El latido del océano llena de arte y conciencia la Hemeroteca de València

  • La Hemeroteca Municipal de València estrena el mural «El latido del océano» del dúo Cachetejack
  • La obra, impulsada por l’Oceanogràfic y el Festival 10 Sentidos, reflexiona sobre el papel de los océanos y los polos
  • El corazón-iceberg simboliza la fragilidad de los ecosistemas polares ante el cambio climático
  • El proyecto une arte urbano, divulgación científica y participación vecinal en el barrio de Tres Forques

Mural El latido del oceano

La Hemeroteca Municipal de València luce desde esta semana un enorme mural titulado «El latido del océano», una intervención artística que convierte la fachada de este edificio en un recordatorio permanente de la fragilidad de los mares y de los ecosistemas polares. La pieza, obra del dúo de ilustradoras Cachetejack, plantea con una sola imagen un debate que suele quedar relegado a informes científicos: qué está pasando con los océanos y qué implica el calentamiento global en los polos.

Esta nueva obra de arte urbano se enmarca en el programa «Arte por la conservación», impulsado por l’Oceanogràfic, y se integra en la programación del Festival 10 Sentidos, que estos días toma distintos espacios de la ciudad para hablar de emergencia climática, naturaleza y sostenibilidad. El resultado es una fachada que funciona casi como una portada de periódico gigante, donde el cambio climático se presenta como una noticia urgente que afecta a toda la ciudadanía.

Un corazón-iceberg como símbolo del cambio climático

Corazon iceberg latido del oceano

El mural, que lleva por título original «The Heartbeat of the Ocean», se ha concebido como la portada ficticia de una revista o de un diario, pintada directamente sobre el ladrillo visto de la Hemeroteca. En el centro destaca un gran corazón sumergido en el agua, cuya parte superior emerge como un iceberg expuesto al aumento de las temperaturas y al deshielo acelerado de las regiones polares.

Con esa imagen, Cachetejack propone una metáfora visual muy directa: los océanos y los polos funcionan como el motor climático del planeta, aunque la mayor parte de sus procesos permanezcan “ocultos” bajo la superficie y lejos de la mirada cotidiana. El corazón-iceberg que se calienta y parece ahogarse resume en una sola figura las consecuencias del calentamiento global y el impacto que el deshielo puede tener en el equilibrio global.

La obra evita recargar la composición y apuesta por pocos elementos, colores intensos y un lenguaje gráfico sencillo, rasgos característicos del trabajo de Nuria Bellver y Raquel Fanjul, las dos ilustradoras que forman Cachetejack. Esa economía de recursos busca que cualquiera que pase por la plaza, aunque solo levante la vista un segundo, entienda el mensaje de alerta que lanza el mural.

Según ha explicado Nuria Bellver, el corazón representa «todo lo que no vemos bajo la superficie, pero que resulta esencial para mantener el equilibrio del planeta». Para la artista, el mural funciona «como una llamada al cuidado, al respeto y al amor por la naturaleza» y, al mismo tiempo, como una llamada de alarma sobre lo que ya está ocurriendo en mares y polos.

De la Hemeroteca a los polos: arte, ciencia y memoria

Hemeroteca mural latido del oceano

Uno de los elementos más llamativos del proyecto es su ubicación. La fachada de la Hemeroteca Municipal se transforma en una especie de portada permanente titulada «The New Warm Times», un guiño al mundo de la prensa y a la propia función de este equipamiento cultural, vinculado a la memoria, la información y la conservación de documentos.

Esta elección no es casual: el mural busca conectar directamente actualidad, crisis climática y conciencia ciudadana. Igual que una noticia de portada marca el debate del día, «El latido del océano» pretende mantener vivo en la conversación pública el papel de los océanos y los polos en el clima global, más allá de titulares puntuales.

Para desarrollar la pieza, Cachetejack trabajó de la mano de los equipos de biología y educación de l’Oceanogràfic y de su Fundación. Las artistas visitaron previamente las instalaciones, con especial atención a la zona dedicada al Ártico y a la Antártida, donde pudieron conocer de primera mano la biodiversidad polar y las amenazas que afectan a especies como belugas o pingüinos. Ese diálogo con científicos y educadores sirvió de base para traducir conceptos complejos en un icono accesible.

El proceso creativo ha contado con el asesoramiento de biólogos y especialistas en conservación marina, con el objetivo de que detrás del impacto visual exista un relato riguroso sobre los ecosistemas polares y su función reguladora. Así, la pieza combina el lenguaje del arte urbano con contenidos de divulgación científica, acercando al espacio público cuestiones que habitualmente se tratan en centros de investigación o museos.

Festival 10 Sentidos y el programa «Arte por la conservación»

El mural forma parte de la programación del Festival 10 Sentidos, que este año vuelve a centrar su mirada en la emergencia climática a través del eje temático «Naturaleza Viva Vol_02». La intervención en la Hemeroteca funciona como antesala de las actividades del festival, que se desarrollan en distintos espacios de València entre el 14 y el 26 de mayo.

Por otro lado, la iniciativa se enmarca en el programa «Arte por la conservación» de l’Oceanogràfic, una línea de actuación que busca tender puentes entre creación artística y protección del medio marino. Este proyecto ya dejó huella en la ciudad el año anterior con una intervención del artista Dulk en el barrio del Cabanyal, también orientada a conectar ciencia, océanos y ciudadanía a través de un gran mural.

René Esteve, director de Contenidos del Oceanogràfic, ha destacado que esta nueva colaboración nace del «encuentro entre dos festivales con una mirada común hacia el arte como herramienta para explicar realidades complejas». Según ha señalado, el gran reto era unir en una sola imagen océanos, naturaleza y la identidad de la Hemeroteca, algo que el corazón-iceberg y la estética de portada periodística consiguen sintetizar.

Desde la organización del Festival 10 Sentidos, Meritxell Barberá ha subrayado que la intervención se plantea como una forma de «utilizar el arte como catalizador de conciencia social» y de «dejar un legado de naturaleza, cultura y ciudadanía en el espacio urbano». La idea de fondo es que la reflexión sobre el clima y los océanos no se limite a las salas de teatro o a los escenarios del festival, sino que permanezca en la calle y acompañe el día a día del vecindario.

Implicación del Ayuntamiento y del barrio de Tres Forques

La inauguración oficial del mural ha estado presidida por la alcaldesa de València, María José Catalá, junto con representantes de l’Oceanogràfic, de la Fundación Oceanogràfic y de la dirección del Festival 10 Sentidos. También han participado las propias artistas, Nuria Bellver y Raquel Fanjul, que han compartido con el público las claves del proceso creativo y los retos técnicos de intervenir sobre una fachada de ladrillo en lugar de un muro liso.

Durante la presentación, Catalá ha agradecido a la Fundación Oceanogràfic «su compromiso constante con València y con la divulgación científica», destacando la capacidad de programas como «Arte por la conservación» para «tender puentes entre el conocimiento y la ciudadanía». La alcaldesa ha insistido en que la sensibilización ambiental puede y debe hacerse «desde la emoción, desde la creatividad y desde la belleza».

La responsable municipal ha subrayado que la adecuación de la fachada de la Hemeroteca responde a una propuesta de la Asociación Vecinal de Tres Forques, el barrio donde se ubica el edificio. El Ayuntamiento lleva tiempo colaborando con esta entidad en distintas mejoras del entorno, desde renovaciones de alcantarillado y alumbrado hasta inversiones en movilidad, carriles bici y conexiones con el centro urbano.

Dentro de este contexto, el mural se suma a otras actuaciones municipales en la zona, como las inversiones en la Escuela Infantil Solc, las obras de mejora en las piscinas del Parque del Oeste o la creación de una sala de lactancia en el Mercado de Castilla. Para el consistorio, la intervención artística refuerza la idea de un barrio que incorpora la cultura y la conciencia ambiental en sus espacios cotidianos.

Cachetejack: talento local con proyección internacional

El proyecto está firmado por Cachetejack, el dúo de ilustradoras formado por Nuria Bellver y Raquel Fanjul, dos creadoras valencianas cuya obra ha cruzado fronteras y que se han convertido en un referente de la ilustración contemporánea. Su estilo, basado en el uso del color, la síntesis gráfica y un tono directo, se adapta aquí al gran formato de la fachada de la Hemeroteca.

Las artistas han trabajado durante varios días sobre el edificio situado en la plaza de Magúncia, afrontando el reto técnico que supone pintar sobre ladrillo visto. Pese a esa dificultad, el resultado es una imagen limpia y legible desde la distancia, en la que el corazón-iceberg ocupa el protagonismo absoluto y se acompaña de pocos textos y elementos gráficos para reforzar la sensación de portada.

En declaraciones durante la inauguración, Bellver explicaba que el encargo les obligaba a «unir varios conceptos: cambio climático, naturaleza viva y hemeroteca». De ahí surgió la idea de convertir la fachada en la primera página de un periódico, con una noticia «importante y urgente que nos afecta a todos». Tal y como lo resumen las propias artistas, «el cambio climático es el latido del planeta», una frase que dialoga directamente con el título del mural.

La alcaldesa ha felicitado públicamente a Cachetejack, valorando que representan «el talento, la creatividad y la belleza que forman parte de la identidad de esta tierra y de esta ciudad». Más allá del reconocimiento institucional, la pieza confirma cómo el trabajo de este dúo se consolida en el espacio urbano valenciano, sumando una nueva capa a la relación entre arte local, identidad mediterránea y discurso ambiental.

El latido del océano en la vida cotidiana de València

La presencia del mural en la Hemeroteca Municipal convierte este edificio en un nuevo punto de encuentro entre arte urbano, cultura y conservación marina. Quien pase por la zona se encuentra con un recordatorio visual de que los océanos «tienen un latido», en palabras de la propia alcaldesa, y de que ese latido se ve alterado por el aumento de temperaturas y el deshielo.

La intervención aspira a que la reflexión sobre el papel de los mares y de los polos no quede reducida a grandes cumbres internacionales o a debates especializados, sino que forme parte de la conversación cotidiana del vecindario y de la ciudadanía en general. En lugar de un panel didáctico tradicional, el mensaje se transmite a través de una imagen que apela a la emoción y que se integra en el paisaje urbano.

Al mismo tiempo, proyectos como este refuerzan la idea de una València «mediterránea, abierta al mar, comprometida con la innovación, con la cultura y con la sostenibilidad», tal y como ha señalado el Ayuntamiento. El mural funciona como síntesis de esa visión de ciudad: escucha a la ciencia a través de la colaboración con l’Oceanogràfic, confía en el talento creativo local con Cachetejack y apuesta por respuestas compartidas ante los grandes desafíos climáticos.

Con «El latido del océano», la Hemeroteca Municipal deja de ser solo un espacio de archivo y consulta para convertirse, además, en una especie de gran titular permanente sobre el futuro del planeta. La combinación de arte urbano, respaldo científico, participación vecinal y apoyo institucional convierte este mural en algo más que una fachada pintada: es un recordatorio constante de que los océanos y los polos siguen marcando el pulso del clima, y de que la forma en que actuemos hoy determinará la intensidad de ese latido en los próximos años.

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