Todo lo que debes saber sobre los volcanes

Los volcanes son capaces de liberar gran cantidad de energía y destrozar todo a su alrededor. Son los causantes de la formación de islas y de suelos. Su actividad no es siempre constante, pero cuando un volcán está activo puede presentar realmente un problema  y un riesgo ambiental.

¿Quieres saber todo lo relacionado con los volcanes?

Tipos de erupciones

Los tipos de erupciones pueden depender de la forma y tamaño del volcán, así como de la proporción relativa entre gases, líquidos (lava) y sólidos que se desprenden. Estos son los tipos de erupciones que existen y sus características:

Erupciones hawaianas

Son características de magmas fluidos de composición básica (principalmente son basálticos), propios de algunas islas oceánicas como es el archipiélago de Hawai, de donde proviene su nombre.

Son erupciones que emiten lavas muy fluidas y pobres en gases, por tanto, resultan poco explosivas. El edificio volcánico suele tener pendientes suaves y forma de escudo. Las velocidades del ascenso del magma son rápidas y las coladas surgen de manera intermitente.

La peligrosidad que estriba de este tipo de erupciones es que las lavan son capaces de recorrer distancias de varios kilómetros y generan incendios y destrucción de las infraestructuras con las que tropieza.

Erupciones estrombolianas

El magma que suele ser basáltico y fluido, generalmente, asciende de manera lenta y mezclada con grandes burbujas de gas que ascienden hasta 10 metros de altura. Son capaces de generar explosiones periódicas.

No suelen generar columnas convectivas y los piroclastos, que son los que describen las trayectorias balísticas, se distribuyen en un entorno de pocos kilómetros alrededor del conducto. No suelen ser muy violentas por lo que su peligrosidad es baja y son capaces de generar conos de lavas. Estas erupciones se encuentran en volcanes de la isla Eolias (Italia) y Vestmannaeyjar (Islandia).

Erupciones vulcanianas

Se trata de erupciones de mediana explosividad provocadas al destaponarse conductos volcánicos obstruidos por lavas. Las explosiones se producen a intervalos de pocos minutos a horas. Son comunes en volcanes que emiten magmas de composición intermedia.

Las columnas no sobrepasan los 10 km de altura. Generalmente son erupciones de baja peligrosidad.

Erupciones plinianas

Son erupciones ricas en gases que, al disolverse en el magma, provocan su fragmentación en piroclastos (piedra pómez y ceniza). Esta mezcla de productos emerge por las bocas con alta velocidad de ascenso.

Estas erupciones se emiten de manera estable, tanto en volumen como en velocidad. Incluyen magmas silíceos de alta viscosidad. Por ejemplo la erupción del Vesubio que tuvo lugar en el año 79 a. C.

Presentan un alto riesgo, puesto que las columnas eruptivas tienen forma de champiñón y alcanzan mucha altura (incluso llegando a la estratosfera) y ocasionan importantes lluvias de cenia que afectan a un radio de acción muy elevado (varios miles de kilómetros cuadrados).

Erupciones surtseyanas

Son erupciones explosivas en las que el magma interacciona con grandes cantidades de agua de mar. Estas erupciones dan lugar a nuevas islas como la erupción del volcán Surtsey, al sur de Islandia, que dio origen a una nueva isla en 1963.

La actividad de estas erupciones se caracteriza por explosiones directas en las que se producen grandes nubes blancas de vapor mezcladas con nubes negras de piroclastos basálticos.

Erupciones hidrovolcánicas

Además de las erupciones ya nombradas vulcanianas y plinianas, en las que parece probada la intervención del agua, hay otras de naturaleza exclusivamente freática (es decir, tienen poca aportación de material ígneo) que están inducidas por el ascenso del magma.

Son explosiones de vapor producidas en la roca por encima de la fuente de calor magmático que provocan efectos devastadores por la deflagración y por las coladas de fango.

¿Cómo funciona un volcán?

Hemos hablado de los tipos de erupciones existentes, pero no sabemos cómo funciona realmente un volcán. Para entenderlo de una forma más sencilla, se explicará con un ejemplo fácil.

En una olla a presión que hierve el agua, el vapor va presionando las paredes internas por un aumento del volumen. Conforme aumenta la temperatura en el interior de la olla, el volumen del vapor ocupa más lugar y hace más presión, hasta que llega un momento en el que se desahoga a través de la válvula y el vapor va saliendo de la olla provocando un fuerte silbido.

Lo que ocurre en los volcanes es algo similar. El calor va aumentando en su interior, hasta que los materiales de su interior son expulsados junto con el vapor de agua hacia el exterior. Conforme más temperatura tenga el interior, más violenta será la erupción.

Los volcanes pasan por tres fases:

  1. Fase de explosión. La masa caliente de materiales piroclásticos presiona hacia el exterior. Conforme se encuentra fisuras en el terreno, las va rompiendo violentamente y pueden tener lugar explosiones de gases y materiales diversos. Estos son llamados los bloques de magma, cenizas o fragmentos más solidificados. En numerosas ocasiones, las erupciones volcánicas vienen acompañados de alguna actividad sísmica.
  2. Fase de erupción. Las rocas fundidas van saliendo por la cresta del volcán. La lava suele estar a temperaturas de entre 1000 y 1100 grados. Después se va enfriando poco a poco y se endurece hasta adquirir el característico aspecto de las rocas.
  3. Fase de emanación. Una vez todos los materiales sólidos se agotan, van saliendo el vapor y gas.

Partes de un volcán

Los volcanes tienen tres partes principales:

  1. Cámara magmática. Se encuentra a profundidades por debajo de la corteza terrestre y es donde se va acumulando la lava.
  2. La chimenea. Es el conducto por el que salen expulsados la lava y los gases.
  3. El cráter. Es una apertura en la parte alta de la chimenea que tiene forma de embudo.

La actividad de los volcanes son muy difíciles de predecir puesto que varían y dependen de muchos factores complejos de medir. Normalmente alternan periodos en los que están más inactivos y otras veces permanecen con actividad moderada. Los peores son aquellos que quedan inactivos durante siglos y luego estallan en erupciones desastrosas.

A lo largo de la historia podemos ver como varias ciudades han sido completamente destruidas por un volcán, véase Pompeya y Herculano en la antigua Roma.

Con esta información podréis conocer más acerca de los volcanes y sus características.

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Ciencia

Graduado en Ciencias Ambientales y Máster en Educación Ambiental por Universidad de Málaga. Mi objetivo es dar a conocer toda la información de medioambiente a los lectores de manera sencilla, clara y entretenida para que se aprendan los valores de la naturaleza y la necesidad de preservarla.

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