Jardines de lluvia: una solución innovadora para la gestión del agua urbana

los jardines de lluvia

Los jardines de lluvia son cada vez más frecuentes y son una gran herramienta para el mantenimiento de los suelos y jardines. Se trata de una zona repleta de plantas como hojas perennes situadas en lugares donde tras correr la escorrentía superficial de las aguas de la lluvia. Estos jardines tienen gran utilidad y numerosos beneficios para el suelo.

Por ello, en este artículo vamos a contarte qué son los jardines de lluvia, sus beneficios, mantenimiento y mucho más.

¿Qué son los jardines de lluvia?

Estas depresiones, adornadas con flores eternas y plantas autóctonas, sirven como depósitos de agua de lluvia. Ubicadas en áreas estratégicas, recogen el escurrimiento de superficies impermeables como tejados y calles. Después de una lluvia, los jardines de lluvia se llenan con una capa poco profunda de agua, que gradualmente impregna el suelo en lugar de desviarse hacia los desagües pluviales.

Beneficios de los jardines de lluvia

jardin de lluvia

Los jardines de lluvia son una solución innovadora y sostenible para abordar los desafíos asociados con el manejo del agua de lluvia en entornos urbanos. Estos jardines, diseñados de manera estratégica, ofrecen una serie de beneficios significativos que van más allá de simplemente controlar el exceso de agua durante las precipitaciones. Estos son algunos de los beneficios que podemos obtener de los jardines de lluvia:

  • Control de inundaciones: estos jardines actúan como sistemas de gestión de aguas pluviales, ayudando a prevenir inundaciones al absorber y retener el exceso de agua de lluvia.
  • Mejora de la calidad del agua: Al filtrar y absorber el agua de lluvia, los jardines contribuyen a la mejora de la calidad del agua. Los vegetales y el suelo actúan como filtros naturales, reduciendo la escorrentía de contaminantes hacia cuerpos de agua cercanos.
  • Fomento de la biodiversidad: Estos jardines proporcionan hábitats favorables para diversas especies de plantas y animales, promoviendo así la biodiversidad local.
  • Ahorro de agua potable: Al facilitar la absorción natural del agua de lluvia en el suelo, los jardines de lluvia contribuyen al ahorro de agua potable al reducir la dependencia de sistemas de riego artificiales.

Jardines de lluvia y gestión del agua pluvial

Además de reducir la escorrentía superficial, los jardines de lluvia permiten la recarga gradual de los acuíferos subterráneos. Al facilitar la absorción del agua de lluvia en el suelo, se contribuye a mantener niveles saludables en las reservas de agua subterránea, lo que es esencial para la sostenibilidad a largo plazo.

La gestión del agua pluvial se puede realizar mucho mejor con estos jardines al capturar y retener el agua de lluvia. Gracias a ellos se puede prevenir la erosión del suelo, un problema común en áreas urbanas afectadas por fuertes precipitaciones. Esto no solo conserva la calidad del suelo, sino que también evita la sedimentación en cuerpos de agua cercanos.

Mantenimiento de un jardín de lluvia

Jardines de lluvia

Existen determinadas tareas de mantenimiento de un jardín de lluvia para que funcione correctamente. Estas actividades son las siguientes:

  • Limpieza regular: Retirar hojas, ramas u otros residuos orgánicos que puedan acumularse en la superficie del jardín de lluvia es fundamental. Esto asegura que los canales de drenaje no se obstruyan y que el agua pueda fluir de manera efectiva hacia el suelo.
  • Cuidado de la vegetación: Verificar el estado de las plantas en el jardín es clave para mantener su salud y vitalidad. Podar las plantas según sea necesario y reemplazar aquellas que puedan haber muerto o enfermado garantiza que el jardín siga cumpliendo su función como filtro natural.
  • Reposición de mulch: Aplicar o reponer capas de mulch alrededor de las plantas ayuda a conservar la humedad, controlar las malas hierbas y mejorar la estabilidad del suelo. Además, el mulch contribuye a la retención de agua y al control de la erosión.
  • Comprobaciones de la estructura del jardín: Regularmente, se debe verificar la integridad estructural del jardín de lluvia. Asegurarse de que los bordes estén bien definidos, que los niveles de suelo sean adecuados y que no haya erosión excesiva es crucial para mantener la eficacia del sistema.
  • Control de plagas: Inspeccionar las plantas en busca de signos de plagas y tomar medidas preventivas o correctivas cuando sea necesario es esencial. El manejo integrado de plagas puede incluir métodos orgánicos para garantizar la salud a largo plazo del jardín.
  • Control de malezas: Mantener el jardín libre de malezas es importante para prevenir la competencia por nutrientes y agua. La presencia de malezas también puede afectar la estética del jardín y comprometer su capacidad para filtrar el agua de manera efectiva.
  • Verificación de la capacidad de absorción: Es necesario evaluar periódicamente la capacidad de absorción del suelo en el jardín de lluvia. De esta forma se comprueba la capacidad de infiltración para asegurarse de que el suelo permeable siga permitiendo una absorción adecuada del agua de lluvia.

Jardines de lluvia urbanos: una solución ecológica y sostenible

jardines de lluvia urbanos

La utilización de jardines de lluvia como parte de estrategias de desarrollo de bajo impacto demuestra ser muy eficaz para mitigar los problemas asociados con la escorrentía y la contaminación del agua. Al absorber el agua de lluvia y purificarla de los contaminantes, los jardines de lluvia no sólo desempeñan un papel crucial en el ciclo del agua, sino que también mejoran el atractivo visual del entorno circundante, contribuyendo a la mejora estética general del paisaje.

Cuando se incorporan a proyectos de desarrollo de bajo impacto, los jardines de lluvia se pueden combinar con otras técnicas como pavimentos permeables, modificación del suelo enriquecido con abono, techos verdes, sistemas de recolección de agua de lluvia y manejo de césped natural. Estas medidas adicionales mejoran aún más la absorción de agua de lluvia, minimizan la escorrentía de aguas pluviales y facilitan la filtración de contaminantes.

En la década de 1990, los jardines de lluvia se introdujeron inicialmente y ganaron popularidad en los Estados Unidos. El término «jardín de lluvia» abarca varios componentes, incluidos franjas de biorretención y alcorques, que están diseñados específicamente para recolectar y tratar el agua superficial escurrida de áreas pavimentadas, como las carreteras.

Espero que con esta información puedan conocer más sobre las características de los jardines de lluvia, su mantenimiento y beneficios.


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