
El Campo de Calatrava ha dado un paso de gigante en su apuesta por el turismo cientĂfico y de naturaleza con la puesta en marcha de sus nuevas instalaciones. La inauguraciĂłn del flamante centro de visitantes y el nuevo aparcamiento en el volcán de Cerro Gordo marca un antes y un despuĂ©s para este enclave de Granátula de Calatrava, consolidándolo como la joya de la corona del Geoparque Volcanes de Calatrava Ciudad Real. Es un lugar donde la tierra todavĂa parece contar historias de fuego y ceniza bajo nuestros pies.
No es para menos, ya que hablamos del Ăşnico cráter que se puede visitar por dentro en toda la zona central de la PenĂnsula. Gracias a un esfuerzo conjunto entre diversas instituciones, este espacio no solo se dedica a la minerĂa, sino que ahora brilla con luz propia como un aula abierta al aire libre. La idea es que cualquiera, desde un chaval de colegio hasta un investigador experto, pueda disfrutar con la geologĂa mientras se genera riqueza en los pueblos de la comarca, aprovechando el tirĂłn que tiene ahora mismo el turismo de experiencias.
Un impulso econĂłmico con sello europeo

La puesta a punto de estas instalaciones ha supuesto una inversión que ronda los 320.000 euros, financiados en gran parte a través de los fondos Next Generation de la Unión Europea. Esta inyección de capital, gestionada mano a mano por la Diputación de Ciudad Real, ha permitido que el acceso sea mucho más cómodo y que la atención al público suba de nivel. Las autoridades han dejado claro que este proyecto es el vivo ejemplo de cómo los fondos europeos pueden transformar el entorno rural y darle una vida nueva a nuestro patrimonio natural.
Esta actuaciĂłn se integra en un plan mucho más ambicioso que busca convertir toda la provincia en un referente nacional. De hecho, el Gobierno central está financiando varios planes de sostenibilidad turĂstica en la zona que suman casi 19 millones de euros. En el caso concreto de Cerro Gordo, la intenciĂłn es que el turismo sostenible sirva como una herramienta real frente a la despoblaciĂłn, ofreciendo oportunidades de empleo a los jĂłvenes de la comarca del Campo de Calatrava.
Ciencia y empresa privada remando en la misma direcciĂłn
El Ă©xito de Cerro Gordo no es fruto de la casualidad, sino de un curro de más de dos dĂ©cadas de investigaciĂłn. AquĂ ha sido fundamental el papel del grupo GEOVOL de la Universidad de Castilla-La Mancha, que son los que realmente le han sacado el jugo cientĂfico a la zona. Además, hay que reconocerle el mĂ©rito a la empresa Holcim, que cediĂł parte de los terrenos de su explotaciĂłn para que el volcán pudiera musealizarse y abrirse al mundo. Es curioso ver cĂłmo una actividad industrial convive perfectamente con la divulgaciĂłn y la protecciĂłn del medio ambiente.
La puzolana que se extrae en esta cantera es, además, un material clave para fabricar cementos con menos huella de carbono. Por tanto, el enclave representa un modelo de desarrollo circular donde la ciencia, la industria y el turismo no se pisan los pies, sino que se ayudan. Esta colaboración público-privada ha permitido que un espacio que antes era puramente extractivo sea hoy un referente internacional de la red de geoparques de la UNESCO.
Siete millones de años de historia bajo la lupa

Si nos ponemos técnicos, lo que vemos en este rincón de Ciudad Real es el resultado de un proceso geológico brutal que comenzó hace millones de años. Durante las visitas guiadas por expertos se explica cómo las erupciones estrombolianas y los maares fueron moldeando el paisaje actual que tanto nos llama la atención. La cantera San Carlos dejó a la vista las tripas del volcán, permitiendo que hoy podamos ver capas de depósitos magmáticos que en otros sitios están escondidas bajo tierra. Es casi como viajar al pasado para entender la fuerza interna de la Tierra.
Desde que abriĂł sus puertas allá por 2016, más de 70.000 personas han pasado por sus pasarelas y senderos interpretativos. Las cifras no mienten: la provincia se ha colocado a la cabeza del crecimiento del turismo rural en España, y geositios como este tienen mucha culpa de ello. Los responsables institucionales han insistido en que estas infraestructuras son solo el principio, ya que se espera que el nĂşmero de visitantes siga creciendo y ayude a dar vida a la economĂa de Granátula y los municipios vecinos.
El futuro del Geoparque Volcanes de Calatrava parece más sólido que nunca con estas recientes mejoras estructurales. La combinación de una gestión eficaz de los recursos públicos, el apoyo de la universidad y la implicación de la empresa privada ha convertido a Cerro Gordo en un espejo donde mirarse dentro del geoturismo europeo. Con un enfoque centrado en la divulgación para todos los públicos, este rincón manchego demuestra que el patrimonio geológico es una herramienta poderosa para dinamizar el territorio y proteger nuestra herencia natural más salvaje.

