La presencia de microalgas productoras de toxinas ha activado nuevas alertas sanitarias en distintos tramos costeros del continente. Las autoridades han reforzado controles y difunden recomendaciones para reducir riesgos asociados al consumo y la recolección de mariscos.
Con ese telón de fondo, se han adoptado medidas inmediatas: vedas a la extracción de moluscos en zonas puntuales y ajustes en los sistemas de banderas en playas turísticas, mientras laboratorios especializados confirman niveles de toxina por encima de lo permitido.
Veda sanitaria en Caleta de los Loros, Pozo Salado y Bahía Creek
En la costa rionegrina se dictó una veda total e inmediata para la extracción, transporte, comercialización y consumo de moluscos bivalvos y gasterópodos (almejas, mejillones, cholgas, berberechos y caracoles). La decisión se formalizó por la Resolución 665-2025 de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático, tras detectar Toxina Paralizante de Moluscos (TPM) por encima de los límites en el Área Natural Protegida.
Los resultados surgieron de análisis del Laboratorio Regional de Salud Ambiental de Viedma sobre muestras recolectadas por equipos de la Subsecretaría de Medio Ambiente. Las intoxicaciones asociadas a esta toxina pueden ser graves e incluso mortales, por lo que se recomienda acatar la veda hasta nuevo aviso.
Es clave recordar que la TPM no se inactiva con métodos culinarios: ni cocción, ni vinagre, ni zumo de limón, ni alcohol reducen el riesgo. Ante dudas, se habilitaron líneas informativas en Viedma: 02920-238363, 02920-425300 y 430007, además de los canales oficiales de Ambiente y Salud.
Seguimiento y banderas en las playas de Yucatán
El Comité Interinstitucional de Seguimiento y Evaluación de Marea Roja en Yucatán actualizó la señalización en el litoral. Se mantiene bandera verde desde los condominios Pluma y Lápiz hasta Chicxulub (Progreso); de Pluma y Lápiz al muelle de Chelem rige bandera amarilla; del muelle de Chelem a Punta Palmar, bandera roja; y de Punta Palmar a Celestún, nuevamente amarilla.
Las mediciones reflejan una tendencia a la baja de microalgas nocivas, aunque el Comité insiste en la prudencia. El código de colores orienta a la población: verde (uso recreativo permitido), amarilla (precaución por riesgo moderado) y roja (evitar el ingreso al mar por riesgo alto).
¿Qué es la marea roja y por qué es peligrosa?
La llamada marea roja se vincula a floraciones de microalgas que, en determinadas condiciones, producen toxinas. En el Cono Sur se ha identificado al dinoflagelado Alexandrium catenella como responsable de las toxinas paralizantes de moluscos (TPM), capaces de interferir en la transmisión nerviosa.
Los moluscos bivalvos (mejillones, almejas, berberechos y ostras) son los principales vectores para humanos, al acumular las toxinas al filtrar agua de mar. Los crustáceos como los camarones no suelen ser el vehículo principal, aunque pueden aparecer contaminaciones por manipulación cruzada durante la preparación si entran en contacto con jugos de un molusco tóxico.
Síntomas y atención médica
La intoxicación puede manifestarse entre 30 y 60 minutos tras ingerir mariscos contaminados. Si aparecen señales compatibles, es prioritario acudir de inmediato a un centro de salud u hospital.
- Hormigueo en labios, lengua y rostro.
- Debilidad en brazos y piernas, con sensación de pesadez.
- Dolor de cabeza, mareos y náuseas.
- Dificultad para articular palabras o para tragar.
- Compromiso respiratorio en casos severos.
- En situaciones extremas, riesgo de parálisis.
Recomendaciones para un consumo seguro
- No recolectar mariscos por cuenta propia en playas ni consumirlos al pie de barco.
- Comprar únicamente en pescaderías, restaurantes y comercios habilitados, con trazabilidad y control sanitario.
- Evitar puestos ambulantes o establecimientos sin habilitación bromatológica.
- Exigir certificado sanitario de origen; si no lo tiene, descártelo.
- Recordar que la toxina no se elimina con cocción, vinagre, limón ni alcohol.
Antecedentes y control en la región
En Argentina, el primer episodio confirmado de intoxicación por marea roja se registró en 1980, con el fallecimiento de dos tripulantes del buque pesquero Constanza en la zona de Península Valdés. Aquello impulsó una campaña científica del INIDEP que identificó a Alexandrium catenella como el agente productor de TPM.
Desde entonces, se fortalecieron los planes de monitoreo y control sanitario, hoy coordinados por el Senasa en colaboración con los gobiernos provinciales. En la década de 1970 hubo eventos en la región (como en la costa sur de Brasil), y casos graves de intoxicación en la costa bonaerense dejaron secuelas neurológicas en personas afectadas, un recordatorio de lo devastador que puede ser el consumo de marisco contaminado.
La evidencia científica señala que estas toxinas bloquean la transmisión nerviosa en fibras musculares y neurales; por ello, la prevención mediante vigilancia, información oportuna y consumo responsable resulta determinante para evitar nuevos cuadros.
Con las vedas activas en sectores de la Patagonia y el esquema de banderas en Yucatán, el mensaje es claro: atender los avisos oficiales, evitar la recolección recreativa y adquirir marisco solo en canales seguros reduce de forma drástica el riesgo de intoxicación por marea roja.