Durante varios días seguidos, la localidad balnearia de Las Grutas, en la costa atlántica rionegrina, atraviesa un ciclo de mareas extraordinarias que está llamando la atención de residentes y veraneantes. El fenómeno se caracteriza por pleamares muy elevadas que, en los momentos más críticos, superan los nueve metros de altura y reducen al mínimo la superficie de arena disponible.
Los registros oficiales del Servicio de Hidrografía Naval (SHN), difundidos también por la Prefectura de San Antonio Oeste, detallan que estas mareas inusuales se extienden desde un sábado hasta el viernes siguiente, afectando a Las Grutas, San Antonio y el puerto cercano. A esto se suma un escenario de vientos intensos pronosticados por el Servicio Meteorológico Nacional, que puede alterar levemente las alturas previstas.
Una semana marcada por pleamares excepcionales en Las Grutas

Según las tablas de marea del SHN, el ciclo de mareas comenzó con un sábado de niveles ya llamativos, con pleamares cercanas a los 9 metros repartidas entre la mañana y la medianoche. En esa jornada, la primera subida fuerte del mar se produjo antes del mediodía con más de ocho metros y medio, mientras que el segundo máximo, al filo de la noche, rozó los nueve metros, marcando el inicio de una serie de días poco habituales para la zona.
El domingo se mantuvo la tendencia al alza, con una pleamar principal en torno al mediodía que superó con holgura los 8,5 metros. Aunque el resto de las horas mostró niveles algo más moderados, la dinámica ya anticipaba lo que vendría a partir del lunes, con la combinación de gran amplitud de marea y vientos cada vez más presentes.
Desde la tarde del fin de semana se registraron ráfagas de viento de hasta 50 km/h, con temperaturas agradables que favorecieron la presencia de turistas en la playa. Sin embargo, la coincidencia entre viento, oleaje y marea alta ha obligado a muchos bañistas a reorganizar horarios y elegir con cuidado el momento para bajar a la costa.
Mareas por encima de los nueve metros: días y horarios críticos

El tramo más delicado del episodio se concentra entre el lunes 5 y el jueves 8 de enero, cuando se registran las alturas máximas. Para el lunes, la tabla oficial marca una primera pleamar de 9,07 metros a las 00:50, seguida de un nuevo pico de 8,85 metros a las 13:24. Se trata de niveles poco frecuentes incluso para una región acostumbrada a mareas de gran amplitud.
El martes 6 está señalado como el momento de mayor intensidad. De acuerdo con el Servicio de Hidrografía Naval, la altura máxima de la semana será de 9,12 metros a la 1:38, acompañada de una segunda pleamar de 8,93 metros a las 14:12. En estas horas, en las bajadas céntricas de Las Grutas el agua llega literalmente hasta el pie de los acantilados, dejando muy poco margen para permanecer sobre la arena.
El miércoles 7 se mantiene el mismo escenario de mareas extraordinarias, con una primera pleamar de 9,05 metros a las 2:26 y una segunda de 8,88 metros a las 14:59. Aunque la diferencia con el día anterior es mínima, las autoridades insisten en que se trata de un período en el que hay que planificar muy bien los horarios de playa.
Para el jueves 8 comienza un descenso lento pero aún con valores muy relevantes. La primera subida del mar alcanzará 9,10 metros a las 3:15, ligeramente por debajo de los máximos previos, mientras que la segunda se ubicará en 8,62 metros a las 14:33. A partir de este día la altura de las pleamares sigue siendo superior a la normal, pero ya se percibe una leve moderación.
El viernes 9 cierra este tramo de mareas extremas con cifras bastante más contenidas: la tabla señala 7,12 metros a las 9:44 y una segunda pleamar de 7,49 metros a las 22:00. Aunque continúan siendo mareas significativas, dejan atrás los valores que han superado los nueve metros durante el inicio de la semana.
Advertencias de Prefectura y cambios en la vida de playa
Ante este panorama, la Prefectura de San Antonio Oeste emitió varios comunicados calificando estas pleamares como “mareas extraordinarias” para Las Grutas, San Antonio y el puerto. El organismo subraya que el mar llegará mucho más arriba de lo habitual, tanto en las zonas céntricas como en playas más alejadas, por lo que se pide extremar las tareas de prevención durante todo el período.
Una de las principales recomendaciones es no estacionar vehículos cerca de la línea de marea ni acampar en sectores bajos de la playa, especialmente en las horas previas y durante las pleamares de mayor altura. Cada año se registran incidentes de coches que quedan rodeados o alcanzados por el agua en sectores como bajadas alejadas o zonas de acceso más rústico, algo que las autoridades quieren evitar.
Prefectura recuerda que la altura efectiva de la marea puede variar según la dirección e intensidad del viento. Ráfagas persistentes desde determinados cuadrantes pueden elevar algunos centímetros los valores previstos en las tablas, lo que añade incertidumbre en los momentos más sensibles del ciclo.
Para consultas puntuales, se ha puesto a disposición el teléfono de la dependencia local, el (02934) 421-202, donde se puede obtener información actualizada sobre el estado del mar y las recomendaciones de seguridad vigentes para cada jornada.
Más allá de los avisos oficiales, los propios vecinos y comerciantes de la costa están advirtiendo a los turistas que, durante las horas de pleamar, la franja de arena queda prácticamente cubierta, un fenómeno ligado a la formación de tombolos. En días de máxima marea se hace complicado incluso caminar junto al acantilado sin mojarse, por lo que conviene reorganizar las salidas a la playa hacia los horarios de bajamar.
Viento, oleaje y pronóstico: un combo a tener en cuenta
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) complementa la información marina con un pronóstico que incluye varios días de viento fuerte sobre el golfo San Matías. Esta combinación de ráfagas intensas y pleamares muy altas es la que puede generar las mayores complicaciones a lo largo de la semana.
Durante la tarde del sábado, las ráfagas se ubicaron en torno a los 50 km/h, con una temperatura máxima de unos 24 grados. El domingo el viento se mantuvo más calmo durante buena parte del día, pero hacia la noche volvieron a registrarse ráfagas cercanas a los 50 km/h, en un contexto de máximas de alrededor de 30 grados y mínimas en torno a los 14 ºC.
El lunes, precisamente la jornada señalada como una de las más notorias en cuanto a mareas, se espera también uno de los picos de viento. En la primera mitad del día, las ráfagas del sector noroeste se sitúan entre 51 y 59 km/h, mientras que por la tarde se mantendrían cerca de los 50 km/h. La temperatura acompañará con máximas cercanas a los 28 grados y mínimas alrededor de los 20 ºC, lo que invita a acudir a la playa pero obliga a estar muy pendiente de la evolución del mar.
El martes el panorama se complica aún más por el cambio de dirección del viento. Se espera la llegada de un flujo desde el sur que podría alcanzar ráfagas de hasta 69 km/h entre la madrugada y la mañana, coincidiendo con algunas de las pleamares más elevadas del período. Con el paso de las horas, el viento iría perdiendo algo de fuerza, pero todavía se prevén rachas de unos 50 km/h, con máximas en torno a 31 grados y mínimas cercanas a 18 ºC.
Para el miércoles no se anuncian episodios destacados de viento, aunque tanto el jueves como el viernes volverán las ráfagas que, según los pronósticos, oscilarán entre los 42 y 50 km/h. Estas variaciones, sumadas al propio comportamiento del mar, hacen que no se descarte algún ajuste sobre las alturas inicialmente calculadas por el Servicio de Hidrografía Naval.
Consejos para turistas y residentes frente a las mareas extraordinarias
Las autoridades locales insisten en la necesidad de adaptar las rutinas diarias a los horarios de marea. Una primera recomendación es consultar la tabla de mareas antes de bajar a la playa, sobre todo si se planea pasar varias horas en la costa o alejarse de las bajadas más concurridas. Esto permite saber con antelación cuándo se producirá la subida más fuerte del mar y evitar sorpresas.
También se aconseja no dejar pertenencias, sillas o carpas cerca de la línea de agua en los momentos previos a la pleamar. En Las Grutas, la arena disponible puede reducirse a una franja muy estrecha entre el mar y el acantilado, lo que obliga a retirar los objetos rápidamente para que no queden alcanzados por las olas.
En las zonas de playas más alejadas o de acceso por caminos de ripio, se repite un mensaje claro: estacionar siempre lo más lejos posible de la orilla. Si la marea sube con rapidez, el avance del agua puede cortar el paso o dejar atrapados los vehículos, generando situaciones complicadas y, en algunos casos, daños materiales.
Los conductores y quienes acampan en áreas cercanas a la costa deben prever que, con vientos fuertes y mareas elevadas, la combinación de oleaje, espuma y corrientes puede alterar el paisaje de la playa en cuestión de minutos. Por eso, Prefectura pide estar atentos a los avisos por altavoces, banderas en los puestos de guardavidas y cartelería informativa.
Finalmente, se insiste en que quienes tengan dudas sobre los horarios de pleamar, el estado del mar o las condiciones del viento pueden contactar directamente con Prefectura, que se mantiene en guardia durante todo el período de mareas extraordinarias. La coordinación entre turistas, residentes y autoridades es clave para que este episodio se viva sin sobresaltos.
Todo este ciclo de mareas extraordinarias en Las Grutas, con pleamares que alcanzan e incluso superan los nueve metros y se combinan con jornadas de viento intenso, supone una semana muy particular en el golfo San Matías: las playas prácticamente desaparecen en las horas de máxima marea, la planificación de las salidas se vuelve imprescindible y las recomendaciones de Prefectura cobran un papel central para disfrutar del mar con seguridad y sin sobresaltos.
