La calidad del aire en la Región de Murcia, bajo la lupa: contaminación crónica, focos industriales y retos pendientes

  • Ozono troposférico, partículas y dióxido de nitrógeno se mantienen como contaminantes crónicos en la Región de Murcia.
  • Ecologistas en Acción reclama un Plan Estratégico de Calidad del Aire y protocolos anticontaminación automáticos.
  • Las Zonas de Bajas Emisiones se consideran ineficaces al no restringir realmente a los vehículos más contaminantes.
  • Ganadería intensiva, focos industriales y quemas agrícolas agravan los episodios de mala calidad del aire.

calidad del aire en la Región de Murcia

La calidad del aire en la Región de Murcia vuelve a colocarse en el centro del debate público. Los últimos análisis de Ecologistas en Acción, elaborados con los datos oficiales de la Dirección General de Medio Ambiente, dibujan un escenario donde la contaminación por ozono troposférico, partículas en suspensión y dióxido de nitrógeno sigue siendo un problema persistente para la salud.

Mientras los informes apuntan a una contaminación atmosférica crónica en buena parte del territorio, también afloran contrastes dentro de la propia región: municipios como Puerto Lumbreras registran niveles muy bajos de contaminantes, al tiempo que áreas urbanas e industriales concentran los mayores incumplimientos de las recomendaciones internacionales.

Un balance incómodo: contaminación constante y normativa obsoleta

informe sobre calidad del aire en Murcia

El informe de Ecologistas en Acción sobre la calidad del aire en la Región de Murcia durante 2025 concluye que la presencia de ozono troposférico (O3), partículas en suspensión (PM10 y PM2,5) y dióxido de nitrógeno (NO2) ha sido prácticamente continua a lo largo del año, con episodios especialmente delicados en verano y en las zonas urbanas más congestionadas por el tráfico.

La organización subraya que la legislación estatal y autonómica vigente se ha quedado atrás frente a los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la nueva Directiva de Calidad del Aire de la Unión Europea. Aunque muchas estaciones cumplen aún con los valores legales actuales, gran parte de ellas sobrepasaría los límites recomendados por la OMS, mucho más estrictos y basados en la evidencia científica reciente.

En la redacción del informe se han tenido en cuenta tres referencias clave: la normativa estatal, la nueva directiva europea —que fija objetivos más duros de cara a 2030— y las guías sanitarias de la OMS. A juicio de Ecologistas en Acción, la región debería orientar su política ambiental hacia estos últimos valores, al ser los que mejor protegen la salud.

Ozono troposférico: el contaminante crónico del verano murciano

ozono troposférico en la Región de Murcia

El ozono troposférico se ha consolidado como uno de los grandes problemas crónicos de la Región de Murcia. Este contaminante secundario, que se forma en la atmósfera a partir de otros gases emitidos por el tráfico y la industria bajo condiciones de alta radiación solar y temperaturas elevadas, ha mostrado en 2025 sus niveles más altos desde 2017.

La normativa europea y española establece un valor objetivo octohorario de 120 µg/m³ para la protección de la salud, mientras que la OMS recomienda rebajarlo a 100 µg/m³. Según los datos recopilados, diez de las doce estaciones que miden ozono en la región registraron más de 75 días por encima de la guía de la OMS, un umbral que, de aplicarse con el mismo criterio legal, concentraría en un solo año todas las superaciones permitidas para tres años.

Los peores registros se localizaron en Jumilla (Altiplano) y Alumbres (Valle de Escombreras), con 111 y 107 días de superación hasta el 30 de septiembre. El empeoramiento resulta especialmente evidente en el Altiplano, el área metropolitana de Murcia y la Vega Oriental, donde aumentó el número de días por encima del objetivo legal respecto al promedio del periodo 2012-2019.

Al mismo tiempo, en la zona del Guadalentín se ha observado una clara reducción de los días con mala calidad del aire por ozono, aunque el informe advierte de que en Murcia las variaciones interanuales y entre comarcas son tradicionalmente muy acusadas, por lo que no puede hablarse aún de una tendencia consolidada.

Partículas en suspensión y polvo sahariano: un cóctel dañino para la salud

partículas y polvo sahariano en Murcia

Las partículas PM10 y PM2,5 se mantienen como otro de los contaminantes estructurales en la Región de Murcia. La normativa estatal fija para las PM10 un valor límite diario de 50 µg/m³ que no puede superarse más de 35 veces al año, mientras que la OMS recomienda un umbral de 45 µg/m³ y solo tres días de superación permitidos.

Con el marco legal actual, la estación de Lorca es la que acumula más superaciones de PM10. Sin embargo, si se aplicaran los criterios de la OMS, prácticamente todas las estaciones de la red de vigilancia atmosférica rebasarían los valores aconsejados, lo que confirma el carácter crónico de este contaminante en la región.

A este panorama se suma un factor cada vez más habitual en el sureste peninsular: las intrusiones de polvo sahariano. Estas masas de aire cargadas de partículas gruesas elevan notablemente las concentraciones de PM10 y, según los informes, tienen un impacto significativo en la contaminación y en la salud pública, independientemente de que su origen sea natural o antropogénico.

En el caso de las PM2,5, más finas y peligrosas por su capacidad de penetrar profundamente en el aparato respiratorio, las peores cifras se registran en estaciones urbanas vinculadas al tráfico rodado. San Basilio (Murcia) y Molina encabezan las superaciones del valor diario recomendado por la OMS (15 µg/m³), seguidas por Ronda Sur (Murcia) y Mompeán (Cartagena). Todo ello apunta a una relación directa entre partículas finas y emisiones del transporte motorizado durante todo el año; además, episodios como los incendios forestales pueden aumentar estas concentraciones.

NO2, el contaminante estructural de las ciudades murcianas

El dióxido de nitrógeno (NO2) está estrechamente ligado al tráfico, especialmente a los vehículos diésel. Ecologistas en Acción lo define ya como un «contaminante estructural» de las principales ciudades de la región, con concentraciones que empiezan a chocar de frente con los nuevos límites europeos.

Murcia forma parte del grupo de ciudades medias y grandes que en 2025 han superado el valor límite anual de NO2 fijado por la Unión Europea para 2030, establecido en 20 µg/m³ en la nueva directiva. La estación de San Basilio presenta una media en torno a los 30 µg/m³, nivel que no solo rebasa el futuro objetivo europeo, sino que triplica las recomendaciones de la OMS (10 µg/m³).

Si se atiende al valor diario recomendado por la OMS para el NO2, las estaciones urbanas de San Basilio y Ronda Sur en Murcia y Mompeán en Cartagena son las que más veces lo superan, confirmando la fuerte influencia del tráfico rodado en estas emisiones. Pese a ello, no se han registrado superaciones del valor horario muy alto previsto en la legislación estatal, un indicador que el movimiento ecologista considera ya desfasado.

En definitiva, el informe apunta a que, sin cambios profundos en la movilidad urbana y en los criterios de calidad del aire, el NO2 seguirá siendo un problema de fondo para las urbes murcianas a medio plazo.

Otros contaminantes: del SO2 en declive al amoniaco de la ganadería intensiva

Junto a los contaminantes más mediáticos, el análisis presta atención a otros compuestos con impacto local relevante. En el caso del dióxido de azufre (SO2), asociado históricamente al Valle de Escombreras y a las actividades energéticas e industriales, los niveles han disminuido de forma muy notable. No se han producido superaciones de los valores límite diarios ni de las directrices de la OMS, lo que confirma una tendencia claramente descendente de este gas en la región.

La situación es muy distinta con el amoniaco (NH3), vinculado sobre todo a la ganadería industrial intensiva, especialmente la porcina. Este contaminante se monitoriza actualmente en la estación de San Basilio y, desde febrero, también en Lorca. Una investigación del Centro Nacional de Supercomputación sitúa a la Región de Murcia como la segunda comunidad más afectada de España por emisiones de amoniaco, únicamente por detrás de Cataluña.

A pesar de ello, no existe todavía un valor límite de exposición para la salud humana en la normativa de calidad del aire, lo que, según Ecologistas en Acción, deja un vacío regulatorio importante. El colectivo reclama una red de medición más completa y planes específicos para reducir estas emisiones ligadas al modelo ganadero intensivo.

El informe también repasa otros contaminantes como compuestos orgánicos volátiles (benceno, tolueno, xileno), metales pesados y monóxido de carbono. Aunque los niveles de metales y benzo(a)pireno se mantienen muy por debajo de los valores objetivo nacionales, no todas las estaciones miden de forma sistemática estos compuestos, lo que dificulta obtener un diagnóstico fino de la exposición real de la población.

Focos industriales, minería y quemas agrícolas: una mochila histórica

La contaminación atmosférica industrial y minera sigue siendo un asunto pendiente en varias zonas de la Región de Murcia. En el Campo de Cartagena y su entorno se identifican focos dispersos en áreas como Zinsa y El Hondón en Cartagena o el Llano del Beal-La Unión, asociados tanto a la actividad pasada de la minería metálica como a operaciones industriales y portuarias actuales.

En la Sierra Minera de Cartagena-La Unión, inactiva desde 1990, diversos estudios han detectado concentraciones elevadas de metales pesados —arsénico, cadmio, plomo— en suelos y aguas, con riesgo potencial para la salud. El Gobierno central ha iniciado la retirada de tierras contaminadas en ramblas que vierten al Mar Menor, trasladando sedimentos con metales a balsas selladas y depósitos autorizados para reducir la dispersión de partículas tóxicas por vía aérea, pero la dimensión del problema sigue siendo considerable.

En el ámbito portuario, la Autoridad Portuaria de Cartagena dispone de dos estaciones fijas de medición del aire en la dársena de Escombreras, donde la descarga de graneles y el tráfico de buques de gran tonelaje son fuentes de emisiones. Ecologistas en Acción denuncia que estos datos no se integran en la red regional de vigilancia ni se ofrecen al público con la transparencia deseable y reclama su incorporación formal, así como la instalación de una estación específica en el muelle de cruceros.

Otro frente abierto es el de las quemas agrícolas, tanto autorizadas como ilegales. Estos episodios liberan mezclas de contaminantes —metano, monóxido de carbono, NO2, hidrocarburos y diferentes fracciones de partículas— que pueden alcanzar concentraciones muy elevadas en cortos periodos de tiempo. Aunque algunos ayuntamientos, como Murcia o Cieza, están impulsando sistemas de recogida y trituración de restos de poda, Ecologistas en Acción considera que aún falta una estrategia regional decidida para erradicar estas prácticas como rutina de gestión agrícola.

Olores, biogás y macrogranjas: un problema emergente

Más allá de los contaminantes regulados, el informe dedica un apartado a la contaminación por malos olores, cada vez más presente en el debate social. Durante 2025 se han registrado protestas vecinales en municipios como San Javier, Molina, Lorca, Mazarrón, Murcia, Mula o Las Torres de Cotillas por episodios recurrentes asociados a instalaciones de biogás, granjas intensivas y otras actividades.

La dificultad es que no existe una legislación estatal específica sobre contaminación odorífera. Cataluña llegó a plantear un anteproyecto en 2005 que nunca se aprobó, y Andalucía es la única comunidad que cuenta con una norma que aborda de forma explícita este problema. Ante este vacío normativo, Ecologistas en Acción reclama en la Región de Murcia una ley regional de contaminación por olores, así como una moratoria para nuevas macrogranjas y grandes plantas de biogás hasta que se garantice un control efectivo de las emisiones odoríferas y de la calidad del aire asociada.

Según la organización, sin una regulación clara ni sistemas de control obligatorios, los vecinos quedan expuestos a episodios repetidos de molestias e impactos potenciales sobre la salud, con escasas herramientas jurídicas para exigir soluciones rápidas.

Zonas de Bajas Emisiones bajo crítica: muchas señales y pocas restricciones

Uno de los puntos más polémicos del informe se centra en el despliegue de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en municipios como Murcia, Cartagena, Lorca y Molina de Segura. Aunque la normativa estatal ha obligado a estas ciudades a definir áreas de actuación, Ecologistas en Acción considera que, en la práctica, se están configurando sin criterios claros de exclusión de vehículos contaminantes.

La organización sostiene que, tal y como se están implantando, las ZBE quedan «descafeinadas»: existen perímetros y señalización, pero no se aplican restricciones reales y efectivas al acceso de los coches más emisores. De este modo, se vacía de contenido una herramienta pensada precisamente para reducir la contaminación en los centros urbanos y avanzar en la lucha contra el cambio climático.

El colectivo ecologista aboga por Zonas de Bajas Emisiones con controles estrictos de acceso, límites de velocidad más reducidos —por ejemplo, 30 km/h en los cascos urbanos— y un refuerzo simultáneo del transporte público y de las alternativas de movilidad activa, como la bicicleta o los desplazamientos a pie.

Sin estas medidas acompañadas de controles y sanciones, advierte el informe, la contaminación ligada al tráfico se mantendrá como un problema estructural tanto en la capital murciana como en las principales ciudades de la región.

Puerto Lumbreras, la excepción positiva en el mapa regional

Frente a este escenario general de elevada contaminación, el municipio de Puerto Lumbreras aparece en los informes oficiales como uno de los entornos urbanos con mejor calidad del aire de la Región de Murcia. Una campaña de medición de la Red Autonómica de Calidad del Aire, desarrollada entre finales de julio y principios de septiembre de 2025, no detectó ninguna superación de los valores límite legales para los principales contaminantes gaseosos.

Según los datos divulgados por el ayuntamiento, las concentraciones de NO2, SO2, ozono y monóxido de carbono se han mantenido claramente por debajo de los umbrales de información y alerta previstos en la normativa estatal y europea. Solo se registraron algunas superaciones puntuales de PM10, asociadas a episodios de intrusión de polvo sahariano, un fenómeno natural recurrente en el sureste y ajeno a fuentes locales.

Las autoridades locales interpretan estos resultados como la confirmación de que el municipio disfruta de un entorno atmosférico saludable, con niveles de contaminación muy bajos y una calidad del aire adecuada para la salud de la población. El consistorio vincula estos datos a su apuesta por la sostenibilidad y a la relativa ausencia de grandes focos industriales o de tráfico intenso en comparación con otras zonas de la región.

Este contraste con áreas urbanas más congestionadas sirve como ejemplo de cómo, en ausencia de grandes fuentes emisoras y con una planificación urbana menos dependiente del coche, es posible mantener una calidad del aire muy por encima de los mínimos legales.

Red de vigilancia, transparencia y salud pública: asignaturas pendientes

Además del análisis de contaminantes, Ecologistas en Acción pone el foco en la calidad y accesibilidad de la información sobre el aire que respiran los murcianos. Si bien se han realizado avances en la modernización de la red de estaciones fijas y en la sustitución de analizadores obsoletos, el colectivo alerta de que siguen existiendo fallos técnicos, lagunas de datos y problemas de comunicación que dificultan una evaluación continua.

La organización propone un programa escalonado de modernización con presupuesto específico, que incluya la instalación de nuevas estaciones en puntos críticos como Murcia y Lorca y la medición sistemática de contaminantes que hoy no se controlan en toda la red, como el amoniaco, ciertos compuestos orgánicos volátiles o el monóxido de carbono.

Otro aspecto sensible es la transparencia de la información en la web autonómica de calidad del aire. Se denuncia que ya no se publican resúmenes mensuales de máximos octohorarios de ozono, lo que dificulta el seguimiento ciudadano de este contaminante. También se critica que el acceso a los datos en tiempo real resulte poco intuitivo para la mayoría de la población, lo que reduce su capacidad para tomar decisiones informadas durante episodios de contaminación.

En paralelo, Ecologistas en Acción reclama un mayor protagonismo de la Dirección General de Salud Pública en el análisis de la calidad del aire. El informe insta a elaborar estudios epidemiológicos específicos que relacionen los niveles de contaminación con impactos en grupos vulnerables —infancia, personas mayores, pacientes con patologías previas— y a integrar estos resultados en la planificación sanitaria y ambiental.

Un Plan Estratégico de Calidad del Aire y protocolos efectivos

El documento insiste en que la Región de Murcia carece todavía de una Estrategia integral de Mejora de la Calidad del Aire plenamente aprobada y en marcha. Aunque la Consejería de Medio Ambiente ha anunciado un borrador avanzado que podría someterse a información pública, Ecologistas en Acción considera que el retraso en su aprobación deja a la comunidad sin una hoja de ruta clara para cumplir los objetivos europeos de 2030.

Entre las demandas prioritarias figura la aprobación de un Plan Estratégico de Calidad del Aire con financiación suficiente, que incluya un programa específico para el control del ozono troposférico, medidas preventivas frente a episodios de alta contaminación y campañas de concienciación ciudadana.

En materia de gestión de episodios, el colectivo pide que los protocolos anticontaminación pasen de ser meras recomendaciones a mecanismos automáticos, con umbrales de activación claros y medidas concretas: restricciones temporales al tráfico, refuerzo del transporte público, limitación de determinadas actividades industriales y avisos a la población sensible, entre otras.

Para que estas herramientas sean eficaces, la organización insiste en que las distintas administraciones —local, regional y estatal— deben coordinarse mejor, compartiendo datos y criterios de actuación. Sin esta coordinación, y sin un calendario de objetivos medibles, la región corre el riesgo de seguir acumulando años con niveles de contaminación incompatibles con las recomendaciones sanitarias.

Hacia un modelo de movilidad y energía menos contaminante

Más allá del diagnóstico, el informe plantea un conjunto amplio de medidas estructurales para reducir de forma estable la contaminación atmosférica. El primer eje es el de la movilidad: reducir el tráfico motorizado en las áreas metropolitanas, impulsar un urbanismo de proximidad que acorte desplazamientos y reforzar el transporte público urbano e interurbano, especialmente en su versión eléctrica.

La organización apuesta por una reconversión ecológica del transporte interurbano, restando peso a la carretera y potenciando el ferrocarril convencional accesible socialmente. En el plano urbano, propone extender las redes ciclistas, ampliar aceras y reducir la velocidad en el viario para dar prioridad a los peatones y a los modos no motorizados.

Otro pilar es el energético e industrial. Ecologistas en Acción defiende el ahorro y la eficiencia energética, la promoción decidida de las energías renovables en sustitución de las centrales térmicas de combustibles fósiles y la adopción generalizada de las mejores técnicas industriales disponibles para minimizar emisiones.

En el ámbito marítimo, se menciona la conveniencia de acelerar la creación de un Área de Control de Emisiones (ECA) en el Mediterráneo, que limite el contenido de azufre y otros contaminantes en los combustibles de los buques. Y, en el terreno fiscal, se plantea una reforma de la tributación ambiental que corrija el trato ventajoso del que han gozado históricamente la aviación y los vehículos diésel, responsables de una parte muy significativa de las emisiones de NO2 y partículas en las ciudades.

En cuanto a la ganadería intensiva, las propuestas pasan por una moratoria a nuevas grandes explotaciones, un refuerzo de los controles de emisiones de amoniaco y la promoción de modelos productivos más extensivos y menos concentrados geográficamente, reduciendo la presión sobre determinadas comarcas.

Con este conjunto de actuaciones, Ecologistas en Acción sostiene que la Región de Murcia podría iniciar un cambio de rumbo hacia un escenario con menos episodios de contaminación y con indicadores de salud pública más favorables, siempre que exista voluntad política para asumir los costes y cambios de modelo que implica.

El retrato que dejan los distintos informes es el de una región con problemas de contaminación del aire bien identificados, fuentes emisoras claras y soluciones técnicamente conocidas, pero con una aplicación todavía parcial y desigual de las medidas necesarias. Entre la presión de los episodios de ozono, las partículas asociadas al tráfico y al polvo sahariano, el NO2 urbano y el peso de la ganadería intensiva y los focos industriales, la calidad del aire en Murcia sigue siendo un asunto de salud pública de primer orden que requiere pasar del diagnóstico a la acción sostenida.

calidad del aire en Honduras
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