La borrasca Samuel se ha convertido en la gran protagonista de la última jornada meteorológica en el Mediterráneo occidental. El sistema, nombrado por el servicio meteorológico de Andorra y seguido de cerca por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), está dejando un episodio de viento muy intenso y mar alterada que se deja notar sobre todo en el nordeste peninsular y las Islas Baleares.
Además de sus efectos inmediatos, Samuel destaca por su dimensión estadística: con su llegada, ya son 18 las borrascas de gran impacto nombradas en la actual temporada, un registro que bate el récord de denominaciones y consolida este periodo como uno de los más activos desde que se puso en marcha el sistema europeo de nombramiento.
Rachas de viento huracanadas en Pirineos, Cataluña y Baleares

Según ha informado la AEMET a través de su perfil en la red social X, la borrasca, bautizada por Andorra, está generando rachas de viento clasificadas como huracanadas en el entorno de los Pirineos y en buena parte del nordeste peninsular. La configuración atmosférica, con fuertes contrastes de presión, favorece la aceleración del viento en pasos de montaña y valles expuestos, lo que multiplica el riesgo de incidencias.
En Cataluña, el paso de Samuel durante el domingo dejó rachas de hasta 140 km/h en diversos puntos, con especial impacto en áreas de Girona. Este lunes se mantenían todavía rachas muy fuertes en zonas como el Ampurdán, donde el viento sopla con intensidades de entre 70 y 80 km/h, complicando tanto la circulación como las actividades al aire libre.
La AEMET y los servicios de emergencia han advertido de que las fuertes rachas pueden provocar caídas de ramas, mobiliario urbano y otros elementos sueltos, así como incidencias en tendidos eléctricos y carreteras. De hecho, en Cataluña se han registrado cortes de luz, afectaciones en la red viaria y un elevado volumen de llamadas a los servicios de emergencia por los efectos del temporal.
En Baleares, el viento también ha soplado con intensidad, sobre todo en Mallorca y Menorca, donde se han activado avisos por rachas muy fuertes. Las autoridades insisten en la necesidad de extremar las precauciones en zonas expuestas, miradores costeros y áreas de montaña, y recomiendan alejarse de árboles grandes y elementos susceptibles de desprenderse.
Temporal marítimo notable en el norte del Mediterráneo y Baleares

Más allá del viento, uno de los rasgos más llamativos de Samuel es el fuerte temporal marítimo que está azotando el norte del Mediterráneo y las Baleares. AEMET ha detallado que el oleaje seguirá siendo muy significativo durante el lunes, con mar muy gruesa o arbolada en amplias zonas del litoral afectado.
En la isla de Menorca, bajo alerta naranja por fenómenos costeros, una boya de Puertos del Estado en Mahón ha llegado a registrar una ola máxima cercana a los 13 metros, un dato que ilustra la virulencia del episodio marítimo. En Mallorca, las olas pueden alcanzar los 10 metros, mientras que en el Ampurdán (Girona) se esperan alturas de hasta 11 metros.
El impacto del temporal no se limita al archipiélago balear. Todo el litoral cantábrico, así como la costa de Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco, se encuentra en alerta por mar muy alterada, con olas que en muchos tramos superan los 5 o 6 metros de altura significativa. La provincia de Cádiz también se suma a la lista, con avisos por viento y fenómenos costeros, aunque en nivel amarillo.
Las condiciones marítimas adversas están repercutiendo en la operativa portuaria, la navegación y las actividades recreativas en playas y acantilados. Las autoridades insisten en evitar acercarse a paseos marítimos expuestos, espigones y zonas donde las olas rompen con fuerza, ya que el riesgo de arrastre es elevado incluso para observadores situados aparentemente a distancia segura.
En este contexto, AEMET recalca que el temporal de mar continuará al menos hasta el lunes en el norte del Mediterráneo y Baleares, mientras la borrasca se desplaza progresivamente hacia Italia. El organismo meteorológico no descarta que el oleaje siga siendo significativo aun cuando el viento empiece a remitir, dado el estado ya muy alterado del mar.
Avisos y situación por comunidades: foco en Baleares y nordeste peninsular

La red de avisos de AEMET refleja el alcance de este episodio. Este lunes seis comunidades están en nivel naranja (peligro importante) por temporal marítimo: Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Cataluña y Baleares. En algunas de ellas se suma además el aviso amarillo por viento, lo que complica aún más la situación en determinadas franjas litorales.
En Baleares, el impacto de Samuel se está gestionando con especial atención. Mientras que Ibiza y Formentera no cuentan con avisos significativos esta semana, Mallorca ha iniciado el lunes bajo alerta amarilla por viento, prevista hasta media mañana, y Menorca se encuentra en alerta naranja por fenómenos costeros y amarilla por viento, con cambios de nivel programados conforme el temporal vaya a menos.
La previsión apunta a que, si se cumple el escenario esperado, la situación tenderá a normalizarse el martes en el archipiélago balear, donde de momento no se esperan nuevos avisos relevantes para esa jornada. Aun así, se recomienda mantener la vigilancia de los canales oficiales por si hubiera ajustes de última hora en función de la evolución real del episodio.
En el nordeste peninsular, los avisos se centran especialmente en Girona, el Ampurdán y el entorno de los Pirineos, donde el viento seguirá soplando con fuerza. La combinación de rachas intensas y mar muy alterada ha obligado a activar planes de protección civil, revisar infraestructuras costeras y reforzar los dispositivos de emergencia por posibles caídas de árboles, desprendimientos y problemas de circulación.
Los servicios de emergencias recomiendan evitar desplazamientos innecesarios en las zonas más expuestas, retirar o asegurar objetos en balcones y terrazas y atender en todo momento las indicaciones de protección civil. En carreteras de montaña y pasos elevados, la conducción puede ser especialmente complicada por las rachas transversales y posibles obstáculos en la vía.
Un récord de borrascas nombradas en una temporada muy activa
Más allá del episodio concreto, Samuel pasará a los registros climatológicos por su papel en una temporada inusualmente activa. Con su nombramiento, la lista de borrascas de gran impacto en 2025-2026 alcanza ya las 18, superando el récord anterior de la temporada 2023-2024, que se quedó en 17 sistemas nombrados.
La AEMET recuerda que solo se asigna nombre a las borrascas que implican avisos naranjas o rojos por viento, lluvia o nieve, dentro del programa coordinado por el llamado Grupo Suroeste europeo, en el que participan distintos servicios meteorológicos nacionales, como se explica en el artículo por qué las borrascas tienen nombre. El objetivo es mejorar la comunicación del riesgo y facilitar que la población identifique con rapidez los episodios potencialmente más peligrosos.
Esta sucesión de temporales tiene un capítulo especialmente intenso entre finales de diciembre y febrero, cuando un auténtico «tren de borrascas» encadenó varios episodios de viento fuerte, precipitaciones abundantes y fenómenos costeros a lo largo de diversas regiones de España y del suroeste de Europa. Este contexto ha llevado a agotar gran parte de la lista de nombres prevista hasta agosto.
A mediados de marzo, solo quedaban cuatro nombres sin usar en la relación oficial (Samuel, Therese, Vitor y Wilma), lo que obligó a recordar que existe una lista adicional por si fuera necesario seguir bautizando sistemas de alto impacto. Este recurso ya no es un mero formalismo, sino una posibilidad real en vista del dinamismo atmosférico de la presente temporada.
Los especialistas subrayan que un número elevado de borrascas nombradas no implica necesariamente más días de lluvia en el conjunto del país, pero sí una mayor frecuencia de episodios con viento fuerte, temporal marítimo o precipitaciones especialmente intensas y concentradas, con el consiguiente aumento del riesgo para infraestructuras, actividades económicas y seguridad ciudadana.
Impacto sobre la vida cotidiana y recomendaciones de seguridad
Las condiciones asociadas a Samuel ya se están traduciendo en alteraciones en servicios básicos, tráfico y actividad económica en las zonas bajo aviso. Entre los efectos más habituales figuran cortes puntuales de suministro eléctrico, incidencias en líneas de comunicación, retrasos o cancelaciones de enlaces marítimos y complicaciones en la circulación por carretera, especialmente en tramos de montaña y litorales.
En lugares como la provincia de Girona o la isla de Menorca, las rachas extremas de viento y el fuerte oleaje han generado numerosas intervenciones de los servicios de emergencia, desde la retirada de árboles y elementos caídos hasta el cierre preventivo de accesos a paseos marítimos y zonas de rocas muy expuestas. Estos incidentes ponen de relieve cómo un temporal de viento y mar puede afectar de forma directa a la vida diaria.
Ante este tipo de episodios, la AEMET y protección civil insisten en una serie de pautas básicas: seguir los avisos oficiales, evitar acercarse a la línea de costa en pleno temporal, no circular por carreteras secundarias si no es imprescindible y alejarse de cornisas, muros en mal estado y arbolado de gran porte. También se aconseja revisar azoteas y balcones para asegurar macetas, toldos y cualquier objeto susceptible de ser arrastrado por el viento.
En el ámbito marítimo, tanto pescadores profesionales como navegantes recreativos afrontan restricciones y recomendaciones para cancelar o posponer salidas al mar. Las capitanías marítimas y autoridades portuarias actualizan periódicamente la información sobre cierres parciales, limitaciones operativas y condiciones de seguridad en dársenas y zonas de fondeo.
La coordinación entre AEMET, servicios autonómicos de meteorología, protección civil y cuerpos de emergencia permite activar con rapidez avisos especiales y planes de contingencia, algo que se ha vuelto imprescindible en temporadas tan dinámicas como la actual. La divulgación a través de redes sociales y medios de comunicación contribuye, además, a que la población pueda anticiparse y tomar decisiones con margen suficiente.
En este contexto, la borrasca Samuel se consolida como uno de los episodios más significativos de una temporada ya de por sí histórica, tanto por el impacto del viento y el temporal marítimo en el nordeste peninsular y Baleares como por el récord de borrascas nombradas que deja tras de sí. Su paso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la vigilancia meteorológica, la planificación preventiva y la atención continua a los avisos oficiales para reducir al máximo los riesgos asociados a estos fenómenos de alto impacto.