La teoría de la deriva continental

En el pasado se pensaba que los continentes habían permanecido fijos por millones de años. No se sabía nada de que la corteza terrestre estaba formada por placas que se desplazan gracias a las corrientes de convección del manto. Sin embargo, el científico Alfred Wegener propuso la teoría de la deriva continental. Esta teoría decía que los continentes se habían desplazado a la deriva por millones de años y que aún lo seguía haciendo.

Por lo que se puede esperar, esta teoría fue toda una revolución para el mundo de la ciencia y la geología. ¿Quieres aprender todo sobre la deriva continental y descubrir sus secretos?

Teoría de la deriva continental

Esta teoría hace referencia al movimiento actual de las placas que sustentan los continentes y que se desplazan a lo largo de millones de años. En toda la historia geológica de la Tierra, los continentes no han estado siempre en la misma posición. Existe una serie de evidencias que veremos posteriormente que ayudaron a Wegener a refutar su teoría.

El movimiento se debe a que continuamente está formándose nuevo  material procedente del manto. Este material se crea en la corteza oceánica. De esta forma, el nuevo material ejerce una fuerza sobre el ya existente y provoca el desplazamiento de los continentes.

Si uno se fija bien en la forma de todos los continentes, parece como si América y África hubieran estado unidos. En esto se fijó el filósofo Francis Bacon en el año 1620. Sin embargo, no propuso ninguna teoría acerca de que estos continentes hubieran permanecido juntos en el pasado.

Esto sí lo mencionó Antonio Snider, un estadounidense que vivía en París. En 1858 planteó la posibilidad de que los continentes podría estar moviéndose.

Fue ya en 1915 cuando el meteorólogo alemán Alfred Wegener publicó su libro llamado “El origen de los continentes y océanos”. En él expuso toda la teoría de la deriva continental. Por ello, Wegener es considerado el autor de la teoría.

En el libro explicaba cómo nuestro planeta había albergado una especie de supercontinente Es decir, todos los continentes que hoy día tenemos, una vez estuvieron juntos formando uno. A ese supercontinente lo llamó Pangea. A causa de las fuerzas internas de la Tierra, Pangea se fracturaría y se iría alejando pieza por pieza. Tras el paso de millones de años, los continentes ocuparían la posición que lo hacen actualmente.

Pruebas y evidencias

Según esta teoría, en el futuro, dentro de millones de años, los continentes volverán a encontrarse. Lo que hacía importante demostrar esta teoría con pruebas y evidencias.

Pruebas paleomagnéticas

La primera evidencia que hizo que le creyeran fue la explicación del paleo magnetismo. El campo magnético de la Tierra no siempre ha estado con la misma orientación. Cada cierto tiempo, el campo magnético se ha invertido. Lo que ahora es el polo sur magnético antes era el norte, y vicerversa. Esto se sabe porque muchas rocas con alto contenido en metales adquieren una orientación hacia el polo magnético actual. Se han encontrado rocas magnéticas cuyo polo norte apunta al polo sur. Por lo que, en la antigüedad, debió ser al revés.

Este paleomagnetismo no pudo medirse hasta los años 1950. A pesar de que se logró medir, se tomaron resultados muy débiles. Aún así, el análisis de estas mediciones logró determinar dónde se encontraban los continentes. Esto se puede saber porque se mira la orientación y la edad de las rocas. De esta forma, se pudo demostrar que todos los continentes estuvieron unidos alguna vez.

Pruebas biológicas

Otra de las pruebas que desconcertó a más de uno fueron las biológicas. Tanto especies de animales como de plantas se encuentran en varios continentes. Es impensable que las especies que no son migratorias puedan desplazarse de un continente a otro. Lo que sugiere que en un tiempo estuvieron en el mismo continente. Las especies fueron dispersándose con el paso del tiempo, conforme los continentes se iban desplazando.

Además, en el oeste de África y el este de Sudamérica se encuentran formaciones rocosas del mismo tipo y edad.

Un descubrimiento que impulsó estas pruebas, fue el hallazgo de fósiles de un mismo helecho de hoja caduca en Sudamérica, Sudáfrica, Antártida, India y Australia. ¿Cómo puede estar la misma especie de helecho de varios lugares distintos? Se llegó a la conclusión de que convivieron en Pangea. También se encontraron fósiles de reptil Lystrosauros en Sudáfrica, India y Antártida, y fósiles de Mesosauros en Brasil y Sudáfrica.

Tanto la flora como la fauna pertenecía a las misma zonas en común que se fueron distanciando con el paso del tiempo. Cuando la distancia entre continentes fue demasiado grande, cada especie se adaptó a las nuevas situaciones.

Pruebas geológicas

Se ha mencionado ya que los bordes de las plataformas continentales de África y América encajan a la perfección. Y es que una vez fueron uno. Además, no sólo tienen en común la forma de puzle, sino la continuidad de las cadenas montañosas del continente sudamericano y en el africano. Hoy día el océano Atlántico es el encargado de separar estas cadenas montañosas.

Pruebas paleoclimáticas

El clima también ayudó a la interpretación de esta teoría. Se encontraron evidencias de un mismo modelo erosivo en distintos continentes. En la actualidad, cada continente tiene su régimen de lluvias, vientos, temperaturas, etc. Sin embargo, cuando todos los continentes formaban uno, existía un clima unificado.

Además, se han encontrado los mismo depósitos morrénicos en Sudráfrica, Sudamérica, India y Australia.

Distribución actual de los seres vivos

Aunque una vez que se separaron los continentes cada especie adquirió una nueva rama en la evolución, existen especies con características iguales en distintos continentes. Estos análisis guardan un parecido genético con especies de otros continentes. La diferencia entre ellos, es que han ido evolucionando con el paso del tiempo al encontrarse en nuevos escenarios. Un ejemplo de ello es el caracol de jardín que se ha encontrado tanto en Norteamérica como en Eurasia.

Con todas estas pruebas, Wegener trató de defender su teoría. Todos estos argumentos fueron bastante convincentes ante la comunidad científica. Realmente había descubierto un gran hallazgo que permitiría un gran avance en la ciencia.

 

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Ciencia

Germán Portillo

Graduado en Ciencias Ambientales y Máster en Educación Ambiental por Universidad de Málaga. Mi objetivo es dar a conocer toda la información de... Ver perfil ›

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