Los Rayos Globulares o tambiĂ©n conocidos como relĂ¡mpagos bola o esfĂ©ricos, son un tipo de relĂ¡mpago muy poco comĂºn y desconocido por mucha gente. A menudo, han sido confundidos y atribuidos a fenĂ³menos que no tenĂan ni que ver con lo relĂ¡mpagos por lo mucho que difieren en su comportamiento. A pesar de que siempre han existido, no fue estudiado hasta 2012 por primera vez en una regiĂ³n de China. Unos investigadores se toparon con un rayo globular por casualidad.
Los investigadores se encontraron con una bola roja que «ardĂa» por unos segundos en el cielo, tenĂa un diĂ¡metro aproximado de 5 metros, luego se desvaneciĂ³. Encontraron que cuĂ¡ndo se forman este tipo de relĂ¡mpagos, algunos minerales del suelo son evaporados. Usualmente contienen silicio, que en condiciones extremas forman filamentos de silicio. Estos filamentos arden con el oxĂgeno del aire, creando esa bola que vieron los investigadores. Sin embargo, es un fenĂ³meno tan raro, que no estĂ¡ probado del todo que sea por Ă©ste motivo, y se han intentado dar otras explicaciones.
VĂdeo y algunos registros que se han tenido
Intento de recreaciĂ³n de un rayo globular en laboratorio
Uno de ellos data del 1908, un explorador ruso llamado Vladimir ArsĂ©niev. En su libro «En las montañas de la SijotĂ©-AlĂn», habla de su testimonio de un rayo globular. Vladimir explica como se encontraba en un bosque, era un dĂa tranquilo, todo estaba en calma, y vio aparecer esa centella. Él lo describe como una luz blanca mate, que media como unos 20/30cm. La bola en este caso durĂ³ por mucho tiempo. Relata como se iba moviendo muy cerca del suelo, cerca de Ă¡rboles y arbustos, pero que nunca entraba en contacto con ellos, cĂ³mo si los fuera sorteando. La bola se le fue acercando, y a unos 10 metros de Ă©l la pudo observar con atenciĂ³n. TenĂa como unas capas, la externa se abriĂ³ como dos veces, dejando ver una luz azulada en su interior.
Un caso muy particular ocurriĂ³ en la ciudad del Rosario, Argentina, el 25 de febrero de 2012. Uno de estos rayos entrĂ³ en la cocina, el testigo comprobĂ³ como estallaba en este caso dentro de ella, dando lugar que su madre cayera al suelo. RĂ¡pido se llenaron los diarios, y tambiĂ©n denunciar por parte de los vecinos de Ă©ste fenĂ³meno. Este tipo de rayos globulares han llamado la atenciĂ³n tanto por su rareza como por los reportes de su ocurrencia.
TambiĂ©n existe de un caso de una centella (rayo globular) en el pasillo de un aviĂ³n con pasajeros dentro. O Ă©ste que sĂ logrĂ³ ser filmado el verano de Ă©ste pasado año, en la regiĂ³n de Siberia.
Algo que sigue llamando la atenciĂ³n a dĂa de hoy y que impide dar una explicaciĂ³n cientĂfica contundente y dĂ³nde sigue habiendo un debate, es la forma en cĂ³mo ocurren Ă©stos fenĂ³menos, y la gran longevidad que tienen. AĂºn y asĂ, hay varias teorĂas.
HipĂ³tesis sobre la formaciĂ³n del rayo globular

Aunque durante mucho tiempo el fenĂ³meno fue considerado un mito, despuĂ©s de 3000 testimonios y documentaciones dĂ³nde las fuentes y sus explicaciones sobre lo que han visto varĂan ampliamente, hoy dĂa es ya tratado como un fenĂ³meno real e inhabitual. CĂ³mo hemos comentado, no sĂ© sabe exactamente cĂ³mo ocurre. Pero existen algunas teorĂas:
Plasma altamente ionizado
Una de ellas es que el rayo esfĂ©rico puede tratarse de un plasma altamente ionizado por campos magnĂ©ticos autogenerados. Pero no es una teorĂa muy convincente, de ser asĂ, el gas que lo compone deberĂa estar muy caliente. Esto lo harĂa muy liviano, y harĂa que ascendiera. AdemĂ¡s un plasma caliente combinado con un campo magnĂ©tico no harĂan que tuviera una duraciĂ³n tan larga como la tienen.
Formas especiales de plasma
En Ă©ste caso, un tipo de plasma puede estar compuesto de iones positivos y negativos, en lugar de iones positivos y electrones. Entonces, la recombinaciĂ³n puede ser muy lenta, lo que harĂa plausible que duraran tanto. AdemĂ¡s, podrĂa tener una temperatura ambiente, por lo que no serĂa tan liviano y podrĂa suceder cerca del suelo, como hemos visto. Estos rayos ademĂ¡s serĂan producidos por materiales encontrados en el suelo, cĂ³mo por ejemplo el silicio (como dijimos al principio del artĂculo), por la evaporaciĂ³n de Ă©stos si un rayo cayera pero no llegara a tocar el suelo.
Los rayos globulares son sin lugar a dudas, una demostraciĂ³n de que aĂºn quedan muchos misterios por resolver y que estĂ¡n ocurriendo. QuiĂ©n sabe si en adelante seguirĂ¡n documentĂ¡ndose fenĂ³menos extraños que sĂ³lo han sido atribuidos a gente que lo ha soñado y que son reales. SerĂ¡ algo que lo iremos descubriendo con el paso del tiempo. Desde MeteorologĂa en Red estaremos al tanto de los nuevos hallazgos, y los seguiremos compartiendo.