La contingencia ambiental en la Ciudad de México se ha convertido en un tema recurrente, sobre todo en los meses de calor, cuando el ozono y las partículas contaminantes se disparan con facilidad. Aunque no todos los días con mala calidad del aire implican restricciones extraordinarias, la población está cada vez más pendiente de los reportes oficiales y de cómo afectan a la circulación de vehículos.
En los últimos episodios recientes, las autoridades ambientales han combinado avisos por mala calidad del aire con la aplicación normal del programa Hoy No Circula, reservando las medidas más duras —como el llamado Doble Hoy No Circula— para cuando se rebasan ciertos umbrales de contaminación. Esto genera dudas habituales entre los conductores: ¿hay o no hay contingencia?, ¿qué coches deben quedarse en casa?, ¿cambian las reglas según el día?
Qué es la contingencia ambiental y cuándo se activa en CDMX
En la capital mexicana, la contingencia ambiental se declara cuando la concentración de contaminantes supera niveles específicos fijados por la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe). No basta con que el aire sea «malo»; es necesario que se rebasen valores concretos de ozono o partículas finas para activar las fases de emergencia.
Para la fase 1 de contingencia por ozono, las autoridades contemplan concentraciones superiores a unas 150-155 partes por billón (ppb). En el caso de las partículas suspendidas, se prestan especial atención a las PM10 y, sobre todo, a las PM2.5, que son las más dañinas para la salud por su capacidad para penetrar en el sistema respiratorio.
Se manejan como referencia valores por encima de 214 µg/m³ para las PM10 y de 97,4 µg/m³ para las PM2.5 para considerar la activación de medidas extraordinarias. Estas cifras no solo dependen de las emisiones, sino también de las condiciones meteorológicas, que pueden favorecer o impedir la dispersión de los contaminantes.
La CAMe y el sistema de monitoreo atmosférico dan parte de estos niveles a lo largo del día. Si al llegar la tarde se mantienen los valores críticos y no hay previsión de mejora, el organismo dispone de un margen horario (habitualmente hasta la noche) para anunciar si se activa o no la contingencia al día siguiente.
En varias jornadas recientes, a pesar de registrar calidad del aire de mala a muy mala en distintas zonas de la capital, no se llegó a declarar la fase de contingencia porque los modelos apuntaban a cambios en el tiempo, como la entrada de lluvia o viento que ayudarían a limpiar la atmósfera, y, en ocasiones, se optó por la suspensión de la contingencia por ozono.
En varias jornadas recientes, a pesar de registrar calidad del aire de mala a muy mala en distintas zonas de la capital, no se llegó a declarar la fase de contingencia porque los modelos apuntaban a cambios en el tiempo, como la entrada de lluvia o viento que ayudarían a limpiar la atmósfera.
El papel del clima: calor, poco viento y episodios de contaminación

El comportamiento de la contaminación en la Ciudad de México está muy ligado a las condiciones meteorológicas. Los episodios más problemáticos surgen cuando coinciden altas temperaturas, alta presión atmosférica y poco viento, una combinación que dificulta la dispersión de los contaminantes.
En jornadas recientes, los servicios de monitoreo han señalado temperaturas que rondaban e incluso superaban los 30 ºC en algunas alcaldías, con humedad relativa baja (alrededor del 18 %) y vientos suaves en torno a 10 km/h. Este escenario favorece la acumulación de ozono troposférico y partículas finas.
El sistema Aire CDMX ha llegado a reportar “muy mala calidad del aire” en alcaldías como Tlalpan y Coyoacán, mientras que en el resto de la zona metropolitana la situación oscilaba entre “mala” y “aceptable”. Esto se traduce en riesgos de moderados a altos para la población sensible, como personas con problemas respiratorios, niños y personas mayores.
Paradójicamente, episodios de lluvia previstos en el corto plazo pueden frenar la activación de la contingencia. Si los modelos climáticos anticipan precipitaciones capaces de arrastrar parte de los contaminantes, la CAMe puede optar por no declarar la fase de emergencia, aunque se mantengan los avisos de precaución para la ciudadanía.
En este contexto, los meses de primavera —especialmente mayo— suelen ser los más críticos en el Valle de México, algo que también se observa en otras grandes áreas metropolitanas del mundo con problemas crónicos de contaminación, incluidas grandes urbes europeas durante las olas de calor.
Hoy No Circula: cómo funciona el programa en días sin contingencia
Más allá de las fases de emergencia, la Ciudad de México aplica a diario el programa Hoy No Circula como herramienta estructural para mejorar la calidad del aire. Se trata de una restricción de circulación basada en el holograma de verificación, el color del engomado y el último dígito de la matrícula.
En días laborables sin contingencia, el esquema es el habitual: de lunes a viernes, entre las 5:00 y las 22:00 horas, determinados vehículos deben permanecer fuera de circulación. El objetivo es reducir el número de coches en la calle y, con ello, las emisiones de óxidos de nitrógeno, partículas y otros contaminantes.
Por ejemplo, en un viernes reciente con elevada preocupación por la calidad del aire, se confirmó que el programa operaba de forma normal y sin doble restricción ambiental. Ese día se quedaban en casa los coches con engomado azul, terminación de placas 9 y 0, y holograma 1 y 2, tanto en las 16 alcaldías capitalinas como en los municipios metropolitanos del Estado de México.
En otro inicio de semana, un lunes con condiciones atmosféricas complicadas pero sin fase de contingencia, las autoridades mantuvieron el esquema ordinario: no pudieron circular los vehículos con engomado amarillo, placas acabadas en 5 y 6 y hologramas 1 y 2, de nuevo entre las 5:00 y las 22:00 horas.
Este patrón fijo permite a los conductores anticipar qué días tienen restricciones, aunque las dudas surgen cuando la calidad del aire es mala pero no se ha activado ninguna fase. En esos casos, la recomendación oficial suele ser revisar a diario los comunicados de la CAMe y del sistema de monitoreo.
Vehículos exentos y particularidades del Hoy No Circula
No todos los vehículos están sujetos a las limitaciones del Hoy No Circula. Existen varios tipos de coches y motocicletas que pueden circular sin restricción, incluso en días en los que el calendario habitual marca descanso para otros.
Entre los principales exentos destacan los vehículos con holograma 0 y 00, que gozan de un régimen más laxo de circulación, salvo en episodios graves de contaminación en los que la CAMe puede extenderles restricciones específicas. También circulan sin límites los vehículos eléctricos e híbridos incluidos en determinadas categorías, junto a las motocicletas.
Están igualmente fuera del alcance de la prohibición diaria los vehículos de emergencia, los destinados al transporte de personas con discapacidad (cuando cuentan con la matrícula y constancia correspondiente) y aquellos con hologramas de exención o autorizaciones especiales de la autoridad ambiental.
Los vehículos con placas foráneas sin holograma de verificación suelen ser tratados como si tuvieran holograma 2. Esto significa que deben respetar las restricciones del día que corresponda a su último dígito de matrícula y, en algunos casos, las prohibiciones adicionales de los sábados.
Para quienes visitan la capital y su zona metropolitana, existe la figura del Pase Turístico Metropolitano, que permite circular durante un número limitado de días al semestre sin estar sujetos a la normativa ordinaria. No obstante, incluso estos pases pueden quedar restringidos si se declara una fase de contingencia ambiental severa.
El Hoy No Circula en sábados y la ampliación del área de aplicación
El programa no se limita a los días laborables. También existe una versión sabatina del Hoy No Circula, diseñada para mantener a raya la contaminación durante los fines de semana, cuando el uso del coche privado sigue siendo muy elevado.
En un sábado típico sin contingencia, no pueden circular los vehículos con holograma 2, mientras que los coches con holograma 1 están sujetos a la restricción según la terminación de sus placas. Así, por ejemplo, un sábado concreto se prohibió circular a los vehículos con holograma 2 y a aquellos con holograma 1 cuya matrícula terminaba en número par (2, 4, 6, 8 y 0), entre las 5:00 y las 22:00 horas.
En cambio, los vehículos con holograma 0 y 00, así como los eléctricos e híbridos, pudieron desplazarse con normalidad, independientemente del color del engomado y del último dígito de la placa, siempre que no se hubiera activado una fase de contingencia que los afectara.
Con el paso de los años, la zona donde aplica el Hoy No Circula se ha ido ampliando. Inicialmente concentrado en la capital y parte de la zona conurbada, desde mediados de 2025 la restricción se extendió al Valle de Toluca y al Valle de Santiago Tianguistenco, incorporando nuevos municipios a la lógica del programa.
En la práctica, esto implica que la Ciudad de México y numerosos municipios del Estado de México —tanto del área metropolitana como de los valles aledaños— comparten un mismo esquema de control vehicular orientado a mejorar la calidad del aire en toda la Megalópolis.
Multas, sanciones y efectos sobre la calidad del aire
El cumplimiento del Hoy No Circula y de las medidas de contingencia no depende solo de la voluntad ciudadana. Las autoridades han establecido un régimen de sanciones económicas para quienes circulen en días y horarios no permitidos.
En la capital, las multas pueden rondar varios miles de pesos mexicanos, equivalentes a entre 20 y 30 veces la Unidad de Medida y Actualización vigente. Además de la sanción monetaria, el vehículo puede ser inmovilizado y trasladado al depósito, donde permanecerá hasta que se liquide el importe correspondiente.
En el Estado de México y municipios incluidos en el programa, las multas también son significativas y pueden acompañarse del retiro de placas. Este enfoque pretende disuadir a los conductores de incumplir las restricciones, sobre todo en jornadas con mala calidad del aire.
Más allá del efecto directo sobre el bolsillo, las autoridades subrayan que el Hoy No Circula se enmarca en una estrategia más amplia de mejora ambiental y salud pública. La reducción de vehículos en circulación contribuye a disminuir la emisión de partículas y gases nocivos, lo que, a su vez, reduce el riesgo de enfermedades respiratorias y cardiovasculares asociadas a la contaminación.
Informes recientes sobre calidad del aire —a escala nacional e internacional— indican que México registra concentraciones de partículas PM2.5 muy por encima de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, llegando a valores que multiplican por más de tres el límite anual sugerido. Esto sitúa al país y, en particular, al Valle de México, entre las regiones con mayores desafíos ambientales en América Latina.
Qué ocurre cuando se declara la fase 1 de contingencia ambiental
Cuando los niveles de ozono o partículas cruzan los umbrales establecidos y las condiciones meteorológicas no apuntan a una mejora inmediata, la CAMe puede decretar la fase 1 de contingencia ambiental en la Zona Metropolitana del Valle de México.
En ese momento no solo se activan restricciones adicionales al tráfico, sino que también se recomiendan medidas de protección a la población. Entre ellas se encuentra evitar actividades físicas intensas al aire libre, en especial entre las 13:00 y las 19:00 horas, franja en la que los niveles de ozono suelen ser más altos.
Las instituciones públicas y privadas reciben la indicación de posponer o suspender eventos masivos al aire libre, ya sean deportivos, culturales o recreativos, programados en las horas de mayor contaminación. Asimismo, se aconseja no fumar, sobre todo en espacios cerrados, para no agravar la exposición a contaminantes.
Desde el punto de vista de la circulación, se endurece el programa Hoy No Circula mediante el conocido Doble Hoy No Circula. En este escenario, todos los vehículos con holograma 2 deben permanecer guardados, sin excepción, y se introduce una restricción adicional para parte de los coches con holograma 1 y, en algunas ocasiones, para determinados hologramas 0 y 00.
La duración de la fase de contingencia depende de la evolución de la calidad del aire. Si los niveles de contaminación descienden de forma sostenida y las condiciones atmosféricas mejoran, la CAMe puede levantar la medida. En caso contrario, las restricciones pueden prolongarse o incluso intensificarse.
Doble Hoy No Circula: cómo se amplían las restricciones
El llamado Doble Hoy No Circula entra en juego únicamente cuando la contingencia ambiental está activa. No se trata de una medida rutinaria, sino de un refuerzo puntual para los días en los que la calidad del aire alcanza niveles especialmente preocupantes.
En un escenario de fase 1, la aplicación del Doble Hoy No Circula suele implicar, en primer lugar, que todos los vehículos con holograma 2 quedan automáticamente vetados durante el horario del programa. Esto afecta a una parte importante del parque automovilístico, normalmente el más antiguo y contaminante.
Además, se establece que descansen la mitad de los coches con holograma 1, según criterios como el último dígito de la placa (pares o impares). De esta forma, se reduce todavía más el número de vehículos en las calles, con la intención de generar un descenso rápido en las emisiones.
El endurecimiento también puede alcanzar a determinados vehículos con holograma 0 y 00, que en circunstancias normales están exentos. En algunas ocasiones, se delimita que no puedan circular autos con engomado o terminación de placa específicos, lo que obliga a revisar con atención cada aviso oficial.
Otros sectores afectados incluyen a un porcentaje de las unidades de reparto de gas LP a tanques estacionarios (según la terminación de la matrícula) y a los vehículos de carga, que ven restringido su horario de circulación, por ejemplo entre las 6:00 y las 10:00 horas, salvo aquellos acogidos a programas de autorregulación específicos.
Domingos, días festivos y posibles suspensiones del programa
Una de las particularidades del esquema en la capital mexicana es que el Hoy No Circula no se aplica de manera ordinaria los domingos. En condiciones normales, cualquier vehículo puede circular ese día sin riesgo de sanción, siempre que no exista una contingencia ambiental que lo impida.
Esto cobra relevancia en fechas señaladas, como el Día de las Madres, que se celebra el 10 de mayo. En una jornada reciente marcada por mala calidad del aire pero sin declaración de fase, las autoridades recordaron que, al no haber contingencia, el Doble Hoy No Circula no se activaba y por tanto todos los coches podían desplazarse sin restricciones añadidas.
Solo en caso de declararse formalmente una contingencia ambiental un domingo se activaría un Doble Hoy No Circula dominical. Entonces, se aplicarían las reglas de emergencia: prohibición total para los vehículos con holograma 2, restricciones para parte de los coches con holograma 1 y posibles vetos a ciertos hologramas 0 y 00 según el engomado y la terminación de placa.
Ocasionalmente, la CAMe puede suspender el programa de restricción vehicular en días festivos, periodos vacacionales o puentes largos, siempre y cuando la calidad del aire lo permita. En casos puntuales se ha optado por levantar temporalmente las limitaciones para facilitar la movilidad en fechas clave.
En todo caso, los comunicados oficiales insisten en la importancia de consultar a diario las fuentes institucionales para evitar confusiones. La combinación de mala calidad del aire, previsión de cambios meteorológicos y fines de semana puede llevar a ajustes de última hora en las restricciones.
En conjunto, la experiencia reciente en la Ciudad de México muestra cómo las políticas de contingencia ambiental y el programa Hoy No Circula funcionan como un sistema combinado: en los días sin emergencia se mantiene un esquema fijo de reducción del tráfico, mientras que en episodios críticos se endurecen las normas con el Doble Hoy No Circula y recomendaciones adicionales para proteger la salud. Este modelo, con sus particularidades locales, encaja en la tendencia general que se observa también en Europa, donde las grandes ciudades recurren cada vez más a restricciones temporales de circulación y protocolos anticontaminación cuando los niveles de ozono y partículas superan los estándares recomendados.