Una impresionante granizada en la Reserva de la Biosfera del volcán Tacaná, en la frontera entre México y Guatemala, ha transformado por completo el paisaje de la montaña y ha obligado a suspender los ascensos a la cima. El hielo acumulado sobre los senderos, los refugios y las comunidades de la zona alta ha generado un escenario tan llamativo como peligroso, en el que las autoridades han optado por priorizar la seguridad de visitantes y habitantes.
En los últimos días se han combinado lluvias intensas, caída de granizo y un marcado descenso de las temperaturas, lo que ha desencadenado una serie de medidas excepcionales: cierre de accesos, rescate de montañistas atrapados, habilitación de albergues al máximo de su capacidad y un llamamiento insistente a no intentar subir al coloso mientras persistan las condiciones extremas.
Granizada histórica y cierre preventivo del ascenso
La noche del domingo y la madrugada del lunes se registró una granizada especialmente intensa sobre el volcán Tacaná, que cubrió de una gruesa capa de hielo las principales rutas de subida, superando los 4.000 metros de altitud. Protección Civil de Unión Juárez y la dirección de la Reserva de la Biosfera acordaron el cierre inmediato del acceso para montañistas, una decisión de carácter preventivo que se mantendrá por tiempo indefinido hasta que el clima mejore y se reduzca el riesgo en los senderos.
Las autoridades locales subrayan que no se trata de nieve, sino de granizo compactado, que forma una superficie muy resbaladiza y engañosa. Este tipo de hielo incrementa de forma notable la probabilidad de caídas, resbalones y lesiones, tanto en las veredas como en las áreas rocosas cercanas a la cumbre, por lo que el tradicional ascenso turístico ha quedado inhabilitado.
Durante la temporada navideña, el volcán Tacaná suele recibir alrededor de cinco mil montañistas, lo que convierte cualquier fenómeno extremo en un desafío logístico y de seguridad. El Ayuntamiento de Unión Juárez y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) insisten en que el cierre es una medida necesaria para evitar tragedias en un entorno que, pese a su belleza, se ha vuelto hostil en cuestión de horas.

Rescate de visitantes sorprendidos por el hielo
La granizada no solo obligó a cerrar el ascenso, sino que también dejó atrapadas a decenas de personas en la montaña. De acuerdo con los reportes de las autoridades, alrededor de 80 visitantes que se encontraban en la zona alta del Tacaná tuvieron que ser rescatados después de verse imposibilitados para descender por las veredas cubiertas de hielo.
El secretario de Protección Civil de Unión Juárez, Eduardo David Pérez de León, explicó que se activó un protocolo especial para localizar y auxiliar a los grupos dispersos en distintos puntos del volcán. Los equipos de rescate se desplazaron hasta la reserva y coordinaron el traslado de los afectados hacia los refugios conocidos como Casas de Fuego, que ya operan a su capacidad máxima.
Los albergues permanecen habilitados como espacios de resguardo temporal, donde las personas reciben abrigo y atención básica mientras las condiciones meteorológicas no permitan un descenso seguro. Aunque no se han reportado víctimas mortales, sí se detallan lesiones leves como torceduras, esguinces y golpes, asociados a caídas en el terreno resbaladizo.
Un problema añadido es que no todos los montañistas se registran en el módulo de control antes de iniciar el ascenso, lo que complica la identificación y localización de visitantes en situaciones de emergencia. Las autoridades han aprovechado este episodio para insistir en la importancia de cumplir con los protocolos establecidos, ya que un simple registro puede agilizar de forma crucial las labores de búsqueda y rescate.
Comunidades cubiertas de granizo y frío extremo
El impacto del fenómeno no se limita a las zonas de alta montaña. La acumulación de granizo cubrió por completo las comunidades de Talquián y Chiquihuite, situadas a unos 2.200 y 2.400 metros sobre el nivel del mar, respectivamente. En estas localidades, el paisaje quedó tapizado de blanco, como si se tratara de una nevada, generando una estampa tan sorprendente como preocupante para los residentes.
Las mediciones meteorológicas registraron temperaturas que llegaron hasta los -6 ºC en estos puntos, un valor inusual y calificado como frío extremo para la región. Este brusco descenso térmico, sumado a la presencia de granizo en techos, caminos y cultivos, ha obligado a la población a extremar precauciones en sus desplazamientos diarios y en la protección de sus viviendas.
En la parte urbana de la región, como en Comitán de Domínguez, también se han reportado granizadas acompañadas de lluvias fuertes. Protección Civil intervino en al menos cuatro viviendas de los barrios Los Laureles y Los Sabinos para retirar el hielo de los techos y desalojar el agua acumulada, donde el nivel de encharcamiento alcanzó unos 15 centímetros, con acordonamiento preventivo de algunas calles para evitar incidentes con vehículos.
Todo este contexto ha llevado a las instituciones a mantener un monitoreo constante de las temperaturas y del estado del hielo durante las siguientes jornadas, con el objetivo de anticiparse a posibles complicaciones y seguir determinando si es viable reabrir progresivamente rutas y servicios en la zona.

Frente frío 25, evento de Norte y riesgos para la salud
La intensa granizada en el Tacaná está vinculada directamente al frente frío número 25, que atraviesa el sureste mexicano y que ha interactuado con un canal de baja presión, generando lluvias persistentes, tormentas eléctricas y caída de granizo en varias zonas de Chiapas. En las cotas más elevadas del volcán se ha producido además un evento de Norte, con vientos fuertes y heladas, que han favorecido temperaturas de hasta -2 ºC en la parte alta y valores aún más bajos en algunos puntos concretos.
La Conanp y Protección Civil han recalcado que estas condiciones no solo suponen un peligro físico por la inestabilidad del terreno, sino también un serio riesgo para la salud de quienes se aventuran a subir sin la preparación adecuada. Entre los problemas más mencionados se encuentran la hipotermia, el congelamiento de extremidades, el mal de montaña y el aumento de caídas con posibles fracturas.
La gran cantidad de agua que escurre por los senderos y humedece las rocas hace que estas se conviertan en superficies altamente resbaladizas, un escenario en el que un pequeño descuido puede tener consecuencias graves. Por este motivo, el mensaje institucional es tajante: cualquier intento de ascenso en estas circunstancias es imprudente y pone en riesgo tanto a los montañistas como a los equipos de rescate.
Los pronósticos oficiales apuntan a que las lluvias, el granizo y las bajas temperaturas podrían mantenerse al menos durante las próximas 48 horas, por lo que se mantendrán las medidas restrictivas y el seguimiento permanente de la evolución del sistema frontal sobre la región del Tacaná y municipios colindantes.

Llamamiento a la prudencia y protección de un espacio único
Frente al interés que despierta este fenómeno tan llamativo, las autoridades han emitido . Tanto Protección Civil como la Conanp piden a la ciudadanía que respete las restricciones de acceso, atienda las recomendaciones de los guías certificados y se mantenga informada exclusivamente a través de canales oficiales antes de planear cualquier visita a la zona.
El volcán Tacaná, conocido en lengua mame como “Casa del Fuego”, es mucho más que un atractivo para montañistas: forma parte de la red mundial de Reservas de la Biosfera reconocidas por la UNESCO y alberga ecosistemas de altísimo valor biológico, como el bosque mesófilo de montaña más alto de México, bosques de pino-encino y selvas perennifolias altas y medianas.
La combinación de un entorno de gran fragilidad ambiental con eventos meteorológicos cada vez más intensos obliga a reforzar la cultura de prevención y de respeto a las normas de uso de estas áreas protegidas. Las instituciones recuerdan que la prioridad es salvaguardar la vida y la integridad de las personas, así como evitar daños adicionales en un espacio natural de enorme importancia ecológica y turística.
Mientras se espera a que el frente frío pierda fuerza, la recomendación es clara: no subir al volcán Tacaná, evitar rutas no autorizadas y posponer las actividades de montaña hasta nuevo aviso. El espectáculo de la granizada sobre el coloso podrá disfrutarse más adelante, cuando los accesos se reabran con condiciones seguras para todos.
Lo ocurrido en el volcán Tacaná deja una imagen poderosa de la fuerza del clima: un paisaje volcánico cubierto de hielo, decenas de personas rescatadas y una reserva natural de primer orden sometida a un episodio tan extraordinario como peligroso. Las medidas de cierre, el despliegue de Protección Civil y la respuesta coordinada de las autoridades muestran que, ante este tipo de eventos extremos, la prioridad sigue siendo la seguridad de quienes visitan y habitan la región, así como la preservación de un entorno único que, en pocas horas, ha pasado de ser un destino de aventura a un recordatorio de la vulnerabilidad humana frente a la naturaleza.