climático mediante infraestructuras que protejan tanto a los vecinos como a las principales vías de circulación, como la circunvalación Z-30, muy expuesta en episodios de lluvias intensas.

El proyecto prevé la instalación de un aliviadero en la parte norte del campo de fútbol, que entrará en funcionamiento cuando el depósito alcance su nivel máximo de llenado, de manera que se eviten desbordamientos incontrolados. Aledaño a este aliviadero se construirá una conducción de vaciado situada en el fondo del tanque, que permitirá dirigir el agua hacia la red de colectores una vez haya pasado el pico de la tormenta.

Detalles técnicos de la obra hidráulica

La actuación en el tanque de tormentas incluye un conjunto de trabajos destinados a integrar la infraestructura en el sistema de drenaje existente y a mejorar el comportamiento hidráulico del entorno. Entre las principales intervenciones destaca la excavación y ejecución del propio cuenco, que conformará el depósito donde se almacenará el agua procedente de las precipitaciones intensas.

Se llevará a cabo la adecuación de la salida de pluviales del cementerio de Torrero, incorporando una obra de amortiguación que reduzca la energía con la que llegan los caudales al tanque. Además, se construirán cunetas perimetrales de drenaje y arquetas de derivación para encauzar correctamente las escorrentías superficiales de la zona hacia el sistema de regulación.

El desagüe del tanque de tormentas se conectará a la red de colectores municipales, mediante nuevas conducciones y la adecuación de las ya existentes. Esta conexión permitirá que, una vez finalizada la fase más crítica del episodio de lluvia, el agua almacenada se incorpore de manera gradual al sistema de saneamiento, evitando sobrecargas puntuales que puedan provocar problemas aguas abajo.

El proyecto contempla igualmente la construcción del aliviadero del tanque y su colchón amortiguador, además de otros elementos auxiliares y la reposición de los servicios afectados por las obras. Todo ello se realizará con un plazo de ejecución estimado en seis meses, una vez se liciten e inicien los trabajos, para que el depósito pueda estar operativo a principios de 2027, tal y como ha avanzado el Consistorio.

La alcaldesa ha anunciado que se realizará una encomienda de gestión a la sociedad municipal Ecociudad, con el fin de agilizar la licitación y ejecución de las obras. La idea es acortar los plazos administrativos y que el tanque de tormentas esté concluido en el primer trimestre de 2027, momento a partir del cual se abordarán el resto de actuaciones previstas en esta segunda fase del plan.

De las inundaciones de 2023 a un plan hidráulico en tres fases

Las graves inundaciones registradas el 6 de julio de 2023 en el entorno del Barranco de la Muerte marcaron un punto de inflexión en la planificación hidráulica de Zaragoza. Aquel episodio de lluvias torrenciales evidenció la vulnerabilidad de zonas como Parque Venecia y puso sobre la mesa la necesidad de reforzar de forma decidida las infraestructuras de drenaje y control de avenidas.

Como respuesta, el Ayuntamiento puso en marcha un plan estructurado en tres grandes fases. La primera se centró en la construcción de un canal perimetral de alivio en el Barranco de la Muerte, situado en la trasera del CEIP María Zambrano y del Cuartel de la Policía Local de Parque Venecia. Esta obra, finalizada en 2025, supuso una inversión de 1,26 millones de euros y dio lugar a un canal de unos 2 metros de profundidad, 24 metros de anchura y más de 300 metros de longitud.

Este canal perimetral permite encauzar el agua y reducir su velocidad antes de que alcance zonas urbanas sensibles. El cauce conduce el excedente de agua hasta la Z-30, donde vierte los caudales que no son absorbidos por la red municipal de saneamiento, reduciendo así la presión sobre el sistema en los momentos de mayor intensidad de lluvia.

La segunda fase, que ahora arranca, incluye la construcción del tanque de tormentas junto al cementerio de Torrero como actuación inicial, pero también contempla otros elementos de regulación: cinco nuevos diques de laminación —cuatro situados en el Barranco de la Muerte y uno en el barranco del Camino de Arráez—, así como el acondicionamiento y mejora de los diques superiores, aguas arriba de la Z-40, en este último cauce.

La tercera fase del plan prevé el soterramiento del Barranco de la Muerte a su paso por la Z-30 mediante un gran colector de alta capacidad. Esta infraestructura permitirá duplicar la capacidad actual del sistema de drenaje y conducirá el agua fuera de la zona crítica, a unos 1,2 kilómetros de distancia, mitigando de manera significativa el riesgo de inundaciones en este punto neurálgico de la red viaria.

Financiación y alianzas estratégicas con AWS

Una parte fundamental de este despliegue de infraestructuras hidráulicas es la financiación procedente de Amazon Web Services (AWS). La multinacional aporta 14 millones de euros dentro de un convenio más amplio de colaboración con el Ayuntamiento de Zaragoza, destinado a proyectos de resiliencia urbana y adaptación al cambio climático.

Mientras que el canal perimetral de la primera fase se ejecutó con fondos propios municipales, el tanque de tormentas de Torrero y las actuaciones asociadas de la segunda fase se beneficiarán del respaldo económico de este acuerdo. Según Chueca, esta fórmula permite aliviar la carga sobre el presupuesto municipal y “evitar que todo recaiga sobre los impuestos de los ciudadanos”.

El Gobierno municipal defiende que esta estrategia de colaboración público-privada facilita acometer inversiones hidráulicas de gran envergadura sin necesidad de incrementar la presión fiscal. De hecho, el consistorio ha anunciado que este año se alcanzarán cifras récord de inversión en la ciudad, con 128 millones de euros destinados a actuaciones tanto visibles —como la reforma de calles o grandes proyectos urbanos— como a las infraestructuras menos evidentes, pero esenciales, relacionadas con la red de abastecimiento y saneamiento.

En paralelo al convenio con AWS, el Ayuntamiento destaca que en los últimos años se han invertido 26 millones de euros en la red de abastecimiento y más de 33 millones en saneamiento, sumando un total de 59 millones dedicados a renovar tuberías y sistemas de evacuación de aguas. Este esfuerzo se compara con etapas anteriores en las que la inversión en este tipo de infraestructuras fue muy inferior.

La alcaldesa subraya que la apuesta por este tipo de proyectos responde a una visión de ciudad a largo plazo, en la que la gestión eficiente del agua se considera un elemento central del urbanismo del siglo XXI. En su opinión, Zaragoza aspira a convertirse en un referente europeo en materia de resiliencia urbana y Smart City, integrando soluciones tecnológicas y de ingeniería para afrontar fenómenos meteorológicos cada vez más extremos.

Impacto urbano, demandas vecinales y modelo de ciudad

Las inversiones en el Barranco de la Muerte se enmarcan en un contexto más amplio de transformación urbana en Zaragoza, que incluye proyectos como la regeneración del río Huerva, la construcción del nuevo estadio de La Romareda, el desarrollo de Distrito 7 y la reforma de más de una treintena de calles en el actual mandato. Todo ello convive con actuaciones menos visibles, como las mejoras en la red de saneamiento, pero igual de determinantes para el día a día de la ciudadanía.

En el barrio de Parque Venecia, estas intervenciones hidráulicas coinciden con debates sobre la prioridad de usos del suelo y la demanda de equipamientos. Algunas asociaciones vecinales han manifestado su malestar por la renuncia a ciertos servicios previstos inicialmente, colocando cruces simbólicas con los nombres de equipamientos que no se van a construir, al considerar que el barrio necesita más dotaciones.

Chueca ha respondido que la vocación del Ejecutivo local es mantener una actitud de escucha con los vecinos, pero ha defendido que se ha optado por priorizar la vivienda pública asequible en determinadas parcelas, al entender que la necesidad habitacional es uno de los principales problemas de los jóvenes y de buena parte de la población zaragozana.

La alcaldesa ha explicado que, tras dialogar con los residentes, el Ayuntamiento analizará sus peticiones para valorar posibles ajustes, siempre dentro de una estrategia que pretende mejorar el barrio y la ciudad en su conjunto. En este sentido, ha insistido en que el objetivo del equipo de gobierno es dar respuesta a los problemas existentes —como el riesgo de inundaciones o la falta de vivienda asequible— y no generar nuevos conflictos.

En el ámbito estrictamente hidráulico, el paquete de obras en el Barranco de la Muerte pretende cerrar un ciclo de vulnerabilidad que se hizo especialmente visible en 2023. Con el canal perimetral ya operativo, el tanque de tormentas en marcha, los futuros diques de laminación y el gran colector proyectado en la Z-30, el consistorio confía en disponer, en los próximos años, de un sistema capaz de absorber con mucha mayor seguridad los episodios de lluvias torrenciales que puedan afectar al sur de la ciudad.

El conjunto de actuaciones plantea, en definitiva, un cambio de escala en la forma de gestionar el agua de lluvia en Zaragoza. Al combinar infraestructuras de almacenamiento, laminación y transporte con una financiación reforzada y alianzas tecnológicas, el Ayuntamiento busca que zonas como Parque Venecia, la Z-30 y los entornos del Barranco de la Muerte pasen de ser puntos críticos a espacios mucho mejor preparados frente a las tormentas que se prevé que sigan ganando intensidad en los próximos años.

Tanque de tormentas de Arenales del Sol
Artículo relacionado:
El nuevo tanque de tormentas de Arenales del Sol, en su fase final