Tras varios dĂas de lluvias monzĂłnicas, amplias zonas de la provincia de Punjab han quedado bajo el agua por las inundaciones en Punjab y los servicios de emergencia sostienen operativos ininterrumpidos. En este contexto, los equipos de rescate intensifican evacuaciones y asistencia mientras se multiplican los puntos de atenciĂłn a comunidades aisladas.
El comportamiento de los rĂos es cambiante: en algunos tramos los niveles han comenzado a descender, pero otros siguen bajo riesgo por crecidas y filtraciones en diques. En Panjnad, donde confluyen el Jhelum, Chenab, Ravi, Beas y Sutlej, las autoridades reportan una bajada gradual del caudal, con una vuelta a casa paulatina de parte de la poblaciĂłn afectada.
Operativos de rescate y vĂctimas en el Chenab y el Indo

Durante una evacuaciĂłn en el rĂo Chenab, cerca de Multan, una embarcaciĂłn de Rescue 1122 volcĂł tras chocar con un objeto sumergido en medio de corrientes fuertes y visibilidad reducida. Diez personas fueron rescatadas con vida y se confirmaron varias vĂctimas mortales, entre ellas una mujer mayor y niños, mientras se mantuvo la bĂşsqueda de desaparecidos.
En un incidente por separado en el rĂo Indo, un bote de evacuaciĂłn con unas veinte personas a bordo se hundiĂł en medio de vientos intensos y oleaje rápido, con un saldo de nueve fallecidos segĂşn la administraciĂłn local. En las labores participaron buzos del ejĂ©rcito, que recuperaron cuerpos y apoyaron a los equipos de emergencia en superficie.
La zona de Jalalpur Pirwala tambiĂ©n registrĂł un naufragio reciente con muertos cuando el agua desbordada de los rĂos cercanos anegĂł aldeas del entorno. Las autoridades han reforzado taludes y vigilancias, priorizando puntos crĂticos y corredores de evacuaciĂłn para evitar nuevos siniestros durante los traslados.
Balance de daños y desplazamientos en Punjab

El impacto humanitario es muy amplio: más de 2,5 millones de personas han sido desplazadas y más de 4.500 aldeas quedaron anegadas en Punjab durante el episodio, segĂşn la autoridad provincial de gestiĂłn de desastres. Las estimaciones en la provincia sitĂşan los decesos en torno al centenar, mientras que a nivel nacional las inundaciones desde finales de junio superan las 900 vĂctimas.
En Jalalpur Pirwala, los recuentos oficiales hablan de decenas de miles de afectados, con más de 120.000 evacuaciones en apenas un dĂa y cerca de 100.000 rescates en una sola noche, además de miles de personas alojadas en campamentos de socorro. Organismos de emergencia informan de decenas de miles de desplazados que siguen necesitando ayuda para alojamiento, alimentos y agua potable.
Vecinos como Nargis Bibi, del distrito de Kasur, describen cómo el Sutlej irrumpió en las viviendas y obligó a huir con lo puesto, dejando pertenencias y cosechas a merced del lodo. Al regresar, muchos se han encontrado con casas dañadas y tierras cubiertas de sedimentos que obligan a replantar.
En el entorno de Multan, agricultores como Muhammad Sajjad constatan que el nivel del Chenab ha retrocedido varios metros, lo que ha permitido el retorno de familias a sus hogares. Aun asĂ, las labores para restablecer servicios y limpiar caminos continĂşan entre dificultades por charcos persistentes y accesos deteriorados.
El gobierno provincial indica que en comarcas como Narowal, Okara, Kasur, Bahawalpur y Bahawalnagar muchos evacuados ya han vuelto, mientras persisten entregas de ayuda en áreas remotas como Liaquatpur y Jalalpur Pirwala. Se mantiene especial atención a la población vulnerable en aldeas que siguen parcialmente inundadas.
RĂos en descenso, regreso desigual y respuesta institucional

La Autoridad de GestiĂłn de Desastres de Punjab informĂł de normalizaciĂłn en el Ravi y el Chenab y de descenso sostenido en el Sutlej, con la crecida encaminándose hacia el sur del paĂs. En Panjnad, el alivio es visible pero continĂşa la consolidaciĂłn de diques y la vigilancia de puntos bajos para reducir el riesgo de nuevas filtraciones.
SegĂşn la agencia nacional de desastres, India compartiĂł al menos seis alertas de crecida en las Ăşltimas semanas y liberaciones repetidas de presas contribuyeron a agravar los caudales en Punjab. Autoridades paquistanĂes sostienen que el impacto habrĂa sido menor con descargas más graduales, una cuestiĂłn que se está monitorizando de cerca en los cruces fronterizos.
El primer ministro, Shehbaz Sharif, declarĂł la emergencia climática y agrĂcola ante la magnitud de los daños. La provincia ha desplegado uno de sus mayores dispositivos de rescate con apoyo del ejĂ©rcito: un centenar de botes equipados con chalecos salvavidas y focos, además de cuatro helicĂłpteros para evacuaciones y suministros en zonas aisladas.
La jefa del gobierno de Punjab, Maryam Nawaz Sharif, y la ministra Marriyum Aurangzeb han supervisado los operativos, con Ăłrdenes para frenar el cobro abusivo de operadores privados y compensar servicios de evacuaciĂłn cuando sea necesario. La policĂa mantiene controles sobre las rutas fluviales para garantizar traslados seguros.
Mientras tanto, en distintos distritos continĂşa la distribuciĂłn de alimentos y agua, aunque parte de la poblaciĂłn afirma que la asistencia llegĂł de forma insuficiente o tardĂa. Muchas familias siguen en tiendas o a la vera de las carreteras, a la espera de que bajen las aguas y puedan reparar viviendas y recuperar medios de vida.
El escenario en Punjab evoluciona con un descenso progresivo de caudales en varios rĂos y un retorno desigual a las aldeas, mientras prosiguen los rescates, la atenciĂłn a damnificados y el refuerzo de diques; las prioridades pasan por asegurar aĂşn más evacuaciones seguras, acelerar la ayuda y apoyar la reconstrucciĂłn agrĂcola en las zonas más castigadas.
