Durante la pasada madrugada, el Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha detectado un nuevo enjambre sísmico en la zona de Las Cañadas del Teide, al suroeste de Pico Viejo, en la isla de Tenerife. A lo largo de unas cinco horas, se han registrado más de 700 pequeños terremotos en la misma área, lo que ha vuelto a poner el foco sobre la actividad volcánica de la isla.
Este fenómeno ha generado cierta inquietud en la población, aunque tanto el IGN como el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) han coincidido en que no existe riesgo para los habitantes de la isla. Los movimientos, según los especialistas, son habituales en regiones volcánicamente activas y no deben interpretarse como la antesala de una erupción inminente.
Características del enjambre sísmico: sismos muy leves y localizados

Según el IGN, los sismos comenzaron alrededor de las 2:00 de la madrugada y finalizaron cerca de las 7:30. Todos los eventos se localizaron a unos 10 kilómetros de profundidad y presentaron magnitudes muy bajas, siempre inferiores a 1 en la escala Richter. Esto explica por qué ninguno de los terremotos fue percibido por la población.
Debido a su intensidad, la mayoría de los temblores solo fueron captados por sistemas automáticos de vigilancia sísmica. El propio IGN ha señalado que muchos de estos eventos, por su baja energía, no cumplen con los requisitos para ser incluidos en el catálogo oficial del organismo.
Este episodio supone el sexto enjambre sísmico detectado en Tenerife desde 2016. Los anteriores ocurrieron en octubre de 2016, junio de 2019, dos veces en 2022 y en noviembre de 2024, todos ellos en la misma zona cercana al Teide.
Sismos frecuentes, pero sin señales de erupción inminente
Los expertos han dejado claro que estos enjambres sísmicos no se asocian a una intrusión magmática. Itahiza Domínguez, director del IGN en Canarias, ha subrayado que “es algo pequeño y normal en una isla volcánica” y que no hay motivos para alarmarse. En comparación con otras crisis volcánicas recientes en Canarias, como la erupción de La Palma en 2021, el enjambre del Teide no presenta ni la energía, ni el patrón migratorio, ni los cambios en emisiones de gases que indicarían una erupción inminente.
El Involcan ha precisado que, de hecho, se han identificado dos tipos de enjambres: uno volcano-tectónico y otro híbrido, ambos típicos de la dinámica subterránea de la isla. El primero duró unas tres horas, sumando 55 terremotos con magnitud máxima de 1,5, y el segundo, formado por cientos de pequeños eventos, estuvo relacionado con el movimiento de fluidos hidrotermales como agua y gases a través de las fracturas del subsuelo.
La comunidad científica recuerda que, a pesar del seguimiento continuo y de la acumulación de magma en profundidad, no se han detectado otros indicadores clave como importantes deformaciones en el terreno o aumentos anómalos en las emisiones de gases.
¿Hay riesgo de erupción en Tenerife?

Según los datos actuales, no hay evidencia que sugiera una erupción a corto plazo. El historial sísmico de Tenerife muestra que estos eventos son relativamente frecuentes y que la isla, aunque volcánicamente activa, se comporta de forma estable en comparación con otros episodios históricos como el de La Palma o el de El Hierro en 2011.
Domínguez insiste en que la probabilidad de erupción en Tenerife oscila entre el 30% y el 40% en los próximos 50 años, pero matiza que no se puede prever cuándo sucederá. El propio volcanólogo recuerda que el magma puede“pasar años, incluso décadas, acumulándose bajo las islas antes de cualquier erupción”.
El IGN y el Involcan han comunicado a las autoridades regionales lo sucedido, aunque no se prevé un cambio en los niveles de alerta ni la necesidad de activar ningún protocolo de emergencia por ahora.
Vigilancia permanente y seguimiento científico
La red de vigilancia sísmica en Canarias es una de las más completas de Europa y permite detectar hasta los más mínimos movimientos en el subsuelo. Gracias a esta infraestructura, los científicos pueden alertar con antelación ante cualquier signo anómalo relevante.
Desde el análisis, los signos de actividad volcánica en Tenerife permanecen estables y no advierten riesgo inmediato, manteniendo la vigilancia activa y constante en toda la zona.




