El episodio de precipitaciones ha afectado sobre todo al Barcelonès norte y a la ciudad de Badalona, donde se han registrado registros de más de 120 litros por metro cuadrado en pocas horas. Esta situación ha provocado inundaciones en calles, bajos comerciales y pasos subterráneos, así como filtraciones en estaciones de metro que han derivado en cortes de servicio y averías eléctricas.
Principales cortes en el metro de Barcelona por la lluvia

El impacto más visible para los usuarios se ha producido en las líneas L2 y L3 del metro de Barcelona, donde se han tenido que interrumpir tramos completos a causa de las inundaciones y de los problemas eléctricos asociados. Las incidencias se han concentrado en las horas de la tarde, coincidiendo con la franja de más intensidad de lluvia y con buena parte de la hora punta.
En la L3, una avería eléctrica en la estación de Liceu, poco después de las 15:00 horas, ha obligado a suspender la circulación entre Paral·lel y Passeig de Gràcia. La línea ha quedado fragmentada en dos sectores: por un lado, entre Zona Universitària y Paral·lel, y por otro, entre Passeig de Gràcia y Trinitat Nova. Además, en algunos momentos se ha informado también de afectaciones entre Sants Estació y Passeig de Gràcia, con servicio posteriormente restablecido pero con intervalos de paso más largos de lo habitual.
En la L2, el problema se ha centrado en el tramo norte: los trenes han circulado solo entre Paral·lel y Artigues | Sant Adrià, quedando sin servicio el tramo hasta Badalona Pompeu Fabra. Esto ha dejado fuera de operación las estaciones de Sant Roc, Gorg, Pep Ventura y Badalona Pompeu Fabra, un sector clave para los desplazamientos diarios entre Sant Adrià, Badalona y Barcelona.
La situación se ha visto agravada en la estación de Gorg (Badalona), que ha tenido que cerrar completamente por una inundación en las instalaciones. En la estación de Liceu, en la L3, el agua ha llegado a invadir parte de la vía y una de las andanas, forzando su cierre parcial y dificultando las maniobras de los trenes.
Además de estos cortes más graves, se han registrado incidencias puntuales en otras líneas, como la L1 entre La Sagrera y Torras i Bages, donde también se han producido interrupciones temporales de servicio ligadas a las condiciones meteorológicas y a la acumulación de agua en determinados tramos.
Inundaciones, averías y efectos de la lluvia extrema

La combinación de chaparrones intensos y persistentes ha provocado escenas poco habituales en varias estaciones de metro del área metropolitana. Usuarios han difundido en redes sociales vídeos en los que se observa cómo las vías aparecen cubiertas por una lámina de agua y cómo el agua se filtra por techos y paredes en diferentes puntos de la red.
En el caso de Liceu, en pleno centro de Barcelona, la inundación parcial de la vía ha sido el detonante de una avería eléctrica posterior, que Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) no descarta que esté directamente relacionada con la fuerte lluvia. Esta concatenación de problemas ha obligado a mantener durante horas la línea L3 operando de forma seccionada y con la frecuencia de paso alterada.
En el norte del Barcelonès, Badalona ha sido uno de los municipios más castigados. En barrios como Llefià se han llegado a registrar más de 120 l/m², y algunas estaciones no oficiales apuntan incluso a cantidades superiores. El impacto se ha notado tanto en superficie, con calles y bajos anegados, como en el subsuelo, afectando directamente al funcionamiento de la L2 y a la estación de Gorg.
Las precipitaciones han superado claramente lo previsto por los modelos meteorológicos, algo que ha reconocido Protecció Civil, que describe el episodio como un fenómeno de lluvias muy erráticas e imprevisibles. En la capital catalana también se han acumulado cantidades destacables, con registros de más de 50 l/m² en zonas como Trinitat Nova, Sant Andreu o Guinardó, y unos 55 l/m² en el barrio del Raval.
Más allá del metro, la red de tranvía del Trambaix (T1, T2 y T3) también ha sufrido suspensiones temporales por motivos técnicos en plena tarde de lluvias, lo que ha añadido presión sobre otras formas de transporte público y ha obligado a muchos usuarios a reorganizar sus desplazamientos sobre la marcha.
Respuesta de las autoridades y activación de planes de emergencia

Ante la magnitud del episodio, en el Barcelonès. El objetivo ha sido coordinar la respuesta a las numerosas incidencias por inundaciones en comercios, bajos, calles y pasos subterráneos, así como en infraestructuras de transporte como el metro y las rondas de acceso a Barcelona.
En Badalona, el Ayuntamiento ha activado el Plan municipal de emergencias en fase de alerta y ha pedido a la población extremar las precauciones, evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse alejados de zonas inundables. El alcalde, Xavier García Albiol, ha reconocido la existencia de «situaciones de colapso» en muchos puntos del municipio y ha advertido de la presión que sufre el sistema de drenaje urbano.
El teléfono de emergencias 112 ha recibido un volumen muy elevado de llamadas relacionadas con el episodio de lluvias. En diferentes balances se ha informado de cerca de un millar de avisos, con el 80 % concentrado en el Barcelonès y un peso muy destacado de Badalona. Los Bomberos de la Generalitat han gestionado más de dos centenares de servicios, la mayoría vinculados a inundaciones de bajos, filtraciones y caída de árboles.
El Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) ha atendido tres incidentes con heridos de carácter menos grave relacionados con las lluvias, uno de ellos en Badalona, otro en Montbrió del Camp (Tarragona) y un tercero en Òrrius (Barcelona). No se han registrado, sin embargo, víctimas mortales ni daños personales de especial gravedad asociados directamente a los cortes de metro.
Desde la Generalitat, el presidente Salvador Illa ha llamado a evitar desplazamientos innecesarios y zonas inundables, insistiendo en la necesidad de seguir las indicaciones de los servicios de emergencia y de informarse del estado del tiempo y de las infraestructuras antes de salir de casa.
Movilidad complicada: carreteras, rondas y alternativas al metro

Los cortes en el metro no han sido el único frente abierto. Las principales vías de acceso a Barcelona también se han visto afectadas por la acumulación de agua. En la B-10 (Ronda Litoral), a la altura de Santa Coloma de Gramenet, se ha tenido que cortar la circulación en sentido norte durante un tramo de la tarde, lo que ha generado retenciones importantes en toda la zona.
En la B-20 y en la Ronda de Dalt, la situación tampoco ha sido sencilla: tramos cortados, circulación por el arcén y grandes charcos han obligado al Servei Català de Trànsit a pedir prudencia máxima y a recomendar, en la medida de lo posible, prescindir del vehículo privado hacia la comarca del Barcelonès mientras duraba el episodio más intenso.
La combinación de cortes en la L2 y la L3 y las dificultades en las rondas ha generado una mayor afluencia en los tramos de metro que seguían operativos y en las líneas de autobús urbano e interurbano. TMB ha recomendado a los usuarios planificar con antelación sus itinerarios, explorar rutas alternativas y seguir la información actualizada a través de sus canales oficiales y los paneles informativos en estaciones.
Los equipos técnicos de TMB trabajan para restablecer la normalidad lo antes posible en todos los tramos afectados. La prioridad pasa por drenar el agua en las zonas inundadas, revisar las instalaciones eléctricas y garantizar que la circulación se pueda retomar con seguridad antes de reabrir las estaciones cerradas o reactivar los tramos interrumpidos.
Mientras tanto, las autoridades de Protección Civil insisten en la importancia de no utilizar pasos subterráneos, rieras ni zonas propensas a inundarse, especialmente en episodios de lluvia intensa como el actual, que ha demostrado un comportamiento más severo de lo anticipado por los modelos meteorológicos.
El episodio de cortes en el metro de Barcelona por la lluvia deja una imagen clara de la vulnerabilidad de las infraestructuras de transporte ante temporales cada vez más intensos. Con estaciones anegadas, tramos suspendidos en las líneas L2, L3 y puntualmente L1, rondas colapsadas y centenares de incidencias gestionadas por los servicios de emergencia, las administraciones llaman a la prudencia y a la planificación de desplazamientos, mientras los equipos técnicos se centran en devolver la normalidad a la red y en minimizar el impacto para los usuarios en los próximos días.