Durante las noches del 24 y 25 de junio, el firmamento de Estados Unidos podrĂa ofrecer un autĂ©ntico espectĂ¡culo natural: la aurora boreal, un fenĂ³meno que habitualmente solo se aprecia en latitudes mucho mĂ¡s septentrionales, podrĂa ser visible en hasta 14 estados del paĂs debido a una inusual tormenta geomagnĂ©tica. AstrĂ³nomos aficionados, fotĂ³grafos y curiosos esperan con expectativa estas fechas tras los Ăºltimos avisos emitidos por las agencias especializadas.
El Centro de Predicciones del Clima Espacial de la NOAA ha emitido un pronĂ³stico especial advirtiendo sobre la llegada de una tormenta geomagnĂ©tica, clasificada como G1 a G2, capaz de desplazar la actividad auroral mucho mĂ¡s al sur de lo habitual. La intensidad esperada, medida a travĂ©s del Ăndice Kp, podrĂa alcanzar valores de 5 o superiores, lo que aumenta considerablemente las probabilidades de presenciar las luces del norte en zonas habitualmente ajenas a este fenĂ³meno.
Estados donde se podrĂ¡ observar la aurora boreal
La previsiĂ³n incluye la posibilidad de avistar auroras boreales en lugares tan diversos como el noroeste y el noreste de Estados Unidos. SegĂºn los datos del pronĂ³stico, los estados con mayor probabilidad de detectar el fenĂ³meno durante estas noches serĂ¡n:
- Washington
- OregĂ³n
- Idaho (especialmente el norte)
- Montana
- Wyoming
- Dakota del Norte
- Dakota del Sur
- Minnesota
- Wisconsin
- Michigan
- Iowa
- Nueva York
- Vermont
- Nuevo Hampshire
- Maine
- Alaska
En particular, Alaska mantiene la mayor probabilidad de avistamiento, aunque si la tormenta alcanza valores contundentes dentro del rango previsto, la aurora podrĂa apreciarse tambiĂ©n en algunos puntos de Idaho, Nueva York y Dakota del Sur, e incluso en el horizonte de otros estados limĂtrofes. La visibilidad dependerĂ¡ mucho de la nubosidad, la contaminaciĂ³n lumĂnica y la proximidad a zonas urbanas.
Motivos y condiciones de visibilidad
El origen de esta tormenta geomagnĂ©tica estĂ¡ en la actividad solar. Un gran agujero en la atmĂ³sfera del Sol estĂ¡ orientĂ¡ndose hacia la Tierra, permitiendo que una potente corriente de viento solar se dirija hacia nuestro planeta. Estas partĂculas solares cargadas interactĂºan con el campo magnĂ©tico terrestre, generando como resultado una espectacular emisiĂ³n de luces en las capas altas de la atmĂ³sfera.
La NOAA prevĂ© que el fenĂ³meno ocurra durante la noche del 24 y, especialmente, el 25 de junio, aprovechando las mejores condiciones de oscuridad. La cercanĂa del solsticio de verano implica noches cortas en gran parte del hemisferio norte, por lo que la observaciĂ³n requiere estar atentos en las horas mĂ¡s oscuras y tener paciencia ante los cambios del cielo.
Los especialistas recomiendan alejarse de ciudades y nĂºcleos urbanos, buscando espacios abiertos y con poca contaminaciĂ³n lumĂnica, como parques nacionales o entornos rurales, para aumentar las probabilidades de ver las auroras con claridad. AdemĂ¡s, las condiciones meteorolĂ³gicas locales —presencia de nubes, niebla, etc.— pueden ser determinantes para que el evento sea apreciable a simple vista.
CĂ³mo se produce la aurora boreal y quĂ© esperar
El proceso detrĂ¡s de la aurora boreal comienza cuando el viento solar, una corriente formada por partĂculas cargadas provenientes del Sol, alcanza la Tierra y choca contra su campo magnĂ©tico. Aunque nuestro planeta desvĂa la mayorĂa de estas partĂculas, algunas consiguen acceder a las regiones cercanas a los polos, donde colisionan con Ă¡tomos de oxĂgeno y nitrĂ³geno presentes en la atmĂ³sfera. De esa interacciĂ³n surgen los intensos colores verdes, rosados, rojizos, violetas o azulados que caracterizan a las auroras.
La frecuencia de estos fenĂ³menos ha aumentado debido a la actividad solar mĂ¡s intensa en los Ăºltimos 23 años. Los expertos consideran probable que ocurran mĂ¡s episodios similares durante la fase de mĂ¡ximo solar, que podrĂa extenderse hasta 2026.