Emergencia por inundaciones en La Gomera: balance, daños y vuelta a la normalidad

  • La Gomera ha permanecido en emergencia autonómica por riesgo de inundaciones pluviales tras las lluvias de la borrasca Therese.
  • Las precipitaciones intensas y continuadas han provocado escorrentías, desbordamientos en barrancos, cortes de carreteras y suspensión de clases.
  • Se activó la UME, el sistema de alertas Es-Alert y se paralizó temporalmente el transporte sanitario no urgente en los municipios más afectados.
  • La mejoría de la atmósfera ha permitido desactivar la emergencia, aunque se siguen evaluando daños y manteniendo medidas preventivas.

Emergencia por inundaciones en La Gomera

La isla de La Gomera ha vivido en los últimos días una situación excepcional marcada por lluvias torrenciales, escorrentías y riesgo de inundaciones en varios municipios, especialmente en el sur y en las medianías. El episodio, vinculado a los últimos coletazos de la borrasca fría Therese, ha obligado a activar el máximo nivel de respuesta del Plan de Protección Civil de Canarias.

Las autoridades del Gobierno de Canarias han mantenido durante horas la emergencia de nivel autonómico por inundaciones pluviales en La Gomera, mientras en el resto de islas el escenario meteorológico evolucionaba hacia una mejoría y se rebajaban o desactivaban las alertas. La combinación de suelo saturado, fuertes chubascos en poco tiempo y barrancos muy cargados ha sido el detonante de una cadena de incidencias que aún se están evaluando.

Cómo se llegó a la emergencia por inundaciones en La Gomera

Lluvias intensas en La Gomera

La inestabilidad atmosférica asociada a la borrasca Therese comenzó afectando con fuerza a otras islas, como Gran Canaria y Tenerife, donde se llegaron a registrar en muy pocas horas más de 150 litros por metro cuadrado en algunos puntos y acumulados de hasta 60 litros en una sola hora, por ejemplo en la zona de Tacoronte o en el valle de La Orotava. Estos datos ya habían puesto en marcha el engranaje de Protección Civil en todo el archipiélago.

En ese contexto, la Dirección General de Emergencias decidió pasar a emergencia de nivel autonómico por riesgo de inundaciones pluviales en La Gomera, equiparándola en gravedad a lo que estaba ocurriendo en Gran Canaria. Esta medida se adoptó siguiendo la información de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y el marco normativo del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo de Inundaciones de Canarias (PEINCA).

En La Gomera las precipitaciones se intensificaron con rapidez, registrándose más de 30 litros por metro cuadrado en una hora en diversos puntos de la isla. Sobre un terreno que ya venía muy cargado de agua tras jornadas previas de chubascos, estas cantidades provocaron un aumento notable del caudal en barrancos, vaguadas y canales de desagüe.

Las autoridades advirtieron de que el peligro no se limitaba al momento de la lluvia más intensa: la precipitación acumulada en las cuencas y la orografía insular favorecían escorrentías persistentes, con agua bajando desde las laderas hacia las zonas bajas e inundables, manteniendo el riesgo incluso cuando los chubascos empezaban a remitir.

Municipios más afectados y principales incidencias

Riesgo de inundaciones en La Gomera

Los efectos más visibles de esta situación se concentraron en el municipio de Valle Gran Rey y en Alajeró, además de otras zonas de las medianías del sur de la isla. Ante el empeoramiento de las lluvias, el Cabildo de La Gomera declaró el nivel de emergencia insular por fuertes precipitaciones en estos municipios.

Desde primeras horas de la tarde se lanzaron avisos a la ciudadanía para evitar desplazamientos innecesarios, no cruzar barrancos ni transitar por cauces donde el agua corría con fuerza. Las imágenes de agua circulando por los barrancos, con caudales poco habituales, ilustraban el riesgo real de inundaciones puntuales y desprendimientos.

La red viaria también se vio seriamente afectada. Se produjeron cortes en carreteras que atraviesan zonas inundables, con especial incidencia en la vía de acceso a Valle Gran Rey: la GM-1 quedó cerrada a la altura del túnel de Yorima por el peligro de desprendimientos asociados a las intensas lluvias.

Además, se suspendió la circulación en otras carreteras locales, como el tramo que une Paredes con el casco de Alajeró, justamente por la presencia de agua corriendo por los canales de desagüe y la posibilidad de que se produjeran nuevos deslizamientos de tierra o piedras sobre la calzada.

Esta situación obligó a una reorganización del transporte público en la isla. En concreto, se paralizaron las líneas 1, 6 y 8 de GuaguaGomera que operan con Valle Gran Rey hasta nuevo aviso, una medida que buscaba evitar riesgos tanto para los viajeros como para los conductores, en un entorno cambiante y con la red de carreteras muy tensionada.

Activación de la UME, alertas a móviles y medidas de protección

Ante la gravedad de la situación en algunos núcleos, el Gobierno autonómico y el Cabildo solicitaron la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME). Este cuerpo especializado fue activado en La Gomera y desplazó efectivos para trabajar durante la noche en tareas de apoyo, evaluación de daños, control de accesos y prevención en las zonas más comprometidas por las lluvias.

Paralelamente, se puso en marcha el sistema de avisos masivos a la población a través de Es-Alert, que envía mensajes de emergencia a los teléfonos móviles. Primero se remitieron alertas específicas para los residentes en Valle Gran Rey, minutos después se amplió el alcance a Alajeró y, finalmente, el aviso se extendió a toda la isla de La Gomera. El objetivo era insistir en la necesidad de no moverse si no era imprescindible y mantenerse alejados de barrancos, cauces y puntos de posible inundación.

En el ámbito educativo, la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias decidió suspender la actividad lectiva presencial durante la tarde y la noche en todos los centros de La Gomera. El alumnado y el profesorado que ya se encontraban en los colegios e institutos debían permanecer en las instalaciones siguiendo las indicaciones de los dispositivos de emergencias, evitando desplazamientos en pleno episodio de lluvias intensas.

Desde la Dirección General de Emergencias se reiteraron los consejos de autoprotección habituales en estos casos: revisar posibles entradas de agua en viviendas situadas en zonas bajas, retirar objetos que puedan ser arrastrados por corrientes, no circular por carreteras inundadas y, sobre todo, mantenerse informado por los canales oficiales antes de tomar decisiones de desplazamiento.

La presencia de presas y embalses en algunas cuencas añadió un factor más a tener en cuenta, ya que la subida del nivel del agua en estos puntos generó reboses y aliviaderos que incrementaban el caudal de los barrancos aguas abajo. Esta circunstancia obligó a un seguimiento continuo de la evolución de los niveles y a coordinar la gestión hidráulica con las medidas de protección civil.

Impacto en el transporte sanitario y en los servicios esenciales

El episodio de inundaciones también tuvo repercusión directa en la prestación de determinados servicios sanitarios y asistenciales. El Servicio de Urgencias Canario (SUC), dependiente de la Consejería de Sanidad, decidió suspender temporalmente la actividad del Transporte Sanitario No Urgente (TSNU) en la isla, especialmente en los municipios más golpeados por las lluvias, como Valle Gran Rey y Alajeró.

Esta suspensión afectó a traslados programados para consultas o tratamientos no críticos, pero no interrumpió los desplazamientos considerados vitales. Los pacientes que necesitaban acudir a sus sesiones de hemodiálisis pudieron hacerlo, siempre que las condiciones de seguridad lo permitieran y sin poner en riesgo ni a los enfermos ni a las dotaciones sanitarias.

La medida se tomó en coordinación con la Dirección General de Emergencias y Protección Civil, dentro del paquete general de recomendaciones preventivas que buscaban reducir al mínimo los desplazamientos durante las horas de mayor inestabilidad, cuando el riesgo de desprendimientos y cortes repentinos de carretera era mayor.

Con vistas a la reanudación del servicio de TSNU, prevista una vez que las condiciones meteorológicas empezaran a estabilizarse, se planteó el análisis de rutas alternativas en aquellos casos en los que las carreteras habituales pudieran seguir afectadas por desprendimientos o daños derivados de las lluvias persistentes de los últimos días.

Al mismo tiempo, otros servicios básicos en la isla, como el suministro eléctrico o las comunicaciones, estuvieron bajo vigilancia constante para detectar posibles incidencias asociadas al episodio de lluvias. Aunque la atención se centró en la seguridad física y la movilidad, la continuidad de estos servicios es clave en situaciones de emergencia prolongada.

De la emergencia a la mejoría: desactivación y evaluación de daños

Con el paso de las horas, los modelos meteorológicos empezaron a indicar una mejoría general en la atmósfera sobre Canarias. La previsión apuntaba a que ya no se esperaban chubascos de intensidad relevante en el archipiélago, lo que permitió al Gobierno regional ir rebajando el nivel de riesgo en la mayoría de las islas.

La situación se fue actualizando: en las islas de El Hierro, La Palma, La Gomera, Tenerife y Gran Canaria se optó por mantener únicamente la prealerta por lluvias, mientras que en Fuerteventura y Lanzarote se dio por finalizado el episodio, cerrando el boletín de avisos. Asimismo, se terminó la prealerta por tormentas en todo el archipiélago al remitir la inestabilidad más acusada.

Sin embargo, en La Gomera el escenario continuaba siendo delicado debido a los efectos acumulados de las intensas precipitaciones registradas en la jornada anterior. Persistían escorrentías importantes en distintos puntos de la isla, con agua todavía circulando por barrancos y zonas bajas, lo que mantenía la posibilidad de incidencias puntuales a pesar del descenso de la lluvia.

Por este motivo, el ámbito de la emergencia de nivel autonómico por riesgo de inundaciones pluviales quedó finalmente limitado de forma exclusiva a La Gomera durante unas horas más, mientras el resto de islas ya había salido del escenario de máxima gravedad. Se mantuvo activo el dispositivo de emergencia con el fin de garantizar la seguridad de la población y actuar con rapidez ante cualquier nuevo problema en barrancos, carreteras o zonas especialmente vulnerables.

Una vez comprobado que habían terminado las circunstancias que justificaron la activación del PEINCA en Emergencia de Nivel 2, el Gobierno de Canarias decidió desactivar oficialmente la emergencia por riesgo de inundaciones en La Gomera. La orden, firmada por la Dirección General de Emergencias, ponía fin al periodo más crítico de este episodio vinculado a la borrasca Therese.

Tras la desactivación, se ha mantenido la suspensión de la actividad lectiva presencial en la isla durante un día más, con el objetivo de dar margen a la evaluación de daños y a la revisión de infraestructuras, muy especialmente en el municipio de Valle Gran Rey, uno de los más castigados por las lluvias y los desprendimientos.

Las administraciones insulares y autonómicas trabajan ahora en cuantificar los daños causados por este episodio: afecciones en carreteras, barrancos erosionados, pequeños deslizamientos de ladera, así como posibles perjuicios en explotaciones agrícolas y propiedades particulares. Esta fase es clave para planificar reparaciones, solicitar ayudas y ajustar los protocolos de respuesta de cara a futuros temporales.

Lo ocurrido en La Gomera en estos días deja una radiografía clara de cómo unas lluvias intensas pero relativamente acotadas en el tiempo, sumadas a terrenos ya empapados y a una orografía compleja, pueden derivar en una situación de emergencia a escala autonómica. La rápida activación de los planes de protección civil, el despliegue de medios como la UME, el uso de herramientas de aviso masivo como Es-Alert y la coordinación entre instituciones han sido determinantes para reducir riesgos en una isla que, aunque vuelve poco a poco a la normalidad, mantiene la vista puesta en la próxima borrasca que pueda llegar a Canarias.

borrasca Emilia
Artículo relacionado:
Borrasca Emilia en Canarias: balance del temporal de lluvia, viento, nieve y mar de fondo