La ciudad de Cádiz ha puesto en marcha un plan para reforzar su sistema de alcantarillado y saneamiento urbano. El objetivo principal es mitigar los efectos de las lluvias intensas que, en ocasiones, superan la capacidad de las instalaciones actuales y provocan problemas en la red.
Para lograrlo, el Ayuntamiento y la empresa pública Aguas de Cádiz han impulsado la licitación de una obra clave. Se trata de un depósito de regulación que permitirá gestionar mejor los caudales pluviales, evitando que el exceso de agua termine vertiéndose de forma incontrolada al medio marino.
Detalles técnicos y ubicación de la obra

El proyecto se centra en la Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) Cortadura, un punto neurálgico situado en la Zona Franca, concretamente donde se cruzan las calles Chiclana y El Puerto de Santa María. Este nuevo equipamiento contará con una capacidad de 5.847 metros cúbicos, lo que se traduce en unos 6 millones de litros de almacenamiento temporal.
Más allá del depósito, la intervención incluye una renovación integral de la estación. Se van a instalar nuevas conexiones hidráulicas y un sistema de impulsión asociado, además de actualizar todo el cuadro eléctrico y los sistemas de control. Todo esto se hace para cumplir con los estándares de automatización de la Unión Europea, buscando una gestión más sostenible del recurso hídrico.
Una de las mayores ventajas de este sistema es que puede retener las primeras aguas de lluvia. Estas son precisamente las más peligrosas, ya que arrastran la mayor carga de contaminantes acumulados en el asfalto, evitando que lleguen directamente a la Bahía de Cádiz, un problema similar al que combaten los sumideros urbanos y su mantenimiento.
Inversión y marco estratégico

En cuanto a la financiación, la obra requiere un desembolso de 7,5 millones de euros (IVA incluido). Este importe no provendrá de partidas ordinarias, sino que se cargará al canon de mejoras de infraestructuras hidráulicas de la localidad. Una vez que la licitación se resuelva y se adjudique la empresa, los trabajos tendrán un plazo de ejecución de 14 meses.
Esta medida no es un hecho aislado, sino que forma parte del Plan de Acción para el Clima y la Energía Sostenible (PACES 2022-2030). La intención es que la ciudad esté prevenida ante fenómenos meteorológicos extremos, que son cada vez más frecuentes, mejorando la respuesta del sistema de saneamiento y protegiendo el litoral, siguiendo ejemplos como el refuerzo de la protección frente a fenómenos extremos.
Cabe mencionar que el consistorio también está analizando la viabilidad de otras soluciones para zonas críticas, como la Plaza Manolo Santander, donde se han producido inundaciones en el pasado. Mientras tanto, se han implementado otras mejoras como el anillo filtrante en La Laguna para evitar incidencias similares en otras áreas.

La implementación de este tanque de tormentas en la EBAR Cortadura representa un avance significativo en la modernización de los servicios públicos de la capital gaditana. Con una inversión millonaria y una capacidad de almacenamiento considerable, la ciudad busca blindar su entorno natural y garantizar que el sistema de aguas sea eficiente incluso en los días de tormentas más severas.
