Peñalba de la Sierra y la Sierra Norte de Guadalajara respiran algo más tranquilas. El incendio declarado en la zona del Pico del Lobo está estabilizado y ha descendido a nivel 1 en la parte de Castilla-La Mancha, lo que permite avanzar en la desescalada operativa.
El panorama ha mejorado con la ayuda de la meteorologÃa y el trabajo sostenido de los equipos: el perÃmetro se mantiene en general frÃo y solo persisten algunos puntos calientes que se siguen rematando. Si la situación lo permite, a lo largo del dÃa podrÃa valorarse el paso a nivel 0 en la vertiente de Guadalajara.
Situación actual y niveles operativos
Según el viceconsejero de Medio Ambiente, José Almodóvar, el incendio permanece estabilizado y la parte castellanomanchega ha bajado a nivel 1, mientras que el frente segoviano continúa en nivel 2. Se mantiene un mando unificado con Castilla y León y la UME continúa operando en el lado segoviano para asegurar la zona.
Almodóvar ha explicado que la estrategia de los últimos dÃas ha permitido consolidar la contención, pero ha pedido prudencia: aún quedan tareas de vigilancia y remate y el tránsito a escenarios de menor alerta dependerá de la evolución en las próximas horas.
Superficie afectada y evolución del perÃmetro
Las estimaciones provisionales sitúan la superficie afectada en torno a 3.000 hectáreas en Guadalajara, a las que se sumarÃan alrededor de 200 hectáreas en Segovia. Estas cifras podrán ajustarse con el expediente final, pero desde el fin de semana no se aprecian crecimientos significativos del perÃmetro.
La estabilización permite trabajar con mayor seguridad en la identificación de puntos calientes, el enfriamiento de bordes y la consolidación de lÃneas de defensa para minimizar reactivaciones con los cambios de viento o las horas centrales del dÃa.
Medios desplegados y trabajos sobre el terreno
En las últimas horas, el dispositivo ha alternado fases de mayor y menor intensidad según el momento del dÃa. A media mañana llegaron a operar hasta 15 medios aéreos y 21 terrestres con cerca de 184 efectivos en los momentos de mayor actividad, un gran despliegue operativo; mientras que, con el incendio estabilizado, el operativo se concentra en tareas de remate con 4 medios aéreos, 20 terrestres y en torno a 120 bomberos forestales.
El balance de personal movilizado durante los últimos dÃas ronda las 600 personas, entre brigadas helitransportadas, cuadrillas terrestres, pilotos, agentes medioambientales y personal de coordinación. El objetivo inmediato es mantener el perÃmetro frÃo y seguro hasta la extinción.
Movilidad, accesos y uso público
Se mantienen cortes en la carretera GU-187 y en el camino de acceso al Puerto de la Quesera, principalmente para no interferir con la maquinaria pesada y los equipos de extinción que trabajan de forma continuada.
Fuera del perÃmetro activo se han reanudado las visitas al Hayedo de la Tejera Negra, uno de los principales reclamos de la zona, si bien las autoridades piden extremar la precaución y respetar todas las indicaciones del personal del Parque y del dispositivo. Más información sobre la gestión de los bosques y su recuperación.
Debate sobre la gestión: crÃticas y réplica
La gestión del incendio ha generado crÃticas sindicales y polÃticas. Desde el Comité Intercentros de GEACAM, Manuel Amores denunció que el dÃa del inicio solo habÃa un retén operativo en Guadalajara, y sindicatos como CCOO y UGT han reclamado responsabilidades y cambios organizativos, alegando recortes de personal y medios.
El Gobierno regional defiende el despliegue realizado. Almodóvar sostiene que el primer ataque tuvo que ser esencialmente aéreo por seguridad debido a la orografÃa de alta montaña —fuertes pendientes y acceso complicado— y califica de arriesgado introducir brigadas por tierra sin garantÃas. La prioridad, subraya, ha sido en todo momento la seguridad del personal y de la población.
CronologÃa y contexto local
El incendio se declaró el domingo 21 de septiembre a primera hora en el entorno del Pico del Lobo-Cerrón, término municipal de El Cardoso de la Sierra. En los dÃas más duros llegó a superar las 2.400 hectáreas y, ya el domingo siguiente, la estimación se situó en torno a 3.000 hectáreas en la vertiente de Guadalajara.
Con la mejora de las condiciones, los vecinos de las pedanÃas de Cabida y Peñalba de la Sierra pudieron regresar a sus viviendas y la situación operativa en Castilla-La Mancha bajó a nivel 1, manteniéndose los trabajos de remate y vigilando el avance en el lado segoviano, aún en nivel 2.
La evolución de las últimas jornadas marca un punto de inflexión. Con el fuego estabilizado, los equipos se centran en enfriar el perÃmetro, sellar puntos calientes y garantizar que no haya reactivaciones. Si la tendencia continúa, el escenario podrÃa seguir desescalando en las próximas horas.