La localidad de Oliva vivió una tarde complicada cuando se declaró un incendio forestal en la montaña de la Creu, a escasa distancia del casco urbano y de la residencia de mayores. La rápida respuesta de los servicios de emergencia permitió contener el avance de las llamas y devolver la tranquilidad a los vecinos.
El aviso se recibió alrededor de las 16:00 horas, con una columna de humo visible desde varios puntos de la ciudad y especial inquietud en zonas próximas como el barrio del Pinet. Aunque las causas del incendio no se han determinado, el balance final fue favorable gracias a la coordinación del operativo y a las medidas preventivas activadas de inmediato.
Cronología y situación del incendio
Con el incendio ya declarado, el Centro de Coordinación de Emergencias decretó la situación 1 del Plan Especial frente a Incendios Forestales, un nivel que se activa cuando el fuego amenaza a masas forestales y puede alcanzar, de forma limitada, a infraestructuras o a la población.
Durante la tarde, las labores de extinción fueron contenidas y el perímetro quedó perimetrado a última hora, sin llama abierta y con vigilancia permanente para evitar reproducciones. La Policía Local y los equipos de emergencias organizaron accesos y refuerzos para asegurar la zona.
La Policía Local informó de que a las 20:30 del jueves el incendio estaba controlado, sin daños en viviendas ni afectación directa a la residencia cercana, y sin necesidad de cortar la autopista AP-7, que llegó a estar en observación por la proximidad del foco.
Durante la madrugada se mantuvo un despliegue de vigilancia, enfriamiento y rastreo de puntos calientes, con apoyo de drones para reconocimiento térmico y coordinación constante con bomberos y brigadas forestales.
Ya el viernes por la mañana se confirmó la estabilización tras las revisiones aéreas y con drones, y a las 17:45 de la tarde se dio por extinguido el incendio, cerrando así un episodio que tuvo en tensión a la ciudad pero que se resolvió con un balance material mínimo.
Operativo y medidas adoptadas

En el dispositivo trabajaron más de 100 efectivos entre Policía Local de Oliva, Guardia Civil, Protección Civil, Consorcio Provincial de Bomberos de València y Bombers Forestals de la Generalitat. Inicialmente operaron seis aeronaves y, con los refuerzos del Estado, se llegó a hasta nueve medios aéreos, además de autobombas, GERA con el helicóptero V990 y dotaciones de los parques de Oliva y Gandia.
Como prevención se barajó evacuar la residencia Nuestra Señora del Rebollet, que fue preparada para una salida rápida, pero finalmente no hizo falta. Sí se realizaron desalojos preventivos de algunos vecinos muy próximos al perímetro, mientras se habilitó el Centre Polivalent por si fuera necesario albergar personas afectadas.
Hubo restricciones de tráfico en varias vías: se cortó la CV-683 (conexión con Beniarjó), reabierta al caer la noche, y se limitaron calles como Font d’En Carròs y Eras de Juan, además de reservar Morerals para el paso exclusivo de emergencias. Pese al riesgo, no se llegó a interrumpir la circulación en la AP-7.
La alcaldesa, Yolanda Pastor, agradeció la activación inmediata y la coordinación entre administraciones y cuerpos intervinientes, subrayando el papel de los cortafuegos y tareas de prevención en la contención del fuego y en la protección de las zonas habitadas.
Las condiciones meteorológicas no ayudaban: el repunte térmico dejó valores de hasta 33-35 ºC y la brisa empujaba el frente por la ladera del monte, una combinación que exigió extremar la precaución y prolongar la vigilancia para evitar reactivaciones.
Tras la extinción, las autoridades insisten en la necesidad de prudencia y colaboración ciudadana: mantener el monte limpio, respetar las prohibiciones y avisar de cualquier indicio de humo o fuego son claves para reducir el riesgo en una zona tan expuesta como la Safor.
Con el fuego extinguido, Oliva respira aliviada después de un operativo que funcionó con celeridad, coordinación y eficacia: ni viviendas ni la residencia resultaron afectadas, la autopista no se cortó y la respuesta técnica y ciudadana demostró que la preparación y la prevención marcan la diferencia.

