Fuerte granizada en Carballo provoca un grave accidente en la AG-55

  • Una intensa granizada en Carballo dejó la calzada de la AG-55 cubierta de hielo a primera hora de la mañana.
  • Dos vehículos se vieron implicados en un siniestro con salida de vía y colisión posterior en el kilómetro 32,8 sentido A Coruña.
  • Dos personas resultaron heridas graves, quedaron atrapadas y tuvieron que ser excarceladas y evacuadas por los servicios sanitarios.
  • La AG-55 permaneció cortada varias horas y el tráfico se desvió hacia la AC-552 mientras actuaban Guardia Civil, Bomberos y personal de mantenimiento.

granizo en Carballo en la calzada

La combinación de granizo, viento y lluvia intensa volvió a poner en jaque la movilidad en el entorno de Carballo, en la provincia de A Coruña, durante la mañana de este martes. Las primeras horas del día se vieron marcadas por una fuerte granizada que dejó tramos de carretera totalmente blancos y muy deslizantes, especialmente en la autopista AG-55, eje fundamental de conexión entre Carballo y A Coruña.

En este contexto de calzada helada y visibilidad complicada, se produjo un grave siniestro de tráfico que obligó a cortar completamente la circulación en sentido A Coruña durante varias horas. El incidente, directamente vinculado a la presencia de granizo en la vía, dejó dos personas heridas de gravedad y puso en marcha un amplio dispositivo de emergencias en la zona.

Accidente grave en la AG-55 por granizo en la calzada

Los hechos ocurrieron alrededor de las 07.00 horas en el punto kilométrico 32,800 de la AG-55, a la altura del municipio de Carballo, en dirección A Coruña. Según detallan fuentes de la Guardia Civil de Tráfico, uno de los turismos implicados perdió el control y se salió de la vía debido a la capa de granizo acumulada sobre el asfalto, extremadamente resbaladizo en ese momento.

Tras la salida de carretera, el vehículo terminó impactando contra otro turismo que circulaba por el mismo tramo, generando un accidente de notable violencia. La presencia de granizo en la calzada se identifica como el factor determinante del siniestro, dentro de un episodio meteorológico adverso que ya venía dejando incidencias en distintos puntos de la provincia.

Como consecuencia del choque, dos personas resultaron heridas de gravedad y quedaron atrapadas en el interior de los vehículos. La magnitud de los daños obligó a los equipos de intervención a trabajar durante un tiempo considerable para excarcelar a los ocupantes afectados.

Los heridos fueron finalmente evacuados en ambulancia hasta un centro hospitalario de referencia, donde quedaron ingresados para su valoración y tratamiento. Las primeras informaciones de los servicios de emergencia apuntan a que, pese a la gravedad inicial, no se produjeron más víctimas en el siniestro.

En la zona se desplegó un amplio operativo de emergencia, compuesto por tres patrullas de Tráfico, una unidad de Seguridad Ciudadana, dotaciones de Bomberos, Policía Local de Carballo y personal de mantenimiento de la vía, encargados de asegurar el tramo afectado y restablecer las condiciones mínimas de seguridad.

Corte total de la AG-55 y desvíos por la AC-552

El accidente obligó a la interrupción completa de la circulación en la AG-55 en sentido A Coruña, una decisión que se adoptó prácticamente de inmediato ante la peligrosidad del firme y la presencia de vehículos accidentados ocupando los carriles. Este corte afectó a los dos carriles de la autopista, generando importantes retenciones en un horario de notable movimiento de tráfico.

Mientras duraron las labores de rescate, limpieza de la calzada y retirada de los turismos implicados, el flujo de vehículos tuvo que ser desviado a la altura del kilómetro 33 hacia la carretera AC-552, la vía que conecta la zona de Carballo con Fisterra y que suele actuar como alternativa cuando se producen incidencias en la autopista.

Durante varias horas, este desvío provocó una mayor densidad de tráfico en la AC-552, una carretera con tramos más limitados que la AG-55 y menos preparada para absorber un volumen tan elevado de vehículos en hora punta. No obstante, los responsables de Tráfico subrayan que la medida fue necesaria para evitar nuevos sustos en una autopista donde el granizo seguía siendo un riesgo evidente.

Pasadas las primeras horas de la mañana, y una vez finalizado el trabajo de excarcelación, retirada de restos y revisión del estado del firme, la Guardia Civil confirmó la reapertura de la autopista. Fuentes oficiales situaron la normalización del tráfico en torno a media mañana, tras aproximadamente cuatro horas de afección significativa en este corredor viario.

El personal de mantenimiento de la concesionaria tuvo que actuar no solo sobre el tramo directamente implicado en el siniestro, sino también en otros puntos cercanos donde el granizo seguía acumulado, aplicando medidas para mejorar la adherencia del pavimento y minimizar la posibilidad de nuevos deslizamientos.

Granizo y temporal: un episodio de riesgo en Carballo y la comarca

El accidente en la AG-55 no se puede entender aislado, sino en el marco de un episodio de meteorología adversa que ha afectado a buena parte de la provincia de A Coruña. En la zona de Carballo, a primera hora del día, numerosos vecinos daban cuenta de una granizada muy intensa que convirtió algunas calles y accesos en auténticas placas de hielo, complicando tanto la circulación rodada como los desplazamientos a pie. Este tipo de situaciones encajan con tormentas de granizo y fuertes lluvias que han provocado incidentes en diferentes puntos de España.

En el entorno urbano y en carreteras próximas se sucedieron las imágenes de vehículos avanzando con extrema cautela, terrazas hosteleras cubiertas de blanco y tramos de acera en los que el tránsito se hacía a paso muy lento. La sensación generalizada entre los residentes era que hacía tiempo que no se veía una combinación de granizo y viento tan acusada a primera hora de la mañana.

La situación meteorológica ya venía siendo compleja, con precipitaciones abundantes registradas en el término municipal de Carballo y en concellos próximos. Según datos de los servicios autonómicos de meteorología, en áreas como Rus, en Carballo, se habían acumulado en las últimas horas cantidades de lluvia destacables, a lo que se sumó la aparición de granizadas puntuales que agravaron el estado de las carreteras; algunos análisis incluso apuntan a un nuevo patrón de granizadas en Europa que modifica la frecuencia y tamaño de los episodios.

La presencia de granizo de gran tamaño sobre el asfalto es especialmente problemática en vías rápidas como la AG-55, donde los cambios de adherencia pueden ser bruscos y el margen de reacción de los conductores se reduce. Por ello, los responsables de Tráfico insisten en que, en episodios como este, reducir la velocidad y aumentar la distancia de seguridad resulta fundamental para evitar incidentes.

En otras carreteras del entorno, como en la conexión hacia la autopista desde las cercanías de Paiosaco o en vías comarcales de la Costa da Morte, también se registraron retenciones y dificultades puntuales a causa de la mezcla de hielo, agua y viento. Aunque no alcanzaron la gravedad del siniestro de la AG-55, estos problemas contribuyeron a una mañana muy complicada para la movilidad en toda la zona.

Dispositivo de emergencias y recomendaciones a la población

La respuesta al accidente de Carballo evidenció la coordinación entre los distintos servicios de emergencia y cuerpos de seguridad. Además de las patrullas de la Guardia Civil de Tráfico y de Seguridad Ciudadana, se movilizaron dotaciones de Bomberos especializadas en excarcelación, Policía Local para el control de los accesos y personal de mantenimiento dedicado a la señalización y limpieza de la vía.

Este tipo de siniestros, en los que el granizo juega un papel determinante, obligan a los equipos a extremar también sus propias precauciones. El pavimento resbaladizo, la posible caída de nuevas precipitaciones y la presencia de restos de los vehículos accidentados convierten la zona de trabajo en un entorno delicado, donde cada maniobra debe medirse con cuidado.

Paralelamente, las autoridades de tráfico y los servicios meteorológicos reiteraron sus avisos de precaución a los conductores, especialmente en los tramos donde se esperaban nuevas granizadas o chubascos intensos. Se insistió en la importancia de adaptar la conducción a las condiciones del firme, evitar frenazos bruscos y planificar los desplazamientos con algo más de margen de tiempo.

En el ámbito local, los concellos de la zona venían ya aplicando distintas medidas preventivas por el temporal, como la suspensión de algunas actividades al aire libre, la revisión de elementos urbanos susceptibles de ser desplazados por el viento y el seguimiento del estado de ríos y zonas inundables. Aunque el foco de atención se centró en el accidente de la AG-55, el episodio volvió a poner sobre la mesa la necesidad de prepararse ante fenómenos meteorológicos cada vez más cambiantes.

Los vecinos que se desplazaban a primera hora hacia A Coruña o hacia otros puntos de la comarca se encontraron con un escenario de tráfico alterado, desvíos por carreteras alternativas y tiempos de viaje más largos de lo habitual. Muchos optaron por retrasar sus desplazamientos o buscar rutas secundarias para evitar el tramo más afectado por la granizada.

La mañana dejó así una serie de imágenes poco frecuentes en esta zona: una autopista estratégica cortada durante horas por una mezcla de hielo y accidente, servicios de emergencia desplegados en masa y una población muy pendiente de la evolución del tiempo. Todo ello, con el telón de fondo de un invierno marcado por borrascas que están dejando episodios de lluvia, viento y granizo de notable intensidad en distintos puntos de Galicia.

Lo ocurrido en la AG-55 a la altura de Carballo ilustra de manera clara cómo una granizada puntual puede desencadenar un accidente grave y paralizar una vía clave durante parte de la mañana. La combinación de un fenómeno meteorológico intenso, un tramo rápido de autopista y un horario de alta circulación derivó en un suceso que, afortunadamente, no dejó víctimas mortales, pero sí dos heridos graves y un importante impacto en la movilidad de toda la zona, recordando la conveniencia de extremar la prudencia cuando el granizo entra en escena.

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