Cuando el viento sopla con fuerza sobre suelos áridos y desprovistos de vegetación, en los desiertos y semidesiertos se producen con frecuencia tormentas de arena y polvo. Estas tormentas suelen producir grandes cantidades de partículas en el aire. Los acontecimientos atmosféricos importantes a menudo implican el ascenso de partículas a grandes alturas en la atmósfera y su posterior transporte a través de grandes distancias, a veces atravesando océanos.
Efectos de las tormentas de arena y polvo en los océanos

La preocupación en torno a la sociedad y su impacto en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) es creciente entre los gobiernos y la comunidad internacional. La frecuencia e intensidad de este problema pueden variar según las diferentes regiones.
Los períodos de tormentas de polvo ocurren varias veces durante el año y se caracterizan por una fuerte conexión con el cambio de estaciones. La variabilidad de sus características puede sufrir alteraciones importantes con carácter anual. Además, exhiben una naturaleza receptiva a las condiciones de sequía y otros factores ambientales.
Los factores que contribuyen a este fenómeno incluyen El Niño-Oscilación del Sur y la Oscilación del Atlántico Norte. Las regiones áridas del mundo están muy influenciadas por estos patrones climáticos.
Las tormentas de arena y polvo que están constantemente activas se originan en varias regiones del hemisferio norte, incluido el norte de África, el Medio Oriente y el suroeste, centro y noreste de Asia. Estas áreas sirven como fuentes importantes de tormentas de arena y polvo más grandes, y hay múltiples lugares que contribuyen a este fenómeno.
Hay fuentes más pequeñas y menos dinámicas que están situadas en diversas regiones, como América del Sur, el norte y el sur de África, Australia e Islandia. La importancia de estas fuentes, en relación entre sí, sigue siendo incierta.
Desierto de Sahara

El desierto del Sahara es el principal contribuyente de polvo de las regiones desérticas, tanto a través de procesos naturales de erosión eólica como de aquellos afectados significativamente por actividades humanas, particularmente debido a prácticas agrícolas inadecuadas y al uso excesivo de agua. Este vasto desierto genera una cantidad sustancial de polvo en comparación con otros desiertos del mundo.
El impacto de las emisiones de polvo a escala global es significativo y representa el 55% de todas las emisiones. Las consecuencias de estas emisiones son particularmente notables en regiones como el Atlántico Norte, el Mar Caribe, el Mar Mediterráneo y el Mar Rojo. Anualmente, las tormentas de arena y polvo transportan grandes cantidades de partículas a través de estas áreas.
El polvo del desierto está compuesto por aproximadamente 500 millones de toneladas de minerales, nutrientes y materia tanto orgánica como inorgánica. La presencia de polvo tiene un impacto significativo en la biodiversidad de los ecosistemas marinos, sirviendo como un factor externo crucial. Se trata de una combinación de nutrientes esenciales y oligoelementos.
El proceso metabólico del fitoplancton, que son organismos unicelulares cruciales para todas las formas de vida, está influenciado por el suministro atmosférico de estos elementos esenciales.
Los ciclos del carbono, nitrógeno, azufre, fósforo y silicio en los océanos están influenciados principalmente por impulsos fundamentales. Además, se cree que el efecto fertilizante del polvo desempeña un papel importante en estos ciclos biogeoquímicos.
La presencia de polvo del desierto tiene una influencia significativa en la aparición de algas, que sirven como fuente de alimento crucial para los organismos marinos. Sin embargo, ciertos tipos de proliferación de algas, conocidas como «floraciones de algas nocivas», pueden tener efectos perjudiciales para la salud humana y las actividades económicas. Además, la deposición de partículas de polvo también puede influir en este proceso.
Aún se desconoce la causa de las formaciones anormalmente extensas de sargazo que se observan en el Mar Caribe desde 2011, así como a lo largo de las costas de África Occidental y Brasil en el Océano Atlántico.
El papel del polvo del desierto en la promoción del crecimiento del sargazo es un tema de debate continuo. Existe la posibilidad de que los nutrientes transportados por el polvo del desierto contribuyan a la proliferación del sargazo. Los estudios han identificado conexiones entre la composición del polvo y el crecimiento de estas algas.
Los sistemas de desiertos y arrecifes de coral

El bienestar de los arrecifes de coral está influenciado por una multitud de factores interconectados y, entre ellos, las enfermedades han surgido como un contribuyente importante al reciente deterioro de los arrecifes de coral en todo el mundo. Muchas de estas enfermedades están relacionadas con microorganismos que se transportan a través de la deposición de polvo del desierto.
La presencia de polvo puede contribuir potencialmente a la vulnerabilidad de los arrecifes de coral, haciéndolos más susceptibles a diversos factores que pueden afectar negativamente a su salud. El polvo juega un papel importante en el bienestar general de los arrecifes de coral.
La liberación de sulfuro de dimetilo (DMS) por el fitoplancton, que es fertilizado por el polvo del desierto rico en hierro, indirectamente puede tener repercusiones. Este proceso crea núcleos de condensación de nubes adicionales, lo que da como resultado circuitos de retroalimentación que impactan las condiciones climáticas locales. El polvo también juega un papel en este proceso.
El ciclo global del carbono está muy influenciado por el papel que desempeña el polvo del desierto, que a su vez tiene efectos indirectos en el sistema climático. Este papel es el resultado de las interacciones entre el polvo del desierto y los microorganismos responsables de la producción primaria. Es como una bomba que provoca una reacción en cadena de procesos ecológicos.
Afección en el Océano Austral
En el Océano Austral, donde la productividad es alta, el dióxido de carbono y los nutrientes se transforman en carbono orgánico. Este carbono luego se hunde en las profundidades del océano, se descompone y finalmente queda enterrado en los sedimentos.
Si bien la deficiencia de hierro puede imponer limitaciones a la productividad primaria, su importancia se vuelve particularmente pronunciada en el funcionamiento de la bomba biológica de carbono. Aún persisten numerosas incertidumbres sobre este asunto.
Hay estudios que enfatizan la importancia del monitoreo y la investigación continuos en áreas clave, que pueden proporcionar información valiosa para el desarrollo de políticas efectivas. La comprensión obtenida de las investigaciones puede servir como base para la formulación de estrategias apropiadas.