Nuevo cometa hallado con el telescopio Schmidt de Calar Alto

  • El ingeniero de la ESA Rainer Kresken descubre el cometa P/2025 W3 con el telescopio Schmidt de Calar Alto
  • El objeto podría ser un cometa del cinturón principal, con órbita de cuatro años y a más de 300 millones de km del Sol
  • Es el tercer cometa vinculado al Schmidt y el segundo descubierto desde Calar Alto, 40 años después del Thiele
  • La nueva cámara CMOS coloca al Schmidt entre las mejores instalaciones del mundo para seguimiento de NEO

nuevo cometa con el telescopio Schmidt de Calar Alto

Una noche de pruebas rutinarias en el Observatorio de Calar Alto, en la sierra de Filabres (Almería), terminó convirtiéndose en una pequeña página de la historia de la astronomía europea. Durante unas verificaciones técnicas con el telescopio Schmidt del observatorio almeriense, un ingeniero de la Agencia Espacial Europea (ESA) detectó la presencia de un nuevo cometa que hasta entonces había pasado desapercibido.

El protagonista del hallazgo es Rainer (o Reiner) Kresken, ingeniero aeroespacial adscrito al Centro de Coordinación de Objetos Cercanos a la Tierra (NEOCC) de la ESA. Mientras comprobaba el rendimiento de una nueva cámara CMOS muy sensible instalada en el Schmidt, identificó un objeto débil con una cola claramente alargada, un detalle que acabó confirmando que se trataba de un cometa inédito.

Un descubrimiento remoto desde Alemania

observaciones del nuevo cometa en Calar Alto

El descubrimiento se produjo la noche del 28 de noviembre de 2025, en pleno marco del programa de Seguridad Espacial de la ESA. Kresken no se encontraba en Almería, sino en Darmstadt (Alemania), desde donde opera habitualmente el NEOCC. Desde allí controlaba a distancia el telescopio Schmidt de 80 cm del Observatorio Astronómico de Calar Alto, gestionado por la sociedad hispano-alemana CAHA.

Durante las pruebas, el Schmidt se orientó hacia un campo de la constelación de Géminis, en una zona próxima a las conocidas estrellas Cástor y Pólux. En las imágenes de gran campo tomadas con la nueva cámara apareció un objeto extremadamente tenue con una cola fina y alargada, que llamaba la atención precisamente por ese rastro de polvo tan estirado.

En las noches siguientes se repitieron las observaciones sobre la misma región del cielo. Las nuevas tomas mostraban que el objeto se desplazaba ligeramente sobre el fondo estelar, pero su cola seguía muy bien definida. Esa combinación de movimiento propio y estructura alargada encajaba con el comportamiento de un cuerpo cometario y descartaba, por ejemplo, que fuera una simple estrella variable o un artefacto instrumental.

Con la experiencia de quien ya es codescubridor de más de un centenar de asteroides, Kresken interpretó enseguida que estaba ante un nuevo cometa o, como mínimo, ante un objeto con actividad similar a la de estos cuerpos helados. El detalle llamativo es que todo ocurrió durante la misma noche de puesta a punto de la nueva cámara, lo que refuerza la importancia de la modernización tecnológica del Schmidt.

P/2025 W3 (Kresken): un posible cometa del cinturón principal

trayectoria del nuevo cometa descubierto en Calar Alto

Una vez confirmada la naturaleza del objeto, el Centro de Planetas Menores de la Unión Astronómica Internacional reconoció oficialmente el hallazgo el 6 de diciembre de 2025. Desde ese momento, el nuevo cuerpo quedó catalogado con la designación P/2025 W3 (Kresken), en referencia a su descubridor y a su comportamiento periódico.

Las observaciones realizadas desde distintos telescopios apuntan a que este objeto no es un cometa «clásico» procedente de las regiones más externas del sistema solar, sino un posible asteroide activo del cinturón principal. Esta franja, con forma de anillo o “donut”, se extiende entre las órbitas de Marte y Júpiter y alberga ya en torno a 1,3 millones de asteroides registrados, también conocidos como planetas menores.

Los llamados cometas del cinturón principal (MBC, por sus siglas en inglés) son objetos que, a pesar de ocupar la misma región que la mayoría de los asteroides, muestran una coma o una cola apreciable. Es decir, se comportan como cometas, pero viven en territorio típicamente asteroidal. El caso de P/2025 W3 (Kresken) encaja en este grupo, aunque harán falta más datos para precisarlo con seguridad.

Los cálculos orbitales preliminares indican que el cuerpo completa una vuelta alrededor del Sol aproximadamente cada cuatro años, siguiendo una órbita bastante elipsoidal. Incluso en sus puntos de máxima aproximación, permanece a una distancia mínima de alrededor de 300 millones de kilómetros de nuestra estrella, de modo que no se trata de un objeto que llegue a rozar el entorno terrestre.

Este tipo de trayectorias relativamente compactas lo sitúan más cerca que otros cometas periódicos famosos, cuyos recorridos se adentran mucho más allá de Júpiter. Justamente por eso, los MBC resultan especialmente interesantes para la ciencia planetaria: se les puede seguir durante más tiempo con telescopios desde la Tierra e incluso se consideran buenos candidatos para futuras misiones espaciales que pretendan estudiarlos de cerca.

Qué puede estar activando la cola del cometa

La gran pregunta que se abre ahora es cuál es el mecanismo que está provocando la actividad de P/2025 W3 (Kresken). En los cometas tradicionales, que viajan desde regiones frías y lejanas, la explicación habitual es la sublimación del hielo: cuando el núcleo helado se acerca al Sol, parte de ese hielo pasa directamente de estado sólido a gas, arrastrando polvo y formando coma y cola.

En los cometas del cinturón principal el panorama puede ser más complejo. Algunos parecen comportarse como los cometas de toda la vida, con hielo oculto que se activa al recibir más radiación solar de la esperada. En otros casos, la actividad podría deberse a impactos con pequeños fragmentos que levantan polvo o a efectos de rotación rápida, que provocan que el material de la superficie se desprenda progresivamente.

En el caso concreto del cometa Kresken, los astrónomos señalan que hará falta un seguimiento prolongado para discernir qué explicación encaja mejor con los datos. El comportamiento de la cola, la evolución del brillo y la posible repetición de episodios activos en distintas partes de su órbita darán pistas sobre si se trata de un proceso ligado al hielo o a fenómenos puramente mecánicos.

Más allá de la curiosidad por el origen de su actividad, este tipo de objetos híbridos son relevantes porque ayudan a entender la frontera difusa entre asteroides y cometas. También se consideran piezas clave para investigar cómo se distribuyeron el agua y los compuestos volátiles en el sistema solar primitivo, un aspecto relacionado con el origen de los océanos en la Tierra.

Tercer cometa asociado al telescopio Schmidt

El nuevo objeto no solo supone una aportación científica, sino que se inscribe en una larga trayectoria del telescopio Schmidt en descubrimientos cometarios. P/2025 W3 (Kresken) es el tercer cometa vinculado a este instrumento, que suma décadas de servicio primero en Alemania y, desde hace más de cuarenta años, en España.

El primer gran hito se remonta a 1973, cuando el Schmidt —entonces instalado en el observatorio de Hamburgo (Bergedorf)— participó en el descubrimiento del cometa Kohoutek (C/1973 E1), un objeto muy seguido por la comunidad científica de la época. Años más tarde, ya con el telescopio trasladado a la cumbre de Calar Alto, llegaría el turno del cometa Thiele (C/1985 T1), identificado el 9 de octubre de 1985 por el astrónomo Ullrich (Ulli) Thiele en una placa fotográfica.

Aquel hallazgo fue especialmente simbólico porque se trataba del primer cometa descubierto desde España desde 1932. Desde entonces, el Schmidt se ha consolidado como una herramienta clave tanto para la astronomía de amplio campo como para la vigilancia de objetos cercanos a la Tierra (NEOs), aunque no todos sus éxitos habían tenido la forma de un cometa nuevo.

Con P/2025 W3 (Kresken), el telescopio suma ahora un tercer cometa asociado a su historia y el segundo descubierto desde Calar Alto con este instrumento, nada menos que cuarenta años después del cometa Thiele. Que el nuevo hallazgo lleve también la firma de un investigador alemán cierra de algún modo un círculo entre las dos etapas del Schmidt, primero en Hamburgo y después en la sierra almeriense.

Un impulso a la vigilancia espacial desde España

El contexto en el que se ha producido este descubrimiento refuerza además el papel de Calar Alto y de España en la red europea de vigilancia espacial. El Schmidt de 80 cm funciona en régimen robotizado dentro de un acuerdo entre la ESA y el centro CAHA, por el que se emplea de forma preferente para la detección y el seguimiento de objetos cercanos a la Tierra potencialmente peligrosos.

El hallazgo de P/2025 W3 (Kresken) llega en un momento señalado: coincide con el 50.º aniversario de la Agencia Espacial Europea y con una década de colaboración formal entre la ESA y el observatorio almeriense para el uso de este telescopio. Desde el punto de vista institucional, el descubrimiento sirve como ejemplo práctico del rendimiento científico que puede ofrecer una infraestructura veterana cuando se mantiene actualizada.

Según ha explicado Luca Conversi, director del NEOCC de la ESA, la incorporación de la nueva cámara CMOS al Schmidt supone «un paso esencial para la continuidad de una colaboración muy exitosa». En sus palabras, el sistema de Calar Alto se ha convertido en uno de los “caballos de batalla” de la agencia para este tipo de observaciones, hasta el punto de situarse entre las cinco mejores instalaciones del mundo para el seguimiento de NEO.

La cámara recientemente instalada aporta varias mejoras técnicas cruciales: mayor sensibilidad para captar objetos más débiles, un campo de visión más amplio que permite cubrir zonas mayores del cielo en menos tiempo, mejor resolución para distinguir detalles finos y tiempos de lectura más rápidos, lo que agiliza las campañas de seguimiento y reduce las posibilidades de pasar por alto un cuerpo en movimiento rápido.

En un momento en que la seguridad espacial y el control de riesgos por impacto van ganando peso en la agenda internacional, resultados como este muestran que los observatorios europeos —y en particular los emplazados en España— tienen aún mucho que aportar. Un cometa lejano, detectado casi por casualidad durante unas pruebas técnicas, pone de relieve la utilidad de invertir en la modernización de equipos ya existentes.

En conjunto, el descubrimiento del cometa P/2025 W3 (Kresken) con el telescopio Schmidt de Calar Alto condensa varios elementos de interés: la capacidad de un observatorio europeo situado en Almería para detectar objetos extremadamente débiles, el valor de una actualización tecnológica bien planificada y el papel creciente de la vigilancia de asteroides y cometas dentro de la estrategia espacial de la ESA. A la vez, añade un nuevo nombre a la corta lista de cometas asociados al Schmidt y devuelve el foco, cuatro décadas después, a un telescopio veterano que sigue encontrando rincones inexplorados en el cielo.

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