Noviembre fue cálido y con lluvias dentro de lo normal según AEMET

  • Noviembre registró en España una anomalía térmica de +0,3 ºC respecto a 1991-2020, con un carácter globalmente cálido.
  • Las precipitaciones medias alcanzaron el 119 % de la referencia climática, lo que sitúa el mes como normal en lluvias pero con contrastes regionales.
  • Se batieron récords de temperatura máxima y de lluvia diaria en varias estaciones, destacando Canarias y el noroeste peninsular.
  • El este peninsular y Baleares mostraron un marcado déficit de lluvia, mientras que Galicia, oeste peninsular y Canarias tuvieron un comportamiento húmedo o muy húmedo.

Mapa climático de noviembre

Noviembre se despidió en España con un ambiente marcado por el suave predominio del calor y unas lluvias dentro de los valores habituales, de acuerdo con el avance climático difundido por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Aunque las sensaciones sobre el terreno pudieron variar bastante de una zona a otra, los datos confirman que, en conjunto, fue un mes algo más templado de lo normal y con precipitaciones que, de media, se ajustaron a lo esperado.

Los registros sitúan este noviembre como un ejemplo más de la tendencia a meses ligeramente más cálidos, en línea con análisis que anticipan una débil La Niña, al tiempo que las lluvias muestran un comportamiento muy irregular según la región. Mientras que en el noroeste peninsular y Canarias se encadenaron numerosos días de lluvia, en áreas del este de la Península y en parte de Baleares el ambiente fue mucho más seco de lo habitual.

Temperaturas en noviembre: un mes globalmente cálido

Temperaturas de noviembre en España

Según la AEMET, la temperatura media en la España peninsular fue de 9,8 ºC, lo que supone una desviación positiva de +0,3 ºC frente al periodo de referencia 1991-2020. Con este ligero exceso de calor, el mes queda clasificado con carácter cálido a escala nacional. En la serie histórica iniciada en 1961, este noviembre ocupa aproximadamente el puesto vigesimoprimero entre los más cálidos, y se sitúa entre los más templados de lo que llevamos de siglo XXI.

El reparto del calor, sin embargo, no fue uniforme. La AEMET destaca un contraste térmico importante entre el interior y las zonas costeras. En la franja cantábrica, buena parte de Andalucía, el valle del Ebro, así como en Ceuta y Melilla, noviembre presentó un comportamiento claramente cálido. En cambio, en amplias áreas del interior peninsular el mes se comportó como normal o incluso frío, con episodios de heladas más notorias en los valles y mesetas.

En los archipiélagos también se apreciaron diferencias. Baleares registró un noviembre térmicamente normal en el contexto del trimestre otoñal, con una media en Menorca de 15,3 ºC durante el mes y una desviación de alrededor de +0,3 ºC sobre los valores habituales. Dentro del conjunto del otoño, la temperatura media en la isla menorquina se situó en 19,5 ºC, con una anomalía de +0,5 ºC, lo que lleva a AEMET a calificar el otoño en Balears como cálido.

En Canarias, la situación se inclinó más claramente hacia el calor. El archipiélago tuvo un noviembre calificado como cálido, con jornadas muy templadas e incluso veraniegas en algunos puntos. El dato más llamativo se registró en el Aeropuerto de Tenerife Norte, donde el día 4 se alcanzaron 33 ºC, un valor que supera en 2 ºC el anterior récord de temperatura máxima para un mes de noviembre en esa estación principal.

En total, cinco estaciones principales batieron récords de temperatura máxima para un mes de noviembre, y otras cuatro registraron la mínima diaria más alta de sus respectivas series, lo que revela noches inusualmente templadas para estas fechas en varias zonas. Aun así, el frío también hizo acto de presencia: el día 22 se anotaron las temperaturas más bajas del mes, con -6,9 ºC en el Puerto de Navacerrada y -5,5 ºC en Ávila.

Episodios cálidos y fríos a lo largo del mes

La evolución térmica de noviembre estuvo marcada por sucesivos episodios de calor y frío bien diferenciados. El mes arrancó con un tramo cálido que se prolongó hasta el día 6, con temperaturas diurnas por encima de lo que suele ser habitual para estas fechas y noches relativamente suaves en buena parte del país.

Tras un breve respiro, entre los días 10 y 17 se vivió un episodio cálido especialmente intenso, con los valores más altos en torno a los días 12, 13 y 14. En ese intervalo se concentraron muchas de las máximas destacadas del mes, tanto en la Península como en los archipiélagos, y se consolidaron varias de las efemérides de temperatura máxima en las estaciones principales.

A partir de la segunda mitad de mes el patrón cambió. Entre los días 18 y 23 las temperaturas cayeron por debajo de lo normal en numerosos puntos del territorio, dando paso a un ambiente más acorde con el final del otoño. Este tramo permitió que se registraran las mínimas más bajas, especialmente en zonas de montaña y en el interior peninsular, donde se multiplicaron las heladas nocturnas.

Tras ese descenso, a partir del día 25 se instauró un nuevo episodio frío, más acusado durante las noches. Las heladas se extendieron por amplias zonas del interior, con condiciones especialmente frías en llanuras y valles, aunque las máximas diurnas se fueron recuperando de forma gradual. Este vaivén térmico, con alternancia de fases templadas y frías, es uno de los rasgos característicos que AEMET destaca en su balance de noviembre.

Precipitaciones: un mes normal pero con fuertes contrastes

En lo que respecta a las lluvias, la AEMET señala que noviembre presentó un comportamiento globalmente normal en términos de precipitación. La media en la España peninsular se situó en 92,7 litros por metro cuadrado, una cifra que equivale aproximadamente al 119 % del promedio del periodo 1991-2020. Con estos datos, el mes se considera dentro de la normalidad, aunque ligeramente más húmedo de lo que indica la referencia climatológica.

En la serie histórica desde 1961, este noviembre se coloca como uno de los noviembres relativamente húmedos, ocupando el vigesimotercer puesto entre los más lluviosos y situándose como el undécimo con mayor precipitación del siglo XXI. Aun así, el dato medio esconde un comportamiento muy irregular: mientras algunas regiones encadenaron varios temporales de lluvia, otras zonas apenas acumularon agua.

En cuanto a episodios concretos, destacan varios días de precipitaciones intensas. El Puerto de Navacerrada registró el máximo diario del mes, con 102 l/m² el día 13, asociado al paso de un sistema frontal muy activo. Le siguieron valores elevados en Huelva/Ronda Este, con 76,4 l/m² el día 15, así como en Córdoba/Aeropuerto, donde se midieron 67,4 l/m² también el día 15, y en Pontevedra, con 62,2 l/m² el día 12.

Si se mira el total acumulado a lo largo del mes, la estación más lluviosa fue Vigo/Aeropuerto, con 451 l/m². Tras ella se situaron Pontevedra, con 422 l/m², el Puerto de Navacerrada, con 251 l/m², San Sebastián/Igueldo, con 224 l/m², y Bilbao/Aeropuerto, con 219 l/m². Estas cifras reflejan que el noroeste y la vertiente cantábrica estuvieron muy expuestos al paso de sistemas frontales y borrascas durante buena parte del mes.

Diferencias regionales: del oeste muy húmedo al este seco

La distribución espacial de la lluvia dejó un panorama muy marcado por los contrastes. La mitad occidental de la Península -incluyendo Galicia, el oeste de Castilla y León, Extremadura, buena parte de Andalucía, zonas del Sistema Central y áreas de la Meseta Sur- registró un mes con carácter húmedo o muy húmedo. En estas regiones, la sucesión de frentes atlánticos dejó acumulados muy superiores a los normales para noviembre.

En cambio, el este peninsular vivió una situación prácticamente opuesta. Numerosas comarcas de la Comunidad Valenciana, junto con áreas del sureste, presentaron un marcado déficit de precipitaciones, con valores muy por debajo de la media del periodo 1991-2020. Esta falta de lluvias acentuó la sensación de sequedad en zonas donde ya venían arrastrándose problemas hídricos de meses anteriores.

En Baleares, el balance para el conjunto del otoño fue de lluvia globalmente normal, con 213 litros por metro cuadrado (alrededor de un 3 % menos de lo esperado). Sin embargo, mes a mes se observaron diferencias notables: septiembre resultó seco, octubre encajó en la normalidad y noviembre se comportó como un mes húmedo. Dentro de ese último tramo, la AEMET destaca episodios muy intensos y puntuales, con récords de precipitación en poco tiempo.

En Menorca, por ejemplo, se batieron marcas de lluvia en tan solo diez minutos. El 17 de noviembre cayeron 18,8 l/m² en Es Mercadal, el registro más alto desde 2009 para un intervalo tan corto. Algo similar ocurrió en Ciutadella el día 25, con 14 l/m² en diez minutos, récord desde 2004. Además, el 21 de noviembre se observó la caída de nieve granulada en Monte Toro, un fenómeno poco habitual en esta época en la isla.

En Canarias, el mes tuvo un carácter húmedo en términos generales, lo que ayudó a compensar parcialmente deficiencias anteriores en algunas islas. La combinación de temperaturas elevadas y periodos de lluvia contribuyó a un ambiente muy variable, con tramos de tiempo estable alternando con episodios de chubascos intensos, especialmente en las vertientes más expuestas al alisio y al paso de borrascas atlánticas en altura.

Noviembre en el contexto del otoño y la previsión para el invierno

Los datos de noviembre se encuadran en un otoño que, según AEMET, ha sido cálido en amplias zonas de España. En Balears, sin ir más lejos, la temperatura media del trimestre otoñal en Menorca alcanzó los 19,5 ºC, con una anomalía de +0,5 ºC sobre los valores climatológicos habituales. Septiembre cerró con 23,4 ºC de media (+0,9 ºC de anomalía), octubre con 19,8 ºC (+0,4 ºC) y noviembre con 15,3 ºC (unos +0,3 ºC por encima de lo normal), reflejando una progresiva bajada estacional, pero siempre por encima de la referencia.

Dentro de este período, se registraron episodios destacados. El 21 de septiembre se midió la temperatura máxima del otoño en Menorca, con 30,9 ºC en Es Mercadal, mientras que ese mismo día, en La Mola, se alcanzó la mínima más alta de la estación, con 21,3 ºC. La mínima absoluta del trimestre llegó el 22 de noviembre en Cala Galdana, con 3,2 ºC, mostrando el contraste entre los coletazos del calor estival y la entrada del frío al final del otoño.

En lo relativo al confort nocturno, AEMET subraya que el número de noches tropicales en el otoño menorquín fue menor de lo habitual. En el Aeropuerto de Menorca se contabilizaron siete noches con mínimas iguales o superiores a 20 ºC, aproximadamente la mitad de lo que se considera normal en el periodo de referencia, lo que sugiere que, a pesar de las anomalías positivas de temperatura, las noches extremadamente cálidas fueron algo menos frecuentes.

Desde el punto de vista de la precipitación otoñal, Balears presenta un balance muy cercano a la normalidad climatológica, con un ligero déficit del 3 %. Septiembre fue seco, octubre normal y noviembre tuvo carácter húmedo, encadenando episodios de lluvia muy intensa en cortos periodos. El otoño también estuvo marcado por días de viento fuerte: en el Aeropuerto de Menorca se registraron 18 jornadas con rachas intensas, dos menos que lo habitual, mientras que en Es Mercadal se alcanzó una racha máxima de 118 km/h.

Mirando hacia adelante, la AEMET prevé que el invierno, que se extenderá aproximadamente desde el 21 de diciembre hasta el 20 de marzo, presente en España temperaturas medias superiores a los valores típicos. Se espera que el trimestre supere los 12 ºC que suelen considerarse habituales en el periodo de referencia, mientras que en términos de precipitación se anticipan acumulados en torno a lo normal, con registros medios cercanos a los 137 litros por metro cuadrado según la climatología; estas previsiones se interpretan junto con las probabilidades de La Niña y sus posibles efectos.

Con este balance, noviembre se perfila como un mes de transición donde el ligero exceso de calor y unas lluvias globalmente normales se combinan con contrastes muy marcados entre regiones, episodios de récord tanto de temperatura como de precipitación y una prolongación de la tendencia a otoños cada vez más suaves en buena parte de España, un escenario que AEMET vigila de cerca de cara al ya inminente invierno.

Otoño
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