Corrientes oceánicas

Corrientes oceanicas de todo el mundo

Cuando hablamos de las corrientes oceánicas no referimos a aquellos movimientos horizontales de las aguas que pertenecen a los océanos o a los grandes mares. Normalmente se miden según la velocidad hará que se desplazan y se suelen utilizar los m/s o los nudos. El estudio de las corrientes oceánicas es importante de cara a conocer el clima del planeta y el transporte de energía de unas zonas a otras. Hay que saber que estos movimientos de agua están impulsados por factores como lo es el viento, las variaciones de densidad del agua y las mareas.

Por ello, vamos a dedicar este artículo a contarte todo lo que debes saber sobre las corrientes oceánicas, su dinámica y sus características principales.

Factores de las corrientes oceánicas

Para que existan las corrientes oceánicas deben actuar varios factores que son los que hacen que se puedan desplazar a cierta velocidad. Estos transportes de agua ayudan tanto a las migraciones de los animales, el transporte de energía de una zona a otra y la regulación del clima del planeta. Entre los factores que encontramos que son los condicionantes del origen de las corrientes oceánicas son los siguientes: viento, variación de la densidad del agua y las mareas.

El viento es el que impulsa a estas corrientes marinas a desplazarse de una zona a otra. Para que esto ocurra en el viento debe estar cercano a la superficie del océano y tener una fuerza suficiente como para poder impulsar a las corrientes que circulan el agua a través de las cuencas oceánicas. Las variaciones de densidad del agua se deben principalmente a la salinidad de la regiones. El movimiento de las corrientes de agua debido a los cambios de densidad del agua se conoce como circulación termohalina. A esto se le conoce coloquialmente como cinta transportadora oceánica. Y es que aquí vemos que las corrientes son impulsadas por la diferencias de densidad del agua debido tanto a las variaciones de temperatura como a las variaciones de salinidad de la regiones.

Sabemos que no es lo mismo comparar las aguas de los océanos según su zona. La salinidad provoca un cambio del movimiento del agua. Hay que tener en cuenta que las corrientes impulsadas bajo las diferencias de densidades se producen a niveles más profundos y poco profundos. Hacen que el agua se mueva mucho más lento que las corrientes de marea olas de viento. Es decir, no vamos a ver un fuerte oleaje por el simple hecho de que las aguas tenga diferentes densidades.

Por último tenemos las mareas. Estas mareas son los ascensos y descensos del nivel del agua en función del movimiento de la luna. Este desplazamiento de las aguas genera unas corrientes poderosas especialmente cerca de las costas. Normalmente, estos movimientos de agua se ven afectados también por el clima global. Esto es debido a que se ven circulaciones de agua con temperaturas más cálidas desde las zonas del ecuador hasta otras zonas más frías cercanas a los polos.

El efecto Coriolis

Uno de los efectos conocidos por ser uno de los motores principales de las corrientes oceánicas es el efecto Coriolis. Aunque no es un factor de movimiento como los otros que hemos nombrado, sí que hay que tener en cuenta su actuación. Se trata de un factor de movimiento que ocurre como consecuencia de la rotación de la Tierra. Esto hace que las aguas oceánicas giren y vayan fluyendo hacia diferentes regiones y direcciones de acuerdo a la ubicación geográfica.

El movimiento producido por la puerta de Coriolis no será el mismo en todas las regiones del planeta. En las zonas más lejanas del ecuador, el movimiento de las corrientes oceánicas debido este efecto es mucho más lento. Sin embargo, en las zonas más cercanas las aguas giran más rápidas. Por lo tanto, podemos sacar en conclusión que el efecto Coriolis es el responsable de desviar las corrientes marinas hacia la derecha en el hemisferio norte y hacia la izquierda hemisferio sur. La desviación se va haciendo mayor conforme se acercan a los polos y es nula en el ecuador.

Tipos de corrientes oceánicas

corrientes oceanicas

Existen diferentes tipos de corrientes oceánicas según algunas características principales. Vamos a ver cuáles son:

Corrientes costeras

Son aquellas que fluyen de forma paralela a la costa. No suelen superar la velocidad de un nudo, aunque es posible que supere esta velocidad siempre y cuando miramos dentro de la zona de oleaje. Normalmente la intensidad estas corrientes costeras va disminuyendo alejarse de la costa. Pueden llegar a presentar un peligro para los bañistas y buzos que entran en zonas con áreas rocosas.

Corrientes de resaca

También son conocidas con el nombre de corrientes de retorno. Estas corrientes son conocidas ya que el mar intenta buscar su propio nivel. Estas corrientes pueden recorrer distancias desde los 25 metros hasta el kilómetro dependiendo de la fuerza del oleaje. Mientras más grande sea las bola cercanas a la costa, mayor serán las corrientes de resaca. Hay que tener en cuenta que la fuerza de esa corriente es más fuerte durante la calma del oleaje.

La corriente de retorno se forman por la ruptura irregular de las olas a lo largo de su cresta. Debemos saber que las olas antes de romper con tienen mucha energía de movimiento. Por ello, dicha energía regresa al mar a través de un canal formado por el continuo movimiento de las olas.

Corrientes de viento

Son aquellas que se conocen también por el nombre de corriente superficiales. En este caso, es el viento al que se encarga de soplar sobre las capas superficiales del agua para desplazar las hacia una dirección en concreto. Normalmente, la velocidad de las corrientes de viento van perdiendo intensidad cuanto mayor distancia recorrido. También pierden intensidad conforme aumenta la profundidad. Esto es debido a que el viento ejerce tanta fuerza en zonas profundas. El viento hace la labor suficientemente fuerte como para poder influir en los movimientos oceánicos de todo el mundo.

La velocidad de las corrientes de viento depende de la constancia, la duración de los vientos y la intensidad.

Corrientes de convección

Son aquellas que son impulsadas en parte por los vientos aunque su característica principal es la variación de las temperaturas de las aguas. Esto es lo mismo que ocurre con las corrientes de convección del manto terrestre. Al existir una diferencia de temperaturas existen movimiento para equilibrar la temperatura y se distribuyen de manera diferente.

Espero que con esta información puedan conocer más sobre las corrientes oceánicas.

¿Aún no tienes una estación meteorológica?
Si te apasiona el mundo de la meteorología, hazte con alguna de las estaciones meteorológicas que te recomendamos y aprovecha las ofertas disponibles:
Estaciones meteorológicas

Sé el primero en comentar

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

  1. Responsable de los datos: Miguel Ángel Gatón
  2. Finalidad de los datos: Controlar el SPAM, gestión de comentarios.
  3. Legitimación: Tu consentimiento
  4. Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  5. Almacenamiento de los datos: Base de datos alojada en Occentus Networks (UE)
  6. Derechos: En cualquier momento puedes limitar, recuperar y borrar tu información.